| Artículos | 01 SEP 2006

Movilidad: qué valoramos y de qué pecamos

Tags: Histórico
Reconocemos el aumento de la productividad, pero no invertimos
Arantxa Herranz.
Los españoles somos los europeos que más reconocemos en la movilidad el aumento de nuestra productividad pero, sin embargo, somos los que menos tenemos previsto invertir en estas tecnologías. Ésta es una de las principales conclusiones que se extraen de un estudio al que ha tenido acceso PC World y en el que se ponen de manifiesto datos interesantes, como cuáles son las herramientas que más se utilizan o cuáles son los aspectos que nos frenan a la hora de apostar por estas tecnologías. Y aunque la seguridad es una de estas barreras, no es la principal.

La consultora Coleman Parkes Research ha llevado a cabo un estudio para conocer la situación actual de la movilidad entre los profesionales de Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, España, Países Bajos y Países Nórdicos, así como para averiguar cuáles van a ser los derroteros por los que se va a mover en los próximos años. La primera conclusión que se obtiene no es otra que la movilidad tiene un futuro brillante ante sí, puesto que las empresas tienen previsto seguir invirtiendo y adquiriendo estos productos y servicios, aunque en diferente proporción y dependiendo también del país del que hablemos.

Portátiles en todas partes
En lo que a la situación actual se refiere, los portátiles siguen siendo los reyes indiscutibles cuando abordamos la movilidad. De hecho, todas las empresas cuentan con este tipo de sistemas. El segundo tipo de dispositivo que más empleamos son los PDA, presente en el 66 por ciento de los profesionales. Por su parte, las Blackberry (que permiten consultar el correo electrónico en la palma de la mano y en cualquier lugar, lo que les ha hecho tremendamente populares entre sus usuarios) están ya en casi la mitad de las empresas, mientras que el resto de posibilidades (teléfonos inteligentes, Tablet PC o teléfonos 3G) son una opción elegida por menos empresas. Unos datos que evidencian, según esta consultora, que aún no se ha identificado y reconocido la gran oportunidad que supone la movilidad a la hora de trabajar con ella, puesto que, además de los portátiles, existe una gama completa de diversos dispositivos que complementan al PC a la hora de trabajar sin ataduras.
Quizá en este contexto no extrañe que casi la mitad de las empresas europeas (un 43 por ciento en el caso concreto de las españolas) no sepa con exactitud cuánto dinero de su presupuesto se destina a esta partida. Algo que, no obstante, no tiene por qué suponer un dato negativo y que puede, incluso, denotar que la movilidad está plenamente integrada en los procesos de negocio, por lo que los profesionales deciden no asignar una partida especial, como no lo harían a la hora de adquirir ordenadores de sobremesa o impresoras. El director general de Avanade (empresa que ha encargado el informe a la mencionada consultora) en nuestro país, Jordi Griful, considera que quizás estas partidas “no se consideran inversión en tecnología móvil, cuando conceptualmente lo son. Se piensa en la tecnología móvil unida al concepto de la ciencia ficción o algo que está fuera de nuestro alcance y es algo mucho más cercano, a lo que todos nos vamos acostumbrando y adaptando en nuestro día a día”.
Pero, además, todo apunta a que los portátiles seguirán siendo la principal apuesta de inversión de las corporaciones en los próximos años, aunque también es cierto que hay otros dispositivos en el punto de mira. De acuerdo con los datos que arroja esta encuesta, el 53 por cinto de las empresas comprará más portátiles en los tres próximos años, mientras que el 48 por ciento reconoce que también apostará por las PDA y el 43 por ciento por los teléfonos inteligentes (un 41 por ciento se decanta por los 3G). A muy poca distancia se sitúan las Blackberry (38 por ciento) y algo más alejados los Tablet PC, con un 25 por ciento.

Razones para apostar
Si le preguntaran cuáles son los beneficios que, como usuario, ha experimentado al adoptar sistemas móviles, muy probablemente señalaría, como así lo han hecho las empresas encuestadas, una mayor competitividad y eficiencia en el trabajo, aspecto éste constatado por el 67 por ciento de las empresas. Si pensamos en el resto de mejoras apuntadas por los usuarios, podríamos afirmar que todas ellas parecen estar muy interrelacionadas. Así, la movilidad trae consigo, según los europeos, una mayor motivación a la hora de trabajar, un mejor servicio y una respuesta más rápida al cliente así como mayor velocidad a la hora de poder intercambiar aquella información de utilidad en el negocio.
De hecho, de entre todos los profesionales europeos, los españoles somos de los que más consideramos que, al migrar nuestros entornos de trabajo a infraestructuras más flexibles y móviles, se mejora una eficiencia y productividad de los empleados. De hecho 73 de cada 100 empresas lo corroboran lo que nos sitúa solo por detrás de Reino Unido y los países nórdicos.
Esta mayor flexibilidad aportada por las tecnologías móviles también abre la posibilidad de que los negocios no tengan la obligación de invertir en localizaciones físicas o que necesiten un menor espacio en sus oficinas. Algo que las compañías españolas, así como las nórdicas e inglesas, valoran especialmente. Es más, las empresas de nuestro país son también las que consideran que las tecnologías de acceso remoto y movilidad ya han incrementado, y de manera significativa, su competitividad.
Sin embargo, también es cierto que hay determinadas barreras con las que aún se topa la movilidad, como todo aquello que hace referencia a la seguridad de los datos, materia en la que, una vez más, los negocios españoles demuestran una especial preocupación. Eso sí, en este punto cabe señalar que lo que más inquieta a los españoles no son los virus o los accesos no autorizados a nuestros sistemas a través de estas redes inalámbricas, sino la pérdida o el robo de los dispositivos móviles.
No obstante, y pese a que las razones de seguridad son las más conocidas en lo que a las barreras de la adopción de la movilidad se refiere, lo cierto es que no son las únicas, tal y como se pone de manifiesto en este informe.
Y es que, quizá por todo lo explicado anteriormente, lo cierto es que las empresas consideran que el trabajar de una manera móvil implica un cambio cultural en la manera de trabajar. Algo a lo que los hombres suelen poner bastante resistencia. Por eso, no es de extrañar que 6 de cada 10 negocios aseguran que la formación de la plantilla sea el factor más importante cuando se decide acometer la creación de un entorno tecnológico empresarial móvil y flexible. En este punto, Jordi Griful, director general de Avanade España, destaca que la tecnología móvil es “próxima, es tecnología que llega al usuario final”, por lo que cuando las empresas hablan de la necesidad de formar a sus empleados, quizá se refieran más a los hábitos adquiridos a la hora de trabajar, y que tanto cuestan cambiar. “Como en todos los cambios hay un periodo de adaptación que siempre resulta algo costoso”.
Dicho de otra manera, la formación de la plantilla, así como sus capacidades, son citados como uno de los principales obstáculos a la hora de desarrollar el trabajo a través de dispositivos móviles. No

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