| Artículos | 01 NOV 2002

Lectores DVD-ROM para el PC

Tags: Histórico
AOpen DVD1648, Freecom GRD-8160B, MSI MS-8216, Panasonic SR-8588-C, Philips RWDV3210K, Plextor PX-320A, Samsung CDRW/DVDSM-332 y Toshiba SD-M1612
José C. Daganzo.
Los DVD-ROM son en estos momentos un elemento casi indispensable en cualquier ordenador doméstico que quiera denominarse multimedia. La bajada de precio que han experimentado acerca su precio al de un CD-ROM.

Los reproductores DVD-ROM son elementos muy comunes en todos aquellos equipos multimedia que se precien. Hoy por hoy, muy pocos conciben la idea de adquirir un equipo sin que éste incluya un lector DVD-ROM entre sus principales características, y se han convertido en el tercer dispositivo óptico más presente en los PC por detrás de las unidades de CD-ROM y las regrabadoras de CD.
Muchos usuarios sustituyen tanto el CD-ROM como el regrabador de CD por unidades DVD/CD-RW (combo), sin duda alentados por la comodidad que supone disponer de dos dispositivos en tan sólo una bahía de 51/4. En esta comparativa hemos recogido varias unidades tanto DVD/CD-RW como DVD- ROM; en ambos casos se han valorado únicamente sus funciones como lector DVD/CD, y hemos considerado las posibilidades de grabación como un valor añadido a las opciones de dichas unidades.

Los principios del DVD
A principios de la década de los 90 dos grandes bloques empresariales trabajaban en el desarrollo de una tecnología de almacenamiento para sustituir al formato CD. Uno de estos bloques estaba constituido por Sony Corporation y Philips Electronics, que habían diseñado un disco compacto llamado Multimedia CD (MMCD), un soporte que permitía almacenar 3,7 GB sobre un disco de una única cara. La segunda de estas alianzas estaba encabezada por Toshiba Corporation y contaba con socios de gran peso como Matsushita Electric Industrial Corporation y Time Warner. La propuesta de estos se denominó Super Disc (SD), un sistema que permitía almacenar 4,7 GB por cara sobre un disco de dos caras.
Al igual que sucedió en la década de los 80 con los sistemas de vídeo analógico, todo apuntaba a una lucha encarnizada entre ambos frentes por estandarizar su formato, lo que no favorecería al usuario ni a la industria. Por un lado, los usuarios de una de estas tecnologías se arriesgaban a que su elección fuera incorrecta y que su flamante dispositivo no se alzara con la hegemonía, con lo que habrían perdido mucho dinero. Por otra parte, las ventas de la industria se verían disminuidas debido a la falta de confianza de los usuarios. No olvidemos que muchos aún tenían muy reciente el descalabro de los sistemas BetaMax y Video 2000, frente al VHS.
En ese momento irrumpió en escena IBM, que se tornó en mediador entre ambas industrias para unificar criterios y llegar a un estándar -limando diferencias tecnológicas-. Finalmente el grupo de Toshiba implementó el sistema de sustrato delgado y el código de corrección de errores, mientras que el código de modulación de la señal fue tomado del grupo de Sony/Philips.
Este compendio dio sus frutos y se empezó a trabajar en el formato DVD. En ese momento se constituyó el DVD Consortium, que aglutinaba diez de las más importantes compañías del momento -Pioneer, Sony, Hitachi, Toshiba, etc.-. Este Consorcio presentó el formato DVD en septiembre de 1995, que se constituyó con la ayuda de diferentes grupos de trabajo que colaboraron en la creación del nuevo estándar, el DVD.

