| Artículos | 01 NOV 1997

Mac 0S 8/ Rhapsody

Tags: Histórico
El camino de Apple hacia el futuro
Jorge Pascual.

Apple fue una de las pioneras en incorporar una interfaz de usuario gráfica al sistema operativo. Hace escasamente un mes se ha presentado la nueva versión de su Mac OS. Hoy analizamos todas las características de este sistema operativo.

El futuro de Apple parece que no está nada claro. Todos queremos pensar en que la compañía sobrevivirá a los diferentes terremotos que la están sacudiendo (fundamentalmente económicos y financieros). Nadie puede discutir a estas alturas la calidad que Apple incorpora en sus productos. Sin embargo, parece que la calidad no lo es todo y Apple está pasando por un momento crítico. La ayuda que Microsoft ofreció a su eterno rival en forma de adquisición de acciones, parece que ha servido para que los mercados financieros adquieran una mayor confianza en Apple, lo que se traduce en estabilidad de la compañía. Pese a esta ayuda, hay que dejar claro que Microsoft no ha comprado Apple, simplemente ha adquirido un paquete de acciones que ni siquiera le dan opción de voto, por lo que Microsoft no está en el consejo de administración de la compañía, algo que sí sucede, por ejemplo, con Oracle, ya que Larry Ellinson (CEO de Oracle) sí forma parte del consejo de administración de Apple.

Como puede apreciar el lector, antes de hablar del futuro que tendrá el sistema operativo de la manzana hemos tenido que hacer una pequeña reflexión sobre el estado actual de la compañía, ya que, como es lógico, el sistema no tendrá ningún futuro si no lo tiene antes la propia compañía.

Centrándonos ya de lleno en el nuevo sistema operativo, hay que aclarar unas cuantas cosas antes de comenzar. Si usted es uno de los macadictos tradicionales, será conocedor de que el Mac OS 8 que se ha presentado no se corresponde con el Mac OS 8 inicial. En realidad, el sistema operativo presentado iba a ser la versión 7.7. Apple estaba trabajando en una versión superior del sistema operativo que internamente se denominaba Copland y que para el usuario sería Mac OS 8. Sin embargo, tras la adquisición de NeXT y la reincorporación de Steve Jobs al equipo de Apple, el futuro del sistema operativo se reorientó. Se convino denominar Mac OS 8 a la versión 7.7, ya que ésta incorporaría algunas de las mejoras que se estaban añadiendo a Copland. Por otro lado, se estableció que el futuro sistema operativo de la compañía pasaría por NeXT (ya integrado en Apple). A este sistema operativo que actualmente se está desarrollando fruto de la unión de ambas empresas se denomina internamente Rhapsody. Para que el lector tenga una pequeña referencia de cómo están las cosas, haremos una pequeña comparación, salvando las distancias. Mac OS 8 sería el "equivalente" a Windows 98, mientras que Rhapsody vendría a ser el equivalente a Windows NT 5.0.

En el presente artículo nos fijaremos en las características del Mac OS 8 que se acaba de lanzar al mercado, aunque dedicamos un importante recuadro a las características que probablemente se incorporarán en Rhapsody.

La nueva apariencia de Mac OS

Las mejoras que se han incorporado en Mac OS se pueden resumir en tres campos: mejora de la interfaz, mejora del finder y mejor soporte para Internet. De las tres mejoras, la más llamativa es la primera, ya que aparentemente es como si se hubiera renovado todo el sistema operativo. Sin embargo, pese a ser la más llamativa no es la más importante. Posiblemente la mejora más importante sea la que se ha incorporado al Finder, ya que ahora es posible optimizar en mayor medida el tiempo de trabajo.

