| Artículos | 01 JUN 2001

Microsoft Office XP

Tags: Histórico
Probamos la nueva versión de Office
Rodolfo de Benito.
¿Merece la pena actualizarse? ¿Qué mejoras aporta? ¿Le ahorrará tiempo? Éstas son algunas de las cuestiones a las que intentaremos dar respuesta en este test.

Cuando lea este artículo ya estará a la venta Office XP, que tiene como fecha oficial de lanzamiento el 31 de mayo. Para que pueda hacerse una idea del producto, hemos probado para usted Office XP Professional with Frontpage, en concreto con la versión final 10.2627.2625. En este artículo le ofrecemos un test del producto y le comentamos las novedades más destacadas. No se trata de un análisis exhaustivo de cada una de las aplicaciones incluidas: Word, Excel, PowerPoint, Outlook, Access y FrontPage; sino de realizar una primera aproximación, testear su funcionamiento en general y ver si realmente mejora la productividad. Las pruebas se han realizado sobre la versión en inglés debido a que se encontraba disponible con anterioridad, pero, por supuesto también se dispondrá de Office XP en español.

Instalación y activación
Microsoft recomienda utilizar un ordenador equipado con procesador Pentium III (Pentium 133 mínimo) y dotado de alguno de estos sistemas operativos: Windows 98, Millennium Edition, NT 4.0 con Service Pack 6 o posterior, Windows 2000 Professional o un sistema operativo posterior. En cuanto a la memoria mínima necesaria, depende del sistema operativo, aunque son recomendables 128 MB. Hay que pensar que cada aplicación de Office ejecutándose simultáneamente consumirá 8 MB de RAM. Para el disco duro serán necesarios unos 250 MB libres, dependiendo del tipo de instalación. Las pruebas las hemos realizado con los sistemas operativos Windows 98 y Windows 2000 Profesional en ordenadores Pentium III con 128 y 64 MB de RAM. Y la velocidad de ejecución de las aplicaciones fue bastante rápida a pesar de tener abiertos varios programas: MS Outlook, Internet Explorer, Winamp y Photoshop.
El proceso de instalación es rápido y sencillo sin nada destacable, salvo la obligatoriedad de activar Office, proceso del que se encarga un asistente y que da la posibilidad de hacerlo vía Internet o telefónicamente (opción más costosa en tiempo que la primera). Si no se activa la copia, el asistente persistirá recordándoselo cada vez que inicie una aplicación Office –ver Figura 1-. Eso sí, a partir de la ejecución número 51 pasará a funcionar en un modo en el que no podrá crear nuevos archivos o guardar las modificaciones que realice, tan sólo podrá abrirlos o imprimirlos. Vamos, que es una buena medida para controlar las copias indiscriminadas de este producto.
Cuando se activa Office utilizando Internet, el resultado del proceso es la asociación de la configuración del ordenador donde está instalado a la clave del producto y el envío de dichos datos a un servidor de Microsoft. De esta forma, si se intenta activar la copia en otro ordenador, al comparar la configuración de éste con la que está almacenada en el servidor y detectar que son diferentes no se conseguirá completar el proceso, con el consiguiente límite de ejecuciones disponibles. Es un método de protección utilizado hace mucho tiempo por los programadores, pero que tiene un pequeño inconveniente: si se varía significativamente la configuración del ordenador (cambiando el procesador o la placa base, por ejemplo) es muy posible que no logre activar su copia y no tendrá más remedio que recurrir al teléfono para certificar que su programa es original y legal.

Novedades
Reconocimiento del habla. Probablemente es una de las novedades que más llama la atención y que apunta a facilitar la comunicación con el ordenador en aquellas personas con cierto tipo de discapacidades en las que sea difícil manejar un ratón o un teclado. Esta funcionalidad ofrece dos posibilidades. La primera es utilizar la voz para ejecutar comandos de Office. Y la segunda es la de dictar textos. Claro está que para lograr un porcentaje de “aciertos” aceptable previamente es necesario entrenar a Office. El proceso de entrenamiento básico es bastante rápido y consiste en la lectura de unos textos para que el programa se “acostumbre” a nuestra pronunciación. Es más que recomendable completar el proceso totalmente, ya que a mayor entrenamiento mayor éxito logrará a la hora de reconocer nuestra voz. La mala noticia es que, en la actualidad, el reconocimiento del habla solo está disponible para los idiomas: inglés, inglés norteamericano, chino simplificado y japonés. Aún así no pudimos resistirnos a probar qué tal funcionaba el sistema y, tras el entrenamiento, conseguimos que Office ejecutara algunos comandos utilizando la voz. Hay que reconocer que el sistema es bueno, ya que fue capaz de entender mi pronunciación inglesa con ciertos tintes de asturiano. Si la ejecución de comandos con voz fue satisfactoria, el caso del dictado de textos no fue igual de productivo. Algunas veces lo reconocía perfectamente y otras escribía algo diferente. Hay que pensar que es normal, debido a que no completamos el proceso de entrenamiento y a que mi pronunciación en inglés deja bastante que desear (aunque le aseguro que es bastante mejor que mi pronunciación en japonés o en chino). Esperemos que Office XP entienda pronto el castellano.
Reconocimiento óptico de caracteres. Ya que no somos capaces de que Office XP entienda el castellano hablado, probamos con el escrito. Y es que esta nueva versión incorpora un OCR para poder exportar a Word los textos que reconoce en los documentos escaneados. Para ello dispone de dos nuevas herramientas: Document Scanning y Document Imaging. La primera herramienta –ver Figura 2- se encarga de gestionar el escáner y digitalizar los documentos. La segunda recibe los documentos escaneados y ofrece la posibilidad de reconocer el texto presente en la imagen exportándolo a Word. Para poner a prueba este sistema hemos cogido una hoja de un libro, la hemos digitalizado utilizando Document Scanning y hemos exportado el texto reconocido por Document Imaging a Word. El resultado es más que satisfactorio, tan sólo ha cometido unos errores sin importancia confundiendo unas flechas con el número cuatro. Puede ver este ejemplo en la Figura 3. Observe que aparece una ventana de Word con el texto reconocido a partir de la imagen. La verdad es que aún a sabiendas de que Office no iba a salir airoso de la prueba que le íbamos a poner, no pudimos resistir la tentación. Esta prueba consistió en escanear un texto manuscrito con letras mayúsculas y, como era de esperar, la herramienta Document Imaging no pudo hacer demasiado y cometió un porcentaje de errores tan considerable que dio como resultado un texto ilegible.
Importación actualizable de datos de la Web. Otra novedad interesante es la posibilidad de crear en Excel una consulta Web actualizable. Es decir, copiar datos de una página Web a Excel y que estos se actualicen en el momento deseado, cada cierto tiempo o cada vez que se abre el archivo. Para probar esta nueva funcionalidad nos propusimos llevar a Excel los datos sobre las acciones del IBEX 35 para saber en todo momento a cuanto asciende el valor de nuestras inversiones. Para ello entramos en www.bolsamadrid.es. al apartado de precios y seleccionamos la tabla con los valores de las acciones. Después copiamos y pegamos en Excel y elegimos la opción Create Refreshable Web Query en la etiqueta inteligente que aparece automátic

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