| Artículos | 01 JUL 2003

Más Resolución, más zoom y menos precio

Tags: Histórico
Canon PowerShot A70, Casio Exilim EX-Z3, Fujifilm Finepix A303, HP Photosmart 735, Kodak EASYSHARE DX6340, Nikon Coolpix 3100, Olympus Camedia C-740, Panasonic Lumix DMC-F1 y Sony DSC-P72
Oscar G. Peinado.
La bajada de precio de las cámaras digitales cada vez es más evidente. Tanto es así que ya nos encontramos en la fase en que en lugar de bajar los precios se suben las prestaciones y los modelos anteriores quedan directamente descatalogados.

Ya lo decíamos el año pasado: en sólo un año las cámaras digitales que probamos bajaron de precio en torno a un 33%, y eso que habíamos sido más exigentes en sus características. En aquella ocasión pedimos a los fabricantes cámaras de un máximo de 600 euros y un mínimo de dos millones de píxeles. Ahora elevamos los requisitos y solicitamos cámaras de 3 megapíxeles reales con zoom óptico como mínimo de 3x. No fijamos el precio, aunque esperamos un rango de entre 350 y 600 euros.
El motivo de elevar la resolución es precisamente seguir la tendencia del mercado: ahora la gama de entrada se sitúa en los dos millones. Estás cámaras son suficientes para el 95% de las fotos que haga un usuario corriente, pero un 50% más de resolución nos permitirá realizar mayores ampliaciones con buena calidad. En concreto, con 3,2 millones de píxeles se pueden hacer impresiones en 13 x 18 con 300 puntos por pulgada y con una buena impresora podrá llegar a superar el A4 con calidad suficiente. Además, algunos de los modelos probados tienen un equivalente exacto de 2 megapíxeles, en los que lo único que varía es la resolución y, lógicamente, el precio, por lo que puede extrapolar la mayoría de las conclusiones.

Objetivos y milímetros
Seguramente, para el lector que no esté familiarizado con los términos fotográficos será un enorme lío oír hablar de “un objetivo de 7-21 mm que es equivalente a 35-105 mm en una cámara de 35 mm”. Vamos a intentar aclarar qué son todas estas medidas.
La principal característica de un objetivo es su distancia focal y, como tal, se mide en milímetros. Se trata de la distancia que hay entre la lente y la película (o el CCD) y su relación con el tamaño del elemento sensible es la que determina la ampliación o reducción de imagen que producirá dicho objetivo. Cuando se trata de un objetivo zoom son dos las medidas que se dan, la menor y la mayor, y estas medidas son las que indicamos al hablar de un objetivo de 7-21 mm.
Sin embargo, esto no nos aporta ninguna información útil, pues como no conocemos el tamaño del CCD, también desconocemos la relación entre las medidas y, aunque lo conociésemos, tendríamos que estar haciendo cuentas. Por eso lo comparamos con las cámaras corrientes de carrete. En estas cámaras el negativo mide 35 mm y por eso se suelen llamar “cámaras de 35 mm”, diferenciándolas de las cámaras de medio y gran formato que utilizan los profesionales y que emplean películas mucho mayores; y también de las APS, en las que el negativo es menor. Como las cámaras de 35 mm llevan mucho tiempo entre nosotros, la mayoría de los aficionados a la fotografía ya conocen los efectos que produce cada tipo de objetivo, y saben que un 50 mm es el objetivo normal, los más cortos son gran angular y los más largos teleobjetivos, y también que los dos zoom más comunes son los de 28-70 mm (de gran angular a teleobjetivo corto) y los de 70-210 mm (teleobjetivo corto a medio).
Sabiendo esto, decir que el objetivo es equivalente a un 35-105 mm en una cámara de 35 mm aporta mucha información, pues ya sabemos que es un zoom de 3x (105/35=3) que empieza en un gran angular moderado para llegar a un teleobjetivo corto. Por este motivo algunos fabricantes, como Kodak, han empezado a omitir la distancia focal real y sólo dan la cifra equivalente en 35 mm.

