| Artículos | 01 NOV 2005

Laboratorios fotográficos portátiles por 200 ¤

Tags: Histórico
Canon Selphy, CP710 Dell Photo Printer 540, Epson PictureMate 500, HP Photosmart 335, Lexmark Photo Printer P315 y Samsung SPP-2040
Daniel Comino.
Ponemos a examen 6 impresoras fotográficas del tamaño de una tostadora que nos permiten imprimir nuestras capturas digitales en cuestión de segundos.

Actualmente el mercado de fotografía digital se encuentra en una fase muy comercial, ya que tanto cámaras como impresoras han dejado de tener precios prohibitivos provocando cada vez más demanda de productos por parte del consumidor, lo que incentiva a su vez al fabricante a comercializar nuevos productos, así como ampliar su gama existente.
De hecho nosotros nos encontramos en el mercado más importante del mundo en cuanto a venta de cámaras digitales se refiere, según un informe publicado por InfoTrends/CAP Ventures el pasado mes de septiembre. De acuerdo con este análisis en Europa Occidental se vendieron 22,5 millones de cámaras digitales durante 2004, dato que crecerá durante 2005, cuando se alcanzarán previsiblemente los 28,9 millones de unidades vendidas, lo que supondría un incremento interanual del 32%. Incluso, si profundizamos un poco más en este estudio se puede apreciar que la mayoría de los compradores de cámaras digitales están aún adquiriendo su primera unidad, lo que hace esperar que 2007 sea el punto de partida para comenzar la renovación del parque existente, augurando un espectacular crecimiento de este mercado al menos hasta 2009.
No obstante el mercado de la fotografía digital abarca muchos productos, desde la propia cámara hasta las impresoras, pasando por el software para el retoque de imágenes. Por lo tanto, teniendo en cuenta que muchos usuarios cuentan ya con cámara digital tiene mucho sentido hacer una comparativa sobre los productos que las puedan imprimir, con el fin de trasladar esas imágenes digitales a papel tradicional.
En esta comparativa analizamos seis impresoras para fotos de 10 x 15 centímetros (medida tradicional de las impresiones más habituales desde carrete). Una de las características más importantes de las impresoras que hemos evaluado en este artículo es la sencillez de uso, ya que se trata de productos directamente enfocados al consumidor masivo, por lo que no han de requerir ningún tipo de aprendizaje.

¿Inyección o sublimación?
Si estás pensando en comprar una impresora fotográfica debes saber que actualmente en el mercado coexisten dos tecnologías de impresión: inyección y sublimación de tinta. La primera de ellas utiliza tinta líquida que, a través de unos inyectores, se deposita en el papel en forma de minúsculas gotas. La principal ventaja de utilizar este tipo de impresoras es que podemos imprimir sobre múltiples superficies (papel fotográfico u hojas tradicionales). Sin embargo, la mayor desventaja es que no obtenemos toda la calidad que cabría esperar.
Por el contrario, si optamos por los dispositivos de sublimación de tinta conseguiremos unos resultados francamente uniformes y de gran calidad, ya que esta tecnología funciona convirtiendo la tinta sólida en gas directamente; de ahí el nombre de sublimación. Los colores se consiguen por mezcla real de las tintas básicas y no por yuxtaposición de puntos, por lo que el resultado es más homogéneo aunque sus resoluciones sean muy inferiores. Con esta tecnología no se necesitan más de 300 ppp para obtener calidad fotográfica.
En cuanto al desgaste de cartuchos se refiere también encontramos diferencias significativas entre ambas. En el interior de los cartuchos de sublimación térmica hay una cinta (más o menos larga, dependiendo del número de impresiones que ofrezca) en la que se dedica una longitud determinada para cada impresión. Así, cada vez que imprimimos una fotografía esta cinta recorrerá cada uno de los colores (amarillo, cian y magenta) con independencia de la cantidad de tinta que gastemos en cada uno de ellos (por ejemplo, si en una fotografía utilizamos un 25% de cian, el 75% restante se perderá al pasar la cinta), por lo que podemos llegar a desperdiciar bastante.
En los cartuchos de inyección de tinta sin embargo, ésta se encuentra en estado líquido y la mezcla se realiza utilizando únicamente la cantidad que necesaria, provocando un desgaste mucho más uniforme y optimizado. En el caso de la Epson, el cartucho tiene tinta de seis colores diferentes, con el objetivo de conseguir una mayor gama tonal y menos nivel de grano.
Con el fin de ser lo más imparcial posible y para puedas formarte tu propia opinión, en la presente comparativa hemos incluido la mitad de los productos de inyección de tinta y la otra mitad mediante sublimación (tres de cada una).

Antes de comprar… analiza
Una vez que conocemos las diferentes técnicas de impresión es necesario analizar las variantes que pueda tener cada impresora en sí. Por ejemplo, todas ellas incluyen lectores de tarjetas que nos permiten insertar la memoria de la cámara con el fin de imprimir directamente sin pasar por el ordenador. Es extremadamente importante que nos fijemos en el tipo de tarjetas que es capaz de leer, ya que si la de nuestra cámara es incompatible con la impresora reduciremos las posibilidades de conexión. Esto es especialmente importante en la Lexmark P315, ya que no cuenta con puerto USB, lo que impide imprimir desde un ordenador.
Otro aspecto a tener en cuenta si queremos imprimir desde el PC es que ninguno de los dispositivos aquí analizados cuenta con el cable USB necesario, lo que nos obligará a comprarlo aparte.
Igualmente hemos de analizar los consumibles de cada una de ellas. Hay que tener presente que, tanto o más importante que la propia impresora son los consumibles que ésta necesita, ya que si el producto es muy económico pero los cartuchos y/o el papel necesario son prohibitivos, el precio final del conjunto puede resultarnos mucho más caro que un modelo superior y de mejor calidad.
Esto incide directamente en el coste por página impresa, el dato probablemente más importante a la hora de decantarnos por un modelo u otro, ya que de él depende el gasto económico que nos supondrá mantener la impresora. Aquí Canon, Epson y Samsung se llevan el podio.

Alta portabilidad
Una de las principales ventajas de utilizar este tipo de impresoras es su portabilidad, ya que se trata de dispositivos realmente pensados para transportar con facilidad. De hecho en la mitad de los modelos analizados (Epson, HP y Canon) es posible conectar una batería suplementaria (adquiriéndola de manera opcional), lo que permitiría imprimir desde cualquier lugar sin necesidad de enchufe.
Por otra parte las impresoras de sublimación de tinta son realmente portables (Samsung, Dell y Canon), sin olvidarnos de la HP, que aunque sea de inyección de tinta está igualmente diseñada pensando en la portabilidad.
En cuanto al resto de dispositivos analizados, son más pesados y voluminosos (tanto Epson como Lexmark), aunque ambos fabricantes han incluido un asa para facilitar su transporte.

Máxima conectividad
Además de esto en muchas de las impresoras es posible (pagándolo como extra) instalar un módulo adicional que proporciona conectividad vía Bluetooth, de tal forma que podamos imprimir desde un móvil, PDA… aunque ni Dell ni Lexmark cuentan con esta opción. Esta última de nuevo es la peor parada en este aspecto, ya que a nivel de conectividad ni siquiera puede comunicarse con un PC.
Otro de los puntos importantes es la modalidad de conexión PictBridge. Este método de conexión permite enchuf

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