| Artículos | 01 FEB 2003

Linux y Windows en la misma máquina

Tags: Histórico
Alvaro Ortiz.
Pasar de Windows a Linux es siempre una transición que, por motivos obvios, llevamos a cabo de forma paulatina. Así, en una primera fase, debemos empezar a familiarizarnos con el nuevo sistema, sin tener que retrasar nuestro trabajo habitual por pasarnos de golpe a un entorno en el que apenas nos podamos manejar.

¿Y cómo podemos ir migrando poco a poco sin dejar de trabajar con lo que ya conocemos? Pues sencillamente instalando Linux en una máquina en la que ya tenemos nuestro viejo Windows y pudiendo elegir -en el momento de arrancar- con qué sistema operativo queremos trabajar en cada momento. Linux puede instalarse perfectamente en un ordenador con inquilino y respetándolo.
Windows no puede instalarse respetando al sistema que ya existiese en la máquina. Por esto, el orden es importante: primero Windows y luego Linux.
Lo principal será particionar el disco duro de manera correcta para dejar el espacio necesario a cada sistema, ya veremos cómo, y después, durante la instalación de Linux, configurar adecuadamente el cargador de este sistema operativo para que, cada vez que encendamos la máquina, podamos decidir entre arrancar Windows o Linux. Al final tendremos lo que se conoce como un ordenador con arranque dual Linux/Windows.

1- ¿Qué necesita?
Lo primero y más obvio es una distribución de Linux; Red Hat o Debian, -si ya conoce este sistema- y SuSE o Mandrake -si aún es inexperto en Linux-. Estos los puede conseguir desde Internet, en páginas como www.linuxiso.org. y hasta en los quioscos de prensa. Lo segundo será el programa para particionar FIPS que, a excepción de Debian y Slackware, suele venir en el CD básico de toda distribución. Podría usar también Partition Magic, aunque es comercial y deberá adquirirlo aparte. En cuanto al equipo, hay versiones de Linux que van perfectamente en un 386 pero, partiendo de que será una máquina con dos sistemas operativos, lo mínimo en cuanto a procesador lo establecerá en realidad Windows, no siendo en cualquier caso recomendable nunca menos de un Pentium a 200 MHz con 64 MB de RAM y 8 GB de disco duro.

2- Recomendaciones iniciales
Aunque siguiendo los pasos aquí indicados este artículo práctico es del todo seguro, siempre es recomendable realizar las copias de seguridad que considere oportunas de todos aquellos documentos existentes en su disco duro que no quiera perder en casos extremos. Lo más cómodo hoy en día, por ahorrar tiempo, es hacerse una o dos imágenes del disco duro con programas como Nero, para grabarlas en uno o dos CD-R (lo más común es que, a excepción del propio Windows y aplicaciones extra, su información propia no ocupe más de 2 CD).

3- Desfragmentar el disco duro
Teniendo en cuenta que quiere instalar un nuevo sistema sin quitar el que ya tenía, lo primero será preparar el disco duro para el nuevo huésped, es decir, crear una nueva partición sin tocar la que contiene Windows. Para hacer esto es necesario que desfragmente el disco duro (Inicio·Progra-mas·Accesorios·Herramientas del Sistema·Desfragmentador de disco). Desfragmentar quiere decir agrupar toda la información grabada en zonas contiguas, en lugar de dejarla dispersa por todo el disco duro, que es como suele encontrarse. De esta forma, podrá realizar una nueva partición por encima del último sector ocupado, asegurándose así de no borrar nada. Esta operación puede llevarle bastante tiempo, dependiendo del tamaño del disco duro y de lo lleno que se encuentre. En ese tiempo es muy importante que la luz no se vaya, ya que desfragmentar es una operación delicada. Una interrupción abrupta de corriente puede ocasionarle pérdida de datos. Al final debe de tomar nota de la cantidad exacta de espacio que tiene ocupado en disco, para tenerlo en cuenta en los dos siguientes pasos.

4- La nueva partición: preparativos
Con el disco ya desfragmentado llega la hora de crear una partición extendida. Lo primero: desde una ventana DOS (intérprete de comandos, como lo llama Windows) y con un disquete en la unidad de 3,5” teclee Format a: /s para crear un disquete de arranque. Una vez creado este disco, copie tres archivos más. Estos están normalmente situados en el directorio DOSUTILS del CD 1 de instalación de la mayoría de las distribuciones de Linux, y son: fips.exe, restorbb.exe y errors.txt. Es posible que, -dependiendo de la versión de Linux- los nombres de estos archivos varíen un poco, como por ejemplo fips20.exe en lugar de fips.exe, pero esto no le supondrá mayores problemas.

5- La nueva partición: en marcha
Ahora reinicie Windows para arrancar desde el disquete que acaba de crear. Trabajará entonces sobre un sencillo DOS desde el que ejecutaremos fips para comenzar a particionar.
Lo primero será escoger el disco duro, si es que tiene más de uno. A continuación elija la partición a dividir. Lo más fácil es que sea la única que tenga, e indíquele que sí quiere comprobarla. Tras esto, el programa le preguntará si quiere salvar su sector de inicio. Diga que sí, ya que después con esta copia y restorbb.exe puede volver a dejar las cosas tal y como estaban antes de empezar a particionar.
Lo siguiente es decidir el espacio para la nueva partición extendida. Con el cursor -izqda. y dcha.- quite espacio de la vieja partición (old partition) para ir dándoselo a la nueva (new partition). Obviamente, no debe dejar la vieja partición con menos tamaño del espacio ocupado tras la defragmentación que apuntamos en el paso 3. Lo normal es dejarle a Windows algo más de espacio, ya que se supone que seguirá trabajando con él. Pulse Y -del inglés yes- para aceptar y a partir de aquí, espere hasta que el programa realice la partición.
No es recomendable tener menos de 1 GB para Linux e incluso, con las últimas distribuciones aparecidas, bastante más (hasta 2 y 3 GB). El programa puede finalizar de forma extraña, aparentemente errónea. No pasa nada. Conviene volver a arrancar la máquina sin sacar el disquete para entonces ejecutar fips -t, y así comprobar que todo fue bien. Si no es así, restorbb.exe le dejará todo como estaba para poder volver a empezar el particionado.
Lo siguiente será arrancar desde el CD -seleccionarlo en la BIOS- de instalación de Linux. Para ello reinicie su equipo y pulse la letra -Supr, F1, F2, etc. dependiendo de su placa-, y en la opción Boot Sequence, seleccione CD-ROM como prioridad.

6- Instalación de Linux
Los pasos a seguir para instalar un Linux -a nivel de aplicación- no son el objeto de este texto, pero sí debemos comentar el paso en el cual se ven las particiones existentes en el disco duro para decidir dónde residirá este sistema.
Con nombres como /dev/hda1 para la partición 1 del disco conectado como maestro en el IDE1 -disco duro principal o único- se le mostrará la distribución de su disco duro.
Según lo realizado, lo que debe ver es /dev/hda1 de tipo FAT y /dev/hda2 de tipo ext2. La FAT es la de Windows y deberá seleccionarla para que no se formatee. Esto es muy importante. Trabajará, pues, sobre /dev/hda2, a la que cogerá un trozo para crear una partición swap, necesaria para Linux -de tamaño igual al doble de la memoria RAM que tengamos-.
Antes de seguir, lo que debe de tener es algo así: /dev/hda1 de tipo FAT -no formatear-, /dev/hda2 de tipo ext2 y con pun

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