| Artículos | 01 ABR 1999

La exportación de software uruguayo crece a un ritmo superior al 1.000%

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Internet no es un medio seguro ni íntimo: piratas informáticos, fraudes con tarjetas de crédito, agujeros en los sistemas de seguridad y otros muchos horrores nos asaltan desde grandes titulares en la prensa. ¿En qué medida el usuario corriente se ve amenazado cuando navega desde su casa utilizando Netscape Communicator o Internet Explorer? En este artículo se explicarán detalladamente cuáles son los pasos a seguir para que el uso de los navegadores no se convierta nunca en una pesadilla y sea siempre una experiencia placentera y amena.

De todos los servicios que ofrece Internet, como correo electrónico, grupos de noticias, canales de charla, transferencia de ficheros, conexión remota a ordenadores, etc., sin duda alguna el que mayor crecimiento ha experimentado y mayor popularidad ha cobrado entre los usuarios ha sido la World Wide Web. Paralelamente y siguiendo el tirón del mercado, el software de navegación ha ido evolucionando a un ritmo espectacular, incorporando con cada nueva versión nuevas utilidades y posibilidades en una loca carrera en la que cada navegador intenta dejar atrás a sus competidores.
El resultado es que los navegadores consumen cada vez más recursos y han terminado por transformarse en herramientas muy voluminosas, inflados con tantas sutilezas y detalles de funcionamiento que resulta difícil seguir la pista de los nuevos servicios añadidos. En su interior se ocultan opciones de configuración de nombres a menudo crípticos y no pocas veces de oscura finalidad. Por consiguiente, teniendo presente que la mayor parte del tiempo que un usuario va a emplear conectado a Internet será haciendo uso del navegador, nada mejor que conocer todos los detalles de cómo configurar de manera segura la gran cantidad de características que incorporan las últimas versiones.

Paso 1: obtener un navegador válido
Puede parecer trivial a primera vista, pero si se reflexiona un poco se comprenderá la necesidad de obtener una copia válida y segura del navegador preferido. No hay que olvidar que el navegador goza de acceso ilimitado a los recursos del sistema informático: memoria, disco, conexiones de red, tarjeta de sonido, impresora, vídeo, etc. En otras palabras, si éste decidiera comportarse maliciosamente, podría llegar a perpetrar cualquier fechoría en el ordenador, desde abrir conexiones con máquinas remotas y filtrar información del disco duro hasta infectarlo con otros virus o destruir ficheros valiosos. Por lo tanto, cualquier programa con un potencial dañino semejante no debería nunca considerarse a la ligera.

Netscape Communicator
El 23 de enero de 1998 la compañía Netscape Communications realizó dos importantes anuncios: primero, que su producto más conocido y extendido entre los usuarios de Internet, Netscape Communicator, sería gratuito y se podría descargar desde su web, www.netscape.com; y segundo, que el código fuente del Communicator sería también de dominio público y gratis, pudiéndose descargar desde la web de la Organización Mozilla www.mozilla.org (vea el artículo El código fuente de Netscape Communicator 5.0 en PC World nº143, mayo 1998).
Desde que el código fuente se encuentra disponible libremente, de manera que cualquiera puede examinarlo y modificarlo, la posibilidad de alteraciones maliciosas se transforma en una amenaza muy real. Un individuo malintencionado podría cambiar secciones del código de manera que Communicator pirateado llevará a la práctica todos o alguno de los ataques citados antes u otros que se le podrían ocurrir. Ahora bien, una vez modificado, el pirata debería ingeniárselas para distribuir su copia entre los usuarios. Se pueden imaginar con facilidad una serie de alternativas que se le ofrecen, desde incluirlo en un CD de programas piratas de los que se venden en Internet, ponerlo en su página web para que lo descarguen navegantes ingenuos o incluso falsificar la web de Netscape o una porción de ella para hacer creer a los usuarios que se están conectando a la página oficial de descarga de Netscape Communicator en vez de a su falsificación. En definitiva, existe todo un abanico de posibilidades desplegado, cuya eficacia y potencialidad de llegar a más o menos usuarios dependerá en gran medida de la ingenuidad de éstos y del ingenio de aquél.

Internet Explorer
En el caso de Internet Explorer, esta cuestión no reviste un grave problema, en la medida en que se instale una versión oficial de Windows, ya que el explorador viene incorporado en la distribución original junto con el sistema operativo. Sin embargo, con la proliferación de CD piratas que incluyen también versiones de Windows 95/98 o simplemente el navegador Internet Explorer, de nuevo se presenta el riesgo de obtener versiones modificadas. No obstante, en este caso, al no encontrarse libremente disponibles el código fuente del programa explorador, el peligro de modificación se minimiza prácticamente a cero.

¿Existe solución?
La solución a este problema (que no se limita a los navegadores sino a cualquier software que se descarga comúnmente desde la Red, como por ejemplo los clientes de IRC, utilizados para charlar en Internet chatting) se encuentra en la firma digital del código, que proporciona al usuario la certeza de que procede de una compañía de confianza y de que no ha sido modificado maliciosamente en ningún momento desde que fue firmado por la casa que lo distribuye hasta que llegó a sus manos, dotando así a los productos de garantías similares a las que poseen los adquiridos dentro de su caja sellada en tiendas de informática.
Mientras estas técnicas se extienden y su uso se vuelve más frecuente, conviene extremar las precauciones a la hora de instalar el navegador, desconfiando de sitios web sospechosos y de CD-ROM con software pirata. Se recomienda descargar estos programas desde los sitios oficiales, tanto el de Netscape para el Communicator www.netscape.com/ computing/download/index.html?cp=hom02tdow)como el de Microsoft para Internet Explorer www.eu.microsoft.com/spain/ie/download/windows.htm.

Paso 2: configuración segura de los navegadores
Una vez que se ha instalado un navegador fiable, conviene dedicar algunos minutos a su configuración en vez de lanzarse a navegar directamente con las opciones por defecto con las que arranca el programa recién instalado.
El hecho de que exista en los navegadores un menú con el nombre Seguridad o Información sobre seguridad puede confundir a los usuarios al inducirles a creer que basta con entender y configurar correctamente lo que aparece en dichos menús para garantizar la navegación segura. Como se verá a continuación, existen otras muchas opciones repartidas por diferentes menús que no deben dejarse al azar.

Opciones de seguridad en Netscape Communicator
El recorrido por las opciones de seguridad de Netscape Communicator comenzará por la configuración de las preferencias. Para ello, se acude al menú de Edición y cuando se despliegue, se pulsa el comando Preferencias.... Las opciones seleccionadas se salvan en un archivo localizado en su directorio personal dentro de Netscape. Por ejemplo, una localización típica sería C:\Archivos de programa\Netscape\Users\gonzalo\prefs.js.

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