| Artículos | 01 MAY 2010

La respuesta del comercio electrónico ante la crisis

Tags: Histórico
Nathalie Engramer.
La sociedad española ha vivido una de las peores crisis económicas de toda su historia. A la crisis financiera global se le unió la crisis de la construcción, la cual ha generado que en el último año cerca del 20 por ciento de la población activa en edad para trabajar se encuentre desempleada.

Esto ha significado un retroceso en la economía nacional y una bajada en el consumo muy importante, lo que ha significado que miles de pequeñas y medianas empresas hayan tenido que cerrar definitivamente sus operaciones. Esto es muy grave teniendo en cuenta que las PYMES generan en España más del 90 por ciento del empleo.

Comercio online
No obstante, y pese a los malos resultados en prácticamente todos los sectores de la economía española, el comercio on-line ha demostrado ser uno de los pocos sectores que no sólo no registraron pérdidas, sino que, además, han mantenido un ritmo de crecimiento constante, si bien un crecimiento más moderado en comparación al de los años anteriores, pero un crecimiento al fin.
Derivado de estos positivos resultados en el sector, el Gobierno y las distintas administraciones locales han puesto en marcha diversos programas de ayuda para fomentar el impulso y el uso de internet y del ecommerce por parte de este tejido empresarial tan vulnerable en estos tiempos que corren.
Estas acciones vieron reflejados sus resultados en un repunte respecto a trimestres precedentes. El aumento se produjo también en el número de transacciones registradas, que en el segundo trimestre de 2009 fue de 18,46 millones, de nuevo una cifra récord. Asimismo y frente al mismo período de 2008, el número de transacciones aumentó el 9,6 por ciento, mientras que el alza fue del 22,4 por ciento si la comparamos con el dato del primer trimestre de este mismo ejercicio (15,08 millones).

Reactivando el consumo
Todo esto, unido a los análisis y apuntes de expertos, organizaciones, instituciones y demás actores relevantes del sector, apunta a que el comercio electrónico no sólo puede ayudar a reactivar el consumo en España sino que, además, es necesario e imprescindible para cualquier empresa que quiera mantener un nivel mínimo de competitividad.
Según un estudio de la Comisión Europea, España junto con Austria y Dinamarca resultó ser uno de los mejores países de la Unión para comprar on-line. No obstante, hay varios impedimentos que hacen que la media de la UE supere el 60 por ciento de transacciones fallidas debido a problemas con las formas de pago, envíos o información local. Además, el estudio subraya que de los más de 100.000 millones de euros que mueve el comercio electrónico al año en la UE, más del 70 por ciento de los ingresos se concentran en Reino Unido, Alemania y Francia.
Según datos del sector, en España hay 3,5 millones de pequeñas y medianas empresas (PYMES) y sólo un 14 por ciento de ellas cuentan con servicios on-line y la cifra de compañías dedicadas al comercio electrónico en exclusiva es todavía menor.

Esto supondría que:
La demanda del comercio electrónico en España es latente.
Al no haber empresas locales que respondan adecuadamente a las necesidades de consumo on-line por parte de los usuarios españoles, estos satisfacen esas necesidades con empresas de fuera (Francia, Alemania y Reino Unido, principalmente).
Si las empresas locales usan la experiencia, conocimiento y madurez de empresas que llevan años desarrollando el comercio electrónico en diversos mercados europeos, estarán a la altura de satisfacer las necesidades de sus clientes haciendo que las ventas, y, por tanto, los beneficios, se queden aquí.

Modelo de negocio, ¿cómo y por qué?
Datos de estudios recientes sobre hábitos de consumo en la Navidad, arrojaron que las familias españolas gastarían un 19,2 por ciento menos que el año anterior. Esto supone que las familias además de gastar menos, reducirían casi por completo los gastos superfluos o compras de impulso, además de que cuidarían con mucho más detalle dónde y cómo gastar su dinero.
De hecho, el 62 por ciento de los consumidores dijo que contendría su gasto debido al ambiente de crisis, lo que refuerza la idea de tratar de sacarle mayor rentabilidad al dinero aunque no haya sufrido alguna consecuencia directa de la crisis en su persona.
Unido a esto, la continua caída de precios durante 2009 en la economía española, así como la proliferación de grandes superficies en las grandes ciudades, hacen que los márgenes de beneficio para el comerciante sean cada vez más reducidos, no dejando prácticamente margen de acción para poder jugar con los precios y ofrecer el consumidor final ofertas y/o promociones.
Esto es negativo, no sólo para el empresario que ve cómo sus ventas cada vez son menos, sino para el consumidor que tiene menos opciones de comparar y buscar mejores productos y/o precios.
Ante este panorama, el comercio electrónico responde a una clara necesidad de reducir costes e incrementar beneficios, mejorando la competitividad y, por tanto, las ventas; todo, sin tener que hacer grandes inversiones o desembolsos en infraestructuras tecnológicas. Esto es posible gracias a empresas donde toda la experiencia, modelo de negocio e infraestructura tecnológica y logística se ponen a disposición del pequeño empresario.
De esta forma, las PYMES españolas pueden incrementar sus ventas beneficiándose de las ventajas del comercio electrónico, como, por ejemplo:
Gran cantidad de productos que ofrecerle a sus clientes.
Precios hasta un 30 por ciento más económicos debido al gran poder de negociación con los fabricantes, lo que le permite al empresario un margen de actuación mayor y, por tanto, una mayor rentabilidad.
Integrar el catálogo de productos de la página web dentro del propio catálogo del comerciante.
No necesita invertir en infraestructura tecnológica o logística, pudiendo usar la plataforma que escoja.
No necesita invertir en gastos de almacenaje, dado que el producto que escoja su cliente (consumidor final) ni siquiera tiene que pasar por sus manos o instalaciones, siéndole entregado directamente al destinatario final, sin que haya registro alguno de dónde procede o su coste original.
No cabe duda de que nos enfrentamos a una nueva economía, donde las reticencias a comprar por Internet cada vez son menores y donde el consumidor final cada vez mira más a La Red como una opción viable y real para satisfacer sus necesidades de consumo. Las empresas tienen que darse cuenta de esto y sacar partido de ello, adaptando sus modelos de negocio a un entorno on-line más eficiente, que, a la vez que les reduce costes, les genere más beneficios.


Nathalie Engramer, directora de marketing de ventas de la unidad de negocio de Pixmania-PRO

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información