Cambie el chip, es digital
Si es un aficionado avanzado, normalmente encontrará que las características de la mayoría de cámaras digitales de precio asequible se le quedan cortas, mientras que las que tienen lo que le gustaría pueden alcanzar unos precios desorbitados. Reemplazar una réflex con su par de zooms de 28-70 y 70-210 es realmente difícil. En primer lugar porque no existe casi ninguna cámara digital con objetivo equivalente a 28 mm (recientemente se ha presentado la Nikon Coolpix 5400 con objetivo de 28-112 mm), sino que se quedan en torno a los 35 mm, lo que es un gran inconveniente para la fotografía de paisaje y de interiores, pues si bien muchas marcas disponen de convertidores, resultan más incómodos y notablemente caros. En segundo lugar porque, aun partiendo de los 35 mm, llegar a 210 implica tener un zoom de 6X, que no es muy común. Y, para terminar, porque pocos modelos digitales cuentan con un visor óptico de tipo réflex.
Pero no se desmoralice, todo esto no quiere decir que las digitales no sean adecuadas para usted, sólo que estamos valorándolas de un modo incorrecto. Esta tendencia a valorarlas mal se produce porque usamos las mismas referencias que en las cámaras de 35 mm, pero tecnologías nuevas permiten hacer cosas nuevas (o distintas) y hay que cambiar los criterios.
Si se para un momento a pensarlo, se dará cuenta de que no necesita un objetivo de menos de 35 mm. Siempre tendrá el recurso de hacer dos fotos (o más) encadenadas y luego dejar a algún programa la labor de unirlas. El resultado es sorprendentemente bueno y ni siquiera necesitará trípode, pues el programa se encarga de corregir los posibles desajustes, tanto de posición como de color. De este modo podrá incluso hacer una panorámica de 360º que no conseguiría con ninguna cámara réflex convencional (los objetivos que mayor ángulo proporcionan son los de ojo de pez y pueden llegar a un máximo de 180º, introduciendo una elevada distorsión esférica). Algunos modelos de cámara (por ejemplo todas las Canon) incluso tienen un modo de disparo predefinido para hacer esto y ayudarle a componer la secuencia de imágenes, aunque no es imprescindible.
El teleobjetivo también tiene una importancia relativa para el aficionado. ¿Cuántas fotos de las que ha hecho con un 210 mm ha ampliado a más de 10 x 15? Seguramente muy pocas. Pues bien, teniendo en cuenta esto, puede reemplazar algo de teleobjetivo por una mayor resolución. Así, con las cámaras de 3 megapíxeles que hemos probado puede obtener imágenes de 13 x 18 con 300 ppp, pero si sólo las va a imprimir a 10 x 15, puede recortar un detalle de ese tamaño sin perder resolución y habrá ganado 1,5X para el zoom. Esto es lo que hace el zoom digital de muchas cámaras, realmente no realiza una ampliación de la imagen extrapolando información de los píxeles, sino que reencuadra la imagen a un tamaño menor y genera ficheros de menor resolución en los que el recorte ya está hecho desde el momento de tomar la foto. Por supuesto, cuanta más resolución tenga la cámara, más margen tendrá para beneficiarse de esta técnica, pero recuerde que será a costa de no poder hacer ampliaciones.
Por último, en cuanto al visor óptico la realidad es que pronto se olvidará de él. Encuadrar con la pantalla TFT es tan cómodo que no volverá a llevarse la cámara al ojo a menos que sea imprescindible. Y el TFT siempre es un visor TTL (Trough The Lens, a través del objetivo) como en las cámaras réflex, por lo que podrá componer la imagen con la misma precisión. No obstante, cuando quiera ahorrar baterías (la pantalla TFT consume mucho) o cuando exis

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