| Artículos | 01 OCT 2001

La casa "enredada"

Tags: Histórico
Internet se hace omnipresente en el entorno doméstico
Almudena Alameda.
Internet en la nevera, en el televisor y, por supuesto, en el teléfono móvil, con el que vía online controlamos el funcionamiento de los electrodomésticos, la instalación eléctrica, el aire acondicionado o el sistema de seguridad. La casa del futuro ya es una realidad cada vez más asequible.

Una casa inteligente se podría definir como aquella en la que se unen arquitectura y tecnología para que sus habitantes se encuentren más cómodos y seguros que en una vivienda tradicional, consiguiendo, además, reducir los gastos. La clave para alcanzar estos objetivos radica en la eficiente integración de los sistemas.
La casa inteligente cuenta con un cableado y tuberías estructurados según un diseño específico. Los sistemas se concentran en un cuarto de control al que llegan, tanto las señales interiores (sensores de alarma, extensiones telefónicas...) como exteriores (antenas parabólicas, cable, etc.). La casa tiene unas funciones propias para automantenerse: encender el aire acondicionado o la calefacción a determinadas temperaturas, abrir o cerrar ventanas en ciertas condiciones, etc. Este tipo de viviendas permite incorporar nuevas tecnologías y optimiza los recursos. Esto, unido a su fácil manejo, la convierte en la casa que mayores beneficios proporciona. Todas estas ventajas apuntan a que, según el Instituto Nacional de la Casa Inteligente (INCI), dentro de cinco años el 40% de las construcciones de cierta envergadura serán inteligentes.

¿Qué es la domótica?
Los beneficios apuntados nos introducen, por una parte, en lo que se denomina domótica. Según CEDOM (Asociación Española de Domótica), por domótica se entiende la incorporación al equipamiento de la vivienda de una sencilla tecnología que permita gestionar de forma energéticamente eficiente, segura y confortable los diferentes aparatos e instalaciones domésticas (calefacción, lavadora o iluminación).
Elementos básicos de este tipo de viviendas son los sensores y los actuadores. Los primeros sirven para que el sistema “conozca” el estado de ciertos parámetros como, por ejemplo, la temperatura o un escape de agua. Algunos de los más comunes son los termostatos, los detectores de humo y de radiofrecuencia, los sensores de presencia y los receptores de infrarrojos. Por su parte, los actuadores permiten modificar el estado de ciertos equipos. Algunos de los más usados son los contactores de carril DIN, los de base de enchufe, las electroválvulas de corte de suministro, las válvulas para la zonificación de la calefacción y las sirenas.
Las cinco áreas principales en torno a las que se estructura la “casa inteligente” son:
1. Comunicaciones: conexión de alta velocidad para Internet, videoconferencia, telefonía, satélites, redes, teletrabajo, etc.
2. Entretenimiento: sistemas de audio y vídeo (sala de cine, sonido multicuartos, pantallas de alta definición, sonido de alta calidad, etc.).
3. Iluminación: programación, integración en el entorno, fibra óptica para iluminar, etc.
4. Seguridad: incendios, intrusos, circuito cerrado de televisión, etc.
5. Integración y automatización: fuentes, riego, ventanas, puertas, etc.
Haciendo un poco de historia, hay que recordar que la domótica no es una recién llegada. Ya en la década de los 90 existían dispositivos de este tipo, pero la oferta en España era muy reducida por el desconocimiento y el alto coste de los equipos. La evolución del sector ha sido lenta, pero actualmente, aunque el mercado aún no está consolidado, se ha logrado que los costes se reduzcan y que el concepto se haya difundido.
En opinión de Xavier Passaret, director del área de Tecnologías y Operaciones del Institut Cerdà, las perspectivas de crecimiento de este mercado en España son buenas a juzgar por el desarrollo experimentado en los últimos años (en 1999 la domótica facturó 2.500 millones de PTA y registró un crecimiento del 86% con respecto al año anterior). Passaret cree que la oferta ya es lo suficiente madura y atractiva, y que el potencial de aplicación a través de Internet será quizás el revulsivo que hará ver a los diferentes actores implicados en el sector la oportunidad de aprovechar el potencial de negocio existente. Como medida de apoyo se ha puesto en marcha el proyecto Comerdom, que pretende extender la domótica a ámbitos como el del pequeño comercio, los bares y restaurantes, y las oficinas.

La casa conectada
Por otra parte encontramos el concepto de “casa conectada”, visión adoptada, por ejemplo, por Intel, cuyas viviendas del siglo XXI se encuentran totalmente inmersas en la Red a través del PC, que se convierte en un dispositivo multifunción situado en casi todas las habitaciones. “Nuestra casa digital cuenta con acceso a Internet desde cualquier lugar, igual que ocurre con la electricidad”, señala Beatriz Pérez, responsable de marketing para consumo de Intel en España.
Pérez opina que las múltiples oportunidades que ofrece el acceso a Internet de banda ancha, la aparición de numerosos dispositivos digitales, la introducción de redes domésticas cada vez más sencillas de usar y la incorporación de los procesadores Pentium 4 en equipos a precios asequibles, ampliarán las utilidades del ordenador personal, “convirtiéndolo en el centro del mundo digital doméstico, y permitirán disfrutar de nuevas y mejores experiencias”.
En lo que se refiere a la elección del tipo de red, Beatriz Pérez cree que, aunque existe infinidad de posibilidades, para un entorno doméstico las más aconsejables son las redes inalámbricas, que suponen una solución asequible, de fácil uso y con suficientes prestaciones. Entre las aplicaciones más demandadas en este hogar conectado se inclina por las de juegos y entretenimiento, seguidas por las relativas a educación y aprendizaje, y por las tradicionales de ofimática.
La concepción del hogar moderno de otro de los grandes de la conectividad, 3Com, es la de “la oficina en casa”. Según Néstor Carralero, director de marketing de 3Com Iberia, “las soluciones de 3Com pretenden que el usuario esté siempre conectado desde cualquier lugar. Para hacer más sencillo este tipo de conectividad, ofrecemos soluciones de red inalámbrica que permiten al usuario tener conectados en red todos los elementos de trabajo: ordenador, escáner, impresora... sin necesidad de realizar obras, agujeros o rozas en la vivienda”. Este fabricante se decanta también claramente por las redes domésticas inalámbricas, “que tienen la incuestionable ventaja de que pueden ser trasladadas a cualquier parte sin la necesidad de tender cables, se pueden instalar en cuestión de minutos y tienen un precio asequible”, añade Carralero.

Pasarelas residenciales
Las pasarelas residenciales integrarán la domótica, la informática, las comunicaciones y las redes domésticas. Además de las redes de control domótico (Lonworks, EIB, EHS, Batibus, Cebus o X10), en el entorno doméstico se gestionará gran cantidad de información a través de redes de datos (HomeRF, HomePNA, HomePlug o Bluetooth) y de entretenimiento como, por ejemplo, HAVI, por medio de un único cable que hará posible que se comuniquen todos los dispositivos de audio y vídeo de la casa. La

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