| Artículos | 01 ABR 2005

La última revolución de Apple

Tags: Histórico
Mac mini
Javier Rodríguez.
La última creación de Apple ha sido ideada para seducir a los que buscan una alternativa o un complemento a los PC con Windows. Además de ser la máquina ideal para iniciarse con las aplicaciones de iLife, con los periféricos adecuados, el Mac mini puede ser un excelente “centro de ocio para el hogar digital” y sustituir a la consola de juegos, el reproductor DVD o el equipo de música.

El Mac mini promete ser, desde nuestro punto de vis-ta, uno de esos productos disruptivos que, como en su día sucedió con el iMac y más recientemente el iPod, marcan un punto de inflexión importante en el mundo Apple. Y es que no sólo se trata del Mac más económico de toda la historia, algo que por otro lado quizá llegue un poco tarde, sino que supone un excelente reclamo para un buen número de usuarios que movidos por el tirón del iPod puedan ver en el Mac mini su primer ordenador Macintosh. Aunque esto sea así, para los que ya llevamos tiempo a este lado de la manzana también podemos encontrar en el nuevo modelo una opción realmente económica para utilizarlo como centro neurálgico de nuestro ocio digital; y esa es sólo una de sus posibilidades. Otras personas ya están viendo en la pequeña caja una buena opción para montar desde granjas de renderizado o de cálculo vía tecnología XGrid a otras posibilidades como las de servidor, especialmente si se tiene en cuenta su núcleo Unix o la posibilidad de instalar directamente algún “sabor” Linux.

Un cubo en el salón
Puede que las primeras valoraciones de algunos tengan excesivamente en cuenta las características técnicas de este producto; como por ejemplo el hecho de que pueda verse como un eMac recortado, en el que se mantiene un procesador PowerPC G4 a un máximo de 1,45 GHz, con una tarjeta gráfica que incorpora unos escasos 32 MB de memoria de vídeo dedicada y en el que los puertos de expansión son ciertamente justos. Como reza la publicidad de Apple, el teclado y el monitor corren de tu cuenta. ¿Una desventaja? Más bien una vía de personalización que nos permitirá utilizar “monitores” menos convencionales o que el Mac mini resulte una opción muy atractiva para montar puestos o quioscos interactivos, puntos de información (actualizables en remoto) o ir más allá aún y buscar el modo de integrarlo incluso en nuestros automóviles, y es que su tamaño lo permite.
Ahora bien, aunque ciertamente es posible ejecutar aplicaciones de diseño, edición de vídeo composición de páginas o diseño web en el nuevo Mac, no hay que perder de vista que es un ordenador dirigido al hogar y, desde nuestro punto de vista, en este sentido el Mac mini supone un producto estrella en todos los sentidos, alejándolo de este modo de lo que Apple ya intentó en Julio de 2000 con el Cube, con el que guarda bastante parecido estético.
Adiós a los viejos “cacharros” en el hogar. No cabe duda de que en los hogares los televisores de plasma están sustituyendo a buen ritmo a los televisores convencionales, del mismo modo que ya hace tiempo que los monitores TFT han apartado a un lado a los convencionales monitores CRT (salvo algunos nichos muy concretos). Lo mismo ha sucedido con nuestros reproductores de vídeo e incluso con muchos de los primeros reproductores de DVD que incluso con una antigüedad de un par de años han pasado a ser viejos dinosaurios frente a los más recientes modelos que añaden a sus posibilidades toda una plétora de nuevos formatos, entre los que se incluye por supuesto la capacidad para reproducir películas en formato DivX. Lo mismo ha ocurrido con la reproducción de nuestra música, ya que en poco tiempo los equipos de alta fidelidad han dado paso en nuestras casas a un iPod. En cuanto a las comunicaciones, las diferentes modalidades de banda ancha son ahora más accesibles que nunca.
El cine en casa. Pues bien, todo lo anterior es algo que se puede realizar directamente desde el Mac mini. Por ejemplo, podemos conectar el Mac mini directamente a uno de los múltiples televisores de plasma que incorporan de serie entrada de vídeo VGA (para lo que se puede utilizar el adaptador DVI-VGA suministrado de serie, u opcionalmente un adaptador de DVI a vídeo compuesto, con un precio aproximado de 19 EUR). También se puede conectar al Mac mini uno de los múltiples monitores TFT de 15, 17 o 19 pulgadas disponibles con entrada digital nativa. Con la primera opción podrás utilizar el Mac mini para reproducir directamente en la pantalla del televisor no sólo juegos, al más puro estilo de las videoconsolas (por ejemplo utilizando un teclado inalámbrico Apple (59 EUR), para lo que deberás añadir 49 EUR del módulo Bluetooth opcional al precio inicial del Mac mini, o bien el teclado inalámbrico de una tercera parte como por ejemplo el Cordless Desktop MX de Logitech (www.logitech.com). También podrás reproducir las películas DVD gracias a la unidad Combo incluida de serie en el equipo o las películas compatibles QuickTime o de otros formatos que se pueden reproducir directamente desde el Mac.
Si utilizas un monitor de ordenador convencional, entonces también se puede añadir un EyeTV 200 (consulta el primer contacto publicado en el número 144 de Macworld) o el nuevo EyeHome inalámbrico (299 EUR, aproximadamente). Entre otras características, ambos productos te permitirán ver cualquiera de los canales de televisión a través de tu Mac. La principal diferencia entre ambos modelos es que mientras que el primero necesita conectarse físicamente al puerto FireWire a 400 MBps del Mac mini, el segundo utiliza una conexión inalámbrica para enviar los datos desde el dispositivo hacia el Mac; permitiéndote, por ejemplo, tener el EyeHome en una habitación con toma de antena distinta a la que se tenga con el Mac mini conectado al monitor; para lo cual es necesario sumar al precio inicial del Mac mini los 79 EUR de la tarjeta inalámbrica AirPort Extreme.
A todo volumen. En su faceta como equipo de alta fidelidad lo que echamos en falta es que no incorpore de serie las conexiones ópticas que Apple reserva de forma exclusiva a sus equipos de gama alta Power Mac G5, algo que hubiese permitido que cualquier usuario pudiese montar un sistema de reproducción multicanal ya sea para disfrutar de un mejor sonido en las películas o en la reproducción de la biblioteca musical. También nos hubiese gustado ver mejorada la reproducción de sonido incorporada de serie, ya que el único altavoz resulta escaso.
Las opciones disponibles permiten conectar directamente un sistema de altavoces a la salida minijack estéreo del Mac mini o bien añadir a la configuración una estación base inalámbrica AirPort Express con AirTunes (129 EUR, aproximado) a la que puedes conectar los altavoces autoamplificados de tu elección, ya sea en la misma habitación en la que se encuentre el Mac mini o en otra que se encuentre en un radio de unos 50 metros. Adicionalmente, se puede completar esta configuración inalámbrica con un Express Remote de Keyspan (59,95 EUR) que, compuesto por un receptor conectado a la estación base, nos permite utilizar el mando a distancia incluido con el producto para manejar la biblioteca musical de iTunes.
En cualquier parte, a un metro de distancia. La incorporación de una tarjeta AirPort Extreme a la configuración básica, junto con una estación base inalámbrica de Apple o de otro fabricante,

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