| Artículos | 01 SEP 2003

Los móviles todavía no son monederos

Tags: Histórico
Alfonso H. Marín.
Al 44% de los usuarios de telefonía móvil les gustaría poder utilizar el teléfono para transacciones de pequeños importes tales como medios de transporte (taxi, autobús, tren) o máquinas de vending (refrescos, comestibles), pero sólo un 2% ha llegado a utilizarlo, según un estudio de A.T. Kearney.

En Europa, aproximadamente un 46% de los abonados de telefonía móvil se muestra interesado en utilizar el móvil para pequeñas transacciones. Según un estudio realizado por Nokia, cerca de un 90% de las personas interesadas en utilizar servicios de comercio electrónico a través de terminales móviles (m-commerce) también estarían dispuestas a pagar una cantidad extra por la posibilidad de realizar compras a través de su teléfono móvil.
Sin embargo, la realidad es que los sistemas de pago a través de móvil, al menos en España, no son tan habituales como quisieran las compañías implicadas.
Se prevé que el pago de bienes y servicios vía teléfono móvil alcance un importe de 47.200 millones de euros en los mercados de Japón, Estados Unidos, Reino Unido y Alemania en el año 2006 según el Wireless World Forum, y que generará 25 billones de dólares a escala mundial en el año 2006.
Pero en estos momentos, el 90% de los ingresos generados por el m-commerce corresponden a la descarga de tonos, logos y animaciones, además de los mensajes SMS a números especiales (concursos de TV, etc.).
Las expectativas puestas desde hace tres años en el comercio a través del móvil no han generado los resultados esperados. Para explicar esta situación, las dos compañías que operan en España fomentando estas plataformas de pago (Mobipay y Paybox) coinciden en señalar que estos servicios se extenderán de forma natural entre los usuarios y sin estrategias de marketing, como sucedió con el SMS. Por el momento, el móvil sigue sirviendo principalmente para hablar por teléfono y enviar mensajes. Pocos usuarios de telefonía móvil se plantean pagar las compras con su terminal, menos aún cuando las compañías de telefonía móvil y las operadoras se encuentran en pleno proceso para intentar que los usuarios adopten una nueva generación de terminales multimedia.
En julio de 2002 empezaba a funcionar en Valladolid el sistema Mobipay, una plataforma de pago integrada por Amena, Telefónica Móviles, Vodafone, las principales entidades bancarias, las plataformas de pago por tarjeta Euro 6000, Sermepa y 4B, y la compañía Schumberger&Sema como socio tecnológico. La mecánica es sencilla. A través del terminal se identifica al titular, y le permite confirmar cada transacción a través de un número secreto distinto al PIN propio del teléfono. De esta manera, cada operación realizada con Mobipay pone en marcha una sesión de mensajes (con tecnología segura USSD) que junto con las tarjetas bancarias permite un cruce de mensajes entre el emisor y el receptor del pago (operativa similar a la de los cajeros automáticos).
En estos momentos, Mobipay cuenta con 17.000 usuarios y 4.200 comercios operando con el sistema, y esperan llegar a 400.000 usuarios y 10.000 comercios a finales de este año. Para ello, Mobipay espera que el sistema de pago por móvil vaya calando entre los usuarios poco a poco. “Las operadoras lo ofrecen como servicio de valor añadido al cliente para recargar el saldo del móvil, o realizar pagos seguros en Internet”, afirma el responsable tecnológico de Mobipay. “La idea es llevar el pago por móvil donde no llega el pago por tarjeta, como en los taxis”, añade.
La otra plataforma de pago por móvil que opera en España desde el año 2000 es Paybox, compañía que nació de la mano de Deutsche Bank y que ahora es de capital español. En Paybox, el pago por móvil se vincula a una tarjeta de pago cualquiera (incluida una tarjeta MasterCard emitida por Paybox), de forma que el usuario no tiene que facilitar su número de tarjeta cada vez que realiza una compra, ya que estará asociada a su terminal móvil, y sólo requerirá introducir un PIN para confirmar la operación.
Ambos servicios tienen la misma finalidad y garantías de seguridad. Incluyen alta gratuita, no requieren teléfonos móviles especiales, y estos pueden ser de prepago o de contrato. Ambas plataformas cobran una tasa fija a las entidades bancarias que ofrecen este sistema a sus clientes, de forma que el usuario no aprecia ningún coste añadido en sus compras.
Asociaciones de comercio electrónico como AECE o CommerceNet afirman que existen pocas cifras sobre el comercio móvil o m-commerce en España, ya que hasta el momento su impacto es muy poco significativo. Paybox cuenta con 50.000 clientes usuarios finales, y más de 2.500 puntos de venta funcionando con pagos telefónicos. Su intención a corto plazo es llegar a 20.000 puntos de venta y 150.000 usuarios.
Iñaki Uriarte, de la AECE (Asociación Española de Comercio Electrónico), comenta que hasta ahora, la principal fuente de ingresos para el comercio a través de móvil es la descarga de melodías y logos, pero el resto de posibilidades todavía “no han despegado”. “Estas plataformas de pago por móvil despegarán cuando exista mayor integración entre las operadoras y las empresas creadoras de contenido y plataformas de pago”, añade Uriarte. Hasta ahora, muchos son los acuerdos firmados entre las plataformas de pago y empresas o instituciones, pero poca la repercusión y el uso que hacen los usuarios de esta tecnología.

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