Compact Disc y DVD
Para la creación del nuevo estándar de almacenamiento óptico las empresas participantes contaron con un importante bagage conseguido de la experiencia adquirida con los discos compactos, por lo que sería correcto afirmar que el DVD es el hijo “mayor” del CD. Por tanto, comparar estos formatos nos permitirá valorar en su justa medida su relación.
La superficie disponible de un CD es de 86 cm2, mientras que en un DVD esta superficie es algo mayor, 87,6 cm2, lo que permite introducir algunos datos más en el DVD, pero esta capacidad se multiplica sustancialmente cuando atendemos al tamaño de las pistas de un DVD.
La cantidad de información que puede alojar un DVD también está condicionada por otros factores: la distancia entre las pistas y la longitud de las marcas (pits y lands); la distancia entre pistas de un CD es de 1,6 micras y la longitud de las marcas 0,74 micras. En un DVD la distancia entre las pistas es de 0,83 micras y la longitud de las marcas se reduce hasta 0,4 micras. La longitud de onda del láser es también diferente -debido al menor tamaño de los pits y lands-, mientras que la longitud del haz de luz para leer un DVD ha de ser de 635 nanómetros -para discos de una sola capa- y de 650 para los de dos capas. Éste es uno de los factores más evidentes para comprender que un lector CD-ROM no puede leer un DVD.
Todo esto supone que en igualdad de condiciones -una capa-, un soporte DVD admite 4,7 GB por los 650 MB de un disco compacto convencional. Los soportes en CD también han evolucionado con el paso del tiempo y podemos adquirir tanto discos de 700 MB (80 minutos) como de 900 MB (90 minutos) y 875 MB (100 minutos), pero aún se encuentran muy lejos de la capacidad de un disco DVD-5 (4,7 GB).

Formatos DVD
Existen diversos formatos de discos DVD no grabables, cada uno de los cuales se diferencia del resto de soportes por el número de capas que posee, así como por el número de caras sobre las que se permite actuar al láser del reproductor. En este caso sólo se mencionarán los formatos DVD no grabables/regrabables. Si desea más información sobre el resto de formatos, vea la comparativa de grabadoras incluida en este mismo número. Las cuatro versiones diferentes de los soportes en DVD son:
DVD-5: disco de una cara y una capa, que puede almacenar un máximo de 4,7 GB.
DVD-9: disco de una cara y dos capas, que puede almacenar un máximo de 8,5 GB.
DVD-10: disco de dos caras y una capa por cara, que puede almacenar un máximo de 9,4 GB.
DVD-17: disco de dos caras y dos capas por cara, que puede almacenar un máximo de 17,8 GB.

Tecnología de giro
Nada más introducir el disco en la unidad DVD, éste comienza a girar a una gran velocidad, y en algunos casos se produce un ruido bastante molesto. Esto se produce debido a la forma en que la unidad controla el giro del disco, y es necesario saber qué tipo de tecnologías existen para comprender el porqué de estos zumbidos.
Existen tres formas de hacer girar el disco: CAV (Velocidad Angular Constate), CLV (Velocidad Lineal Constante) y un sistema mixto que utiliza ambos sistemas aprovechando lo mejor de cada uno de los anteriores.
El sistema CAV trabaja con una velocidad angular constante, o lo que es lo mismo, la parte interna del disco permite acceder a sus datos de una manera más rápida que cuando el láser incide sobre los datos grabados en las pistas más externas del disco. La explicación es muy sencilla, puesto que el tiempo que tarda el láser en dar una vuelta completa sobre el disco en su parte más interna es siempre menor que si estuviera actuando sobre una pista más exterior.
El segundo de estos sistemas -CLV-, aumenta la velocidad de giro del DVD cuando el láser está incidiendo sobre las pistas más externas del disco. Se trata de un método que está en desuso; si la unidad que posee realiza mucho ruido en determinadas ocasiones es muy probable que use este tipo de tecnología. Además, este método cuenta con otro inconveniente: calienta en exceso el disco DVD.
La tercera tecnología en discordia recoge lo mejor de los métodos CAV y CLV. Para trabajar sobre la parte más interna del disco usa tecnologí

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información