Nada más arrancar el nuevo sistema operativo se comienzan a notar los primeros cambios de la interfaz. El menú ya no es blanco, sino que ha tomado un color grisáceo denominado en Apple como Platinum. La tipografía del menú también ha cambiado, aunque las diferencias con la anterior son escasas. La tradicional obligación de mantener el botón del ratón pulsado para navegar por los menús ha desaparecido en esta versión del sistema operativo. Así se facilita el examen de los menús que, según qué equipos, era algo molesto (por ejemplo, en los portátiles). Otro cambio introducido en la barra de menús es la reubicación del menú de ayuda. A diferencia de versiones anteriores, ahora el menú de ayuda se ubica en la parte derecha del menú de la aplicación, aunque el contenido del mismo no varía. Si usted es usuario de Windows 95, irá viendo cómo en esta nueva versión de Mac OS se han incorporado muchas de las características del sistema operativo de Microsoft, si bien alguna de ellas se han mejorado.

El aspecto que presentan las ventanas también ha cambiado. Si se pulsa sobre cualquier borde de la misma y se arrastra el ratón, la ventana se moverá, evitando así tener que dirigirse a la parte superior de la misma. En la parte superior derecha se ha añadido un botón de reducción. Si se pulsa sobre este botón la ventana se contraerá dejando únicamente visible la barra del título. Si vuelve a pulsar sobre el mismo botón, la ventana se expande. Si además se mantiene pulsada la tecla Opción, todas las ventanas de la aplicación activa se expanden o se contraen. Por otro lado, el contenido de las carpetas ahora puede verse de varias formas diferentes. Una de ellas consiste en ver el contenido en forma de botones, así que cualquier icono que se presente al usuario se incorpora en el centro del botón, creando tantos botones como iconos a presentar.

La visualización de ventanas se puede configurar como ventana desplegable en el menú Listado. Si se realiza esta configuración, la ventana se minimiza en una pestaña que se ubica en la parte inferior de la pantalla. Pulsando sobre esta pestaña la ventana se maximiza (aunque con el aspecto de ventana desplegable), pudiéndose minimizar si se pulsa de nuevo sobre la pestaña. Este mismo efecto se puede conseguir si arrastramos con el ratón cualquier ventana hacia la parte inferior de la pantalla. Se puede observar cómo la ventana es capturada y se autoconvierte en desplegable. Esto permite una organización parecida a la que se consigue con la barra inferior de Windows 9x.

Las opciones de personalización se han mejorado notablemente. Se puede elegir el tamaño de los iconos (o botones), que éstos se alineen con una retícula y que se conserve el orden de los mismos en función de su nombre, fecha, tamaño, tipo, etc. Dentro del comando Preferencias ubicado dentro del menú Edición se engloban opciones que con anterioridad se encontraban repartidas en los paneles de control Etiquetas y listados, además de haberse añadido opciones nuevas, como la posibilidad de utilizar menús cortos en el Finder o la utilización de retícula amplia o compacta, entre otras.

Algo a lo que están muy acostumbrados los usuarios de Windows 95 son los menús contextuales. La nueva versión de Mac OS los ha incorporado pero, puesto que el ratón de los Macintosh únicamente tiene un botón, se ha tenido que añadir está funcionalidad mediante la pulsación de la tecla Control más la pulsación del botón del ratón. Hace tiempo que Apple debería haber cambiado su actitud hacia los ratones, puesto que su visión inicial se ha demostrado equivocada. En los comienzos de la utilización del ratón Apple alegaba que únicamente incorporaba un botón pues si existía más de uno se podría confundir a los usuarios. Sin embargo, ha quedado demostrado que un mínimo de dos botones es más que necesario. Prueba de ello es que Apple ha ido incorporando nuevas funcionalidades al botón del ratón a base de hacer pulsar al usuario algunas teclas. Es claro que resulta más incómodo y confuso tener que utilizar los dos dispositivos a un tiempo que hacerlo todo con uno sólo.

Una característica muy interesante es la que se ha añadido cuando se arrastran iconos por el escritorio. Si queremos almacenar un determinado fichero en una determinada carpeta que se encuentra dentro de un árbol que no tenemos abierto, simplemente tendremos que tomar el f

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