| Artículos | 01 FEB 2000

Las subastas en la Red atraen a los internautas

Tags: Histórico
Trucos para pujar en Internet con eBay
Jorge Pascual.
Sin duda, el mayor exponente de las subastas en Internet es eBay. Su movimiento de productos se encuentra entorno a los tres millones, que se mantienen pese a que las subastas se renuevan cada día. Esto hace que, por supuesto, encontremos casi cualquier cosa, desde aquel viejo pero añorado Spectrum a un chalet en Los Ángeles o aquel libro de tirada limitada de nuestro autor favorito. Todo se compra y se vende en eBay y, lo mejor de todo es que está al alcance de quien tenga una simple conexión a Internet. Ahora bien, la subasta electrónica no es igual que la subasta tradicional y existen algunos trucos que conviene tener en cuenta.

El precio justo
Cuando queremos lanzarnos a pujar por un artículo que nos interesa, tenemos que tener claras dos cosas: el coste real del producto y la cantidad máxima que estaríamos dispuestos a pagar por él. Es claro que en muchas ocasiones no se conoce el precio real, pues si se trata de artículos de coleccionismo, es complicado conocer el precio de mercado. De todos modos, en caso de artículos que aún estén en el mercado, es más que recomendable conocer su precio. Si no es así, ocurrirán cosas como que en una subasta por un producto de segunda mano se pague más que lo que cuesta nuevo en la tienda. Una circunstancia, por otro lado, que se da con cierta frecuencia en eBay.
Sin embargo, sí es necesario tener claro el máximo que estaríamos dispuestos a pagar. En la mayor parte de los casos suele ser complicado establecer la barrera de lo que se pagaría y de lo que no. Es más, ese es un factor psicológico del que se aprovechan las subastas pues, ¿no pagaría 5 dólares (unas 800 pesetas) más de las fijadas como precio máximo por su artículo preferido? Seguramente responda afirmativamente pero, con ese algoritmo de trabajo, al final va aumentando de 5 en 5 dólares y puede llegar a estar pagando mucho más de lo que inicialmente estaba dispuesto. Por eso, hay que ser realistas y decir: si pasa de x dinero, aunque sea por 5 dólares más, no estaría dispuesto a comprarlo. Y nos tenemos que mentalizar de que eso es así, si no, entraremos en la ruleta de la subasta y no sabremos hasta dónde podremos llegar.

Cómo funciona
Lo primero, antes de pujar por ningún producto, tenemos que darnos de alta en el sistema, identificándonos con nuestro nombre, dirección y un buen número de datos personales. Una vez registrados, el siguiente paso es buscar el artículo que deseamos. Podemos hacerlo navegando por categorías (ordenadores, juguetes, automóviles, coleccionables), o bien, directamente introduciendo una palabra que represente al producto. En ambos casos, el sistema nos mostrará una lista de artículos que cumplen con los criterios que hemos seleccionado. En este punto podremos ir viendo aquellas cosas que nos interesen junto a los precios que han alcanzado, el número de pujadores que hay y la fecha y hora en la que finaliza la subasta del artículo.

La puja
Partimos de que hemos fijado un precio máximo que estaríamos dispuestos a pagar. Pues bien, en lugar de introducirlo nada más que encontramos el producto, lo recomendable es esperar. ¿Por qué?, pues muy fácil. Si ponemos nuestro dinero inmediatamente, cuando aún falta mucho para que concluya la subasta, estaremos dando tiempo a otros interesados para que mejoren nuestra cantidad. Con ello, no estaremos dando lugar a ninguna espiral. Pero claro, ¿quién nos garantiza que no la comenzará algún otro usuario? Pues no nos lo garantiza nadie, pero si es así, pueden ocurrir dos cosas: que se supere o no el precio justo que nos habíamos marcado. Si se supera, dará igual que hayamos pujado antes o después, pues al final se ha superado y no estamos dispuestos a pagar más. Si no se supera, tendremos que pagar un poco más a consecuencia de la espiral que se ha comenzado, pero al menos no contribuimos a elevarla más.
Sin embargo, para hacer un poco más atractivas las pujas, el sistema cuenta con un algoritmo de cálculo del importe máximo del artículo que beneficia siempre al pujador. Consiste en lo siguiente. Supongamos que el precio de salida de un producto son 500 dólares. Pues bien, el sistema calcula un incremento mínimo que todo usuario ha de sobrepasar para poder pujar. Normalmente se encuentra entre los 0,5 y los 10 dólares. Si nosotros introducimos 600, el sistema se guardará esa cantidad, pero hará pública únicamente la mínima posible para ser el máximo pujador. Eso quiere decir que si el incremento que había marcado el sistema era de 5 dólares, a todos los efectos aparecerá que nosotros hemos pujado 505 dólares, y no los 600 que realmente hemos introducido. Claro, aquí se guarda un as bajo la manga pues ¿qué ocurre cuando hay otro pujador?. Sencillo: si la puja es inferior a la cantidad máxima que nosotros hemos introducido, el sistema incrementará nuestra oferta y nos conservará como mayor pujador. A lo largo de todo el proceso el sistema nos informa de lo que ocurre vía e-mail, enviándonos mensajes para avisarnos de que se ha incrementado el precio o que alguien ha pujado más que nosotros.

La reserva
Hay un factor que nos puede estar condicionando la puja: la reserva. Cuando un vendedor pone un artículo para subasta, puede marcar el precio de salida y una reserva. Siempre el precio de salida es inferior a la reserva y, en realidad, lo que marca esta reserva es la cantidad mínima que el vendedor ha de recibir para proceder a la transacción. Si no se alcanza, entonces se reserva el derecho sobre el producto y puede que no se lo venda al máximo pujador, aunque normalmente se abre una negociación que suele concluir en acuerdo. La reserva es oculta para todos, lo único que se conoce es si se ha alcanzado o no.

La transacción
Hasta este momento hemos visto cómo realizar la compra pero ¿qué sucede después de haber comprado? ¿Nos fiamos del vendedor? Existen terceras compañías que aseguran el éxito de la transacción. Una de ellas, la que viene avalada por eBay, es Escrow. Básicamente consiste en que tanto el comprador como el vendedor se registran en esta tercera compañía. El comprador da el dinero al intermediario (Escrow) y cuando éste lo recibe, da la orden al vendedor de que todo está bien y puede enviar el producto. Cuando el comprador lo recibe, mira a ver si se encuentra en las condiciones que esperaba. Si es así, da la orden al intermediario del pago del mismo y, éste, entrega la cantidad de la subasta al vendedor, cerrando así el ciclo de la transacción. Si por cualquier motivo el material no estuviera en las condiciones que esperamos, siempre podemos decir al intermediario que vamos a proceder a la devolución del producto.
Un factor muy importante que nos puede dar cierta confianza sobre el vendedor (y el comprador) es el feedback que tenga. Por ejemplo, si nosotros hemos realizado una compra y quedamos satisfechos, podemos acudir a eBay a introducir un feedback positivo al vendedor. Este feedback consiste en una frase en la que expresamos el grado de satisfacción que hemos tenido en la transacción realizada con ese usuario. En ningún momento nadie tiene control sobre su propio feedback.
Lo mismo es aplicable para el pujador, ya que si éste tiene varios feedbacks positivos (introducidos por los vendedores), quiere decir que es un comprador que paga bien, a tiempo y que es interesante trabajar con él. Pero si el co

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información