| Artículos | 01 DIC 2006

Las TIC pisan fuerte en Adela Gil

Tags: Histórico
Un PC, varias PDA y conexión WiFi de banda ancha
Arantxa Herranz.
Con paso firme y decidido. Así se adentran las nuevas tecnologías, tanto de la información como de la comunicación (TIC) en la cadena de zapaterías Adela Gil. Gracias al apoyo de compañías como BBVA, HP, Microsoft y Telefónica, una pequeña tienda (de 4 vendedores, un responsable de almacén y un encargado) puede gestionar mejor su negocio con un PC, varias PDA y una conexión inalámbrica. Una inversión que ronda los 3.000 euros contando con hardware, licencias y comunicaciones.

Todos aquellos que regentan un pequeño comercio saben de las dificultades con las que, día a día y temporada tras temporada, hay que lidiar. Aunque es cierto que los PC y Terminales Punto de Venta (TPV) cada día son más omnipresentes en el sector retail y que, gracias a ellos, los gestores pueden conocer qué productos son los más vendidos, muchas tiendas se encuentran con el problema de no tener otros datos con los que comparar. Es decir, se tiene constancia de cuál es el producto más vendido, pero no el más demandado ni el porcentaje de éxito de las mercancías.
Éste es el punto de partida que impulsa a Diego de Vicente, del grupo Adela Gil, dedicado a la zapatería, a desarrollar no sólo una tesis doctoral, sino a promover la utilización de nuevas tecnologías y aplicarlas a la casuística de su día a día.
Además, y en el caso de una zapatería, De Vicente explica que se pierde mucho tiempo entre que un cliente solicita un número de un modelo, el dependiente va al almacén a mirar si está y vuelve a la tienda para confirmar al cliente si tienen el número solicitado o no. Algo que, en opinión de este responsable, genera mucha frustración tanto en el cliente si no encuentra lo que busca por el tiempo transcurrido y en el empleado por el paseo y tiempo perdido. “Si dibujáramos en un papel las veces que se va y se viene, el papel acabaría rompiéndose”, ejemplifica este responsable.

Cómo se trabaja ahora
Así, en la tienda Adela Gil del centro comercial Plaza Norte 2 (situado en la periferia de Madrid), se ha instalado un PC como núcleo central, mientras que las vendedoras y la responsable de almacén cuentan con una PDA (iPaq de HP, en este caso, elegida por su velocidad, según De Vicente) que se conecta mediante tecnología inalámbrica WiFi de Telefónica. En esta PDA se ha instalado un software específico hecho a medida, y construido a partir de .Net de Microsoft, muy intuitivo, en el que las dependientas pueden teclear, con los dedos de la mano, la referencia del producto y su talla para comprobar, en apenas unos segundos, si se encuentra disponible en el almacén (cabe señalar que también existe la posibilidad de introducir la referencia mediante un accesorio láser en caso de que la tienda tenga en cada producto el código de barras). En caso afirmativo, bien a través de SMS, bien a través de comunicación vía Walkie-Talkie (opción preferida por las dependientas, según nos confirma su responsable), las vendedoras solicitan al encargado de almacén que les saque la mercancía. En caso negativo, la dependienta puede visualizar si el producto solicitado está disponible en otra tienda de la cadena (en cuyo caso incluso se le puede enviar a casa) o ver si hay algún otro modelo parecido o “sustitutivo” que mostrar como alternativa al cliente.
En este contexto, este responsable asegura la introducción de estas nuevas tecnologías también está modificando el modus operandi de las tiendas, permitiendo una mayor especialización de cada uno de sus trabajadores. “Lo que se intenta es generar equipos de trabajo, habiendo gente más orientada a la venta y otros más orientados al almacén, en lugar de tener que hacer todos un poco de todo”.
Asimismo, este responsable considera que en la venta de un producto “de impulso” y no de primera necesidad, como es el calzado y otro tipo de complementos, es “fundamental” la presencia del vendedor junto al cliente, para que en ese tiempo que transcurre entre pedir un modelo y su localización el usuario no tenga la tentación de marcharse de la tienda, especialmente cuando ésta está abarrotada de gente.
Eso por no contar con que, a veces, y entre tanto stock en el almacén, en la manera tradicional de trabajar se puede no encontrar un modelo en una talla solicitada cuando, en realidad, sí que existe. En cambio, con este sistema tecnológico, que está permanentemente actualizado gracias a la red WiFi, se sabe con total exactitud si quedan o no números concretos del modelo elegido.
Además, esto también permite, según este responsable, que, al poder cada empleado centrarse en lo que realmente es su cometido, no se necesite contratar personal adicional en épocas de mucha rotación, como navidades, “ya que se consigue una mejor planificación y, por tanto, ser más eficaz”.

Gestión de mercancías
Por si fuera poco, gracias a estos terminales se puede descongestionar el Terminal Punto de Venta, ya que las dependientas pueden, desde su PDA, reclamar a otra tienda de la cadena que les envíe un modelo en una talla concreta para poder satisfacer la demanda de un cliente. “Antes todas estas operaciones se centralizaban en el PC, lo que suponía una especie de embudo. Ahora se pueden realizar desde la misma PDA”.
Lo mismo ocurre con la entrada de nueva mercancía, cuyas referencias se han de dar de alta en el sistema informático. “Si cuentas con un único ordenador, éste generalmente está en la zona que ve el público, por lo que la entrada de nuevo material es algo complejo, poco estético y, en muchas ocasiones, poco útil”. Algo que se pretende solucionar con esta herramienta, ya que el responsable de almacén de la tienda Adela Gil puede, desde esta trastienda, ir dando de alta todas estas referencias gracias a su PDA y sincronizar en tiempo real todos estos datos con el TPV gracias a la conexión WiFi.
Así pues, también todo lo relacionado con el inventario es algo que gana en agilidad gracias a esta herramienta tecnológica. Y no sólo con el inventario, sino que los precios siempre están actualizados gracias a esta herramienta, en la que las dependientas también pueden conocer, de manera inmediata, si está sujeto a algún tipo de promoción que haga más ventajosa su compra para el cliente.

Interfaz muy sencilla
Diego de Vicente explica que uno de los puntos clave a la hora de desarrollar esta aplicación ha sido hacerla lo más sencilla e intuitiva posible, teniendo también especial cuidado en que los botones numéricos fueran lo más grande posible para que sea sencillo introducir la referencia con los dedos de la mano en lugar de con el puntero tradicional que llevan las PDA.
De hecho, se ha estado trabajando en el proyecto desde hace 18 meses y, aunque está plenamente operativo desde hace un par, la fase piloto se ha prolongado más de 8 meses. Y si esta fase de pruebas se ha demorado tantos meses es, precisamente, para cuidar al detalle la interfaz de la aplicación “para que fuera hiperelemental” y para echar abajo las iniciales barreras puestas por las vendedoras de la tienda. Diego de Vicente reconoce que, como toda “revolución”, al principio costó. “Ahora estas PDA y el Walkie-Talkie forma parte del uniforme de nuestras vendedoras, pero una vez que se acostumbraron a esta nueva

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