| Artículos | 01 OCT 1996

Las galaxias más lejanas

Tags: Histórico
Jose Mª Fernández Rúa.

Con el apoyo de la informática, un joven astrofísico español ha descubierto que aparecieron hace dos mil millones de años después de la gran explosión.

Las avanzadas herramientas informáticas siguen ayudando a los investigadores de cualquier disciplina. Ahora, el astrofísico español Alberto Fernández Soto, junto con otros dos investigadores norteamericanos de la Universidad de Stony Brook, han descubierto en imágenes tomadas por el telescopio Hubble las galaxias más lejanas y antiguas del Universo. Este trabajo mereció amplio espacio en la revista británica Nature y en él Fernández Soto, Lanzetta y Yahill explican las características y metodología de este importante hallazgo, con el que se derriban los actuales modelo teóricos sobre la formación de las galaxias.

Escasas horas después de leer su tesis doctoral en la Universidad de Santander, Fernández Soto, que trabaja en el Instituto de Física y en el Departamento de Física Moderna del campus de la capital cántraba, leía con orgullo su trabajo publicado en una de las revistas científicas con mayor predicamento.

Este descubrimiento tuvo por escenario la Universidad estatal de Nueva York en Stony Brook, donde estuvo un tiempo el científico español para trabajar con los investigadores K.M. Lanzetta y A. Yahill. Este equipo había empezado a trabajar en el análisis de la imagen del Universo de campo más profundo lograda hasta ahora. Captada por las cámaras del telescopio espacial Hubble, en el pasado mes de diciembre, fue difundida a la comunidad científica sólo un mes después. En la imagen se observan unos cinco mil objetos, de los que un total de 1.683 son galaxias cuya radiación lumínica fue analizada con un novedoso método fotométrico.

El campo observado por el telescopio espacial, el más profundo hasta la fecha, consta de cuatro imágenes tomadas con filtros de diferentes colores, desde el azul hasta el infrarrojo cercano. El método utilizado para la determinación de las distancias se basa en utilizar la intensidad de luz proveniente de las galaxias media en cada uno de esos filtros para, comparando con modelos de espectros galácticos (distribuciones de intensidad de luz en función de color) determinar la velocidad con la que cada galaxia emisora se aleja de nosotros.

Aunque ello sea sabido, según la ley que el astrónomo americano Edwin Hubble, en cuyo honor fue bautizado el telescopio espacial, descubrió en la década de los años veinte, las galaxias se alejan unas de otras a una velocidad que es proporcional a la distancia entre ellas. Por tanto, la medida de la velocidad de recesión de las galaxias en la imagen de campo profundo permite conocer a los expertos la distancia de cada una de ellas.

El parámetro por el equipo hispanoamericano fue el valor del corrimiento al rojo de esta radiación, un indicador de distancia a escala cosmológica utilizado por los astrónomos. Siempre de acuerdo con este criterio, cuanto mayor es el desplazamiento de la radiación hacia la parte infrarroja del espectro, más grande es el alejamiento de objeto cósmico. Hasta la fecha los objetos más distantes eran cuásares cuyo corrimiento al rojo está tabulado en el 4,9. En el análisis de galaxia llevado a cabo en Stony Brook descubrieron cuatro de las 1.683 con un valor superior al dígito 6.

La muestra a esas galaxias tal y como eran cuando la edad del Universo tenía un 5 por cierto de edad actual. Ante la controversia sobre la antigüedad del Universo, ya que cabe recordar que son muchos los investigadores que estiman esa edad entre los 8.000 y los 14.000 millones de años, resulta complicado cifrar la antigüedad de esas galaxias. No obstante, el astrofísico español y sus compañeros norteamericanos creen que estas galaxias surgieron unos mil años después de la gran explosión primagenia que originó el Universo. Siempre según el estudio, esas cuatro galaxias serían aproximadamente un 20 por ciento más viejas que los cuásares más lejanos observados hasta el momento por los científicos.

Las galaxias observadas se presentan en la imagen como aparentemente normales, parecidas en tamaño y luminosidad a algunas galaxias con brotes de formación estelar que se observan ahora, todo esto, junto con su edad, lleva a los astrofísicos a considerar que, muy posiblemente, son testigos de los primeros brotes de formación estelar relacionados con el colapso inicial de la formación de las galaxias.

Para Xavier Barcons, del Instituto de Física de Cantabria y director de la tesis de Fernández Soto, las galaxias descubiertas por este equipo van a provocar mucho ruido. El motivo es que hasta ahora sólo se conocían galaxias con valores de corrimiento al rojo de entre 3 y 4, cifra que es duplicada por las identificadas en la imagen del Hubble.

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