| Artículos | 01 NOV 2004

La casa del futuro

Tags: Histórico
Encarna González.
La evolución tecnológica de la informática y la electrónica ha conllevado la proliferación de redes, sistemas informáticos y otros dispositivos que hoy abundan en nuestros hogares. La integración de todos estos elementos está elevando la domótica a un nivel que hace de la casa domótica del futuro una realidad en el presente. Pero, ¿cómo será esa vivienda domótica mañana? En ocasiones, la realidad puede superar los límites de la imaginación.

Encender y apagar luces, regular temperaturas o subir y bajar persianas de forma automatizada es algo ya al alcance de no pocas personas, si bien es cierto que aún queda mucho camino por recorrer para extender su uso de forma generalizada. Sin embargo, la evolución que experimentarán los sistemas y dispositivos que conforman el hogar digital, y la domótica como parte integrante de esa vivienda, sigue siendo hoy una incógnita que deja entrever algunas características. Algunos expertos dirigen sus miradas a las películas de ciencia-ficción para mostrar aspectos de lo que será la casa de mañana, pero lo cierto es que ya podemos asistir a una realidad no tan lejana de ese ideal en el futuro.

Un nuevo concepto de vivienda
Para entender cómo se está gestando la casa del futuro hay que tener en cuenta las nuevas necesidades de los usuarios que determinarán un nuevo equipamiento del hogar, así como nuevas prestaciones y servicios. Por este motivo, la vivienda de la próxima década no será extremadamente futurista, como apuntan algunos, pero sí tendrá algunas características que supondrán un paso más hacia el hogar del futuro.
Según apunta el Proyecto Hábitat 2010, elaborado por el Institut Cerdá, la casa del futuro acabará disponiendo de una única puerta de acceso (gateway) para todas las comunicaciones entre la vivienda y el exterior. No obstante, y a pesar de la progresiva implantación de Internet en los hogares que introducirá nuevas actividades que se realizarán en la vivienda, tales como el trabajo y la formación, una encuesta realizada por esta entidad revela que más del 65% de los usuarios considera que esto no afectará a su modo de vida en el hogar, de tal forma que Internet sigue percibiéndose como un elemento esencialmente de ocio. Si esto seguirá siendo así en el futuro y cómo puede condicionar el desarrollo de la Red, es algo que aún se desconoce. De hecho, de acuerdo con el estudio “La vivienda domótica” de la Fundación Privada del Institut Cerdá, la vivienda sólo diferirá de la tradicional en un mecanismo que permita controlar todos los equipos e instalaciones, a la vez que incorpora nuevas funciones y posibilidades de control que incrementan su valor a través del ahorro energético, el confort y la seguridad. Por lo tanto, es necesario asociar el concepto de domótica a una forma de gestión de algo tan tradicional como la lavadora, la calefacción o la iluminación.

¿Domótico o inteligente?
Queda claro que, gracias al desarrollo de la domótica, el usuario dispone de una serie de aplicaciones orientadas a incrementar su calidad de vida. Por tanto, resulta fundamental no confundir domótica con viviendas inteligentes. Mientras que la domótica aporta calidad de vida mediante la automatización de los sistemas, las viviendas inteligentes son las que tienen capacidad de tomar decisiones en función del conocimiento de los usos que hacen los habitantes de la casa. En opinión de Vicente Guallart, del colectivo de arquitectos Metápolis, “la domótica es un concepto obsoleto. El próximo paso está relacionado, por un lado, con la sostenibilidad y la mejora de la gestión de los flujos entre la vivienda y su entorno y, por otro lado, con empezar a utilizar una nueva generación de elementos que tengan que ver con el comportamiento humano incorporando la visión artificial en el interior de las viviendas”. Se trataría, pues, de integrar las aplicaciones en la propia vivienda, creando espacios inteligentes.
Sin embargo, el concepto domótico, como subconjunto del hogar digital aún requiere un esfuerzo importante para su desarrollo. En este sentido, Germán Santos, jefe de desarrollo Internet Área residencial de Telefónica España, añade que “una de las principales barreras existentes es el desconocimiento de los beneficios que aporta tener un hogar digital por lo que, fomentando el conocimiento y la adopción de dispositivos fáciles de utilizar, podemos impulsar el desarrollo de la vivienda domótica”. En este sentido, Telefónica ha confeccionado el “Libro blanco del hogar digital y las infraestructuras comunes de telecomunicaciones” como marco de referencia para el avance hacia la Sociedad de la Información. En este libro, la compañía busca sentar las bases para la creación de un sello domótico que sirva de certificado oficial para equipamientos y servicios del hogar del futuro y así solventar el problema de la falta de un estándar común ante los diferentes que hoy existen en el mercado y que suponen otra barrera al avance de la domótica.
Santos afirma que son precisamente motivaciones sociales las principales impulsoras del desarrollo de la domótica y, en consecuencia, de todo lo que rodea el hogar digital, “donde Internet será el impulsor de la convergencia entre la electrónica de consumo y las telecomunicaciones y donde será necesaria la conectividad permanente y alto grado de equipamiento digital”. En este sentido, apunta que las tendencias tecnológicas indican una difusión y abaratamiento de las telecomunicaciones con una amplia cobertura en banda ancha, un aumento del equipamiento informático y de ocio así como un incremento de los conocimientos tecnológicos de la población. Esto, unido a las tendencias de envejecimiento de la población, la penetración del teletrabajo y la reducción de los espacios, hace que la automatización de los sistemas contribuyan a la mejora de las condiciones de la vivienda. Sin embargo, Vicente Guallart apunta que aún hay que trabajar mucho para crear la auténtica casa del futuro. “El problema de hacer soluciones orientadas a electrodomésticos es que no se piensa en el funcionamiento global de un espacio, por eso, con independencia de que los electrodomésticos sean inteligentes, es la vivienda la que ha de serlo y lograr una mayor interconectividad entre sus diferentes elementos”, reflexiona el arquitecto.

Necesidad de un estándar
Si bien la necesidad de interfaces es un elemento interesante a tener en cuenta para el desarrollo de la domótica, otro de los que mayor interés despierta es la necesidad de establecer conectividad entre los diferentes equipamientos. Pero, ¿cómo lograrla? La aún escasa penetración de la banda ancha (en España existen 2 millones de líneas ADSL), la existencia de sistemas propietarios y una falta de estándares, la carencia de infraestructuras y la ausencia de una figura que realice una solución integrada, son algunos factores que deben considerarse para salvar esta barrera. Tal y como apuntaba recientemente Ángel Fernández, de Domoval, durante las jornadas A-Prop celebradas en La Salle, la necesidad de un estándar en el que estén integrados todos los fabricantes resulta esencial. “Hoy en día, domotizar una vivienda con tecnología estándar tiene un mayor coste que con un sistem

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