| Artículos | 01 OCT 2007

La banca en internet da paso a la banca en el móvil

Tags: Histórico
Las principales entidades financieras inician sus servicios de banca a través del teléfono móvil
Pablo Oliveira.
La promesa de que el teléfono móvil se convertirá en un instrumento para la prestación de servicios financieros tanto por parte de los operadores de telefonía como por parte de las entidades bancarias es un argumento que se lleva barajando varios años. La gran mayoría de los responsables de nuevos servicios en los bancos consideran que el hecho de poder utilizar los dispositivos móviles de comunicación para operar con las entidades mejoraría la eficiencia de éstas y la relación entre los clientes y sus bancos. Mientras los usuarios comienzan a demandar nuevos servicios de banca móvil, las entidades financieras aún dan pasos lentos para el desarrollo de estos servicios. Sin embargo, los desarrolladores de plataformas para estos servicios avanzan en sus proyectos para convertir en realidad los servicios de banca a través del teléfono móvil.

Diferentes y variopintas han sido las fórmulas que ya se han puesto en marcha para que los teléfonos móviles sean herramientas bancarias. Desde el uso de mensajería corta (SMS) para comprobar el estado de una cuenta o recibir informes sobre movimientos en el teléfono móvil, hasta el uso de éste como un instrumento de pago en comercios a través de sistemas de mensajes (MobiPay) o identificación RFID, las diferentes entidades están estudiando y probando sobre el terreno los servicios que son viables para su explotación a través de estos sistemas. Y, además, lo más importante, buscan aquellos por los que los usuarios estarían dispuestos a pagar por poder hacer uso del mismo desde sus terminales telefónicos.
Sin embargo, en la actualidad, el teléfono móvil aún está lejos de convertirse en una “oficina bancaria”. El tardío arranque de los primeros servicios por parte de las entidades bancarias y la escasa información arrojada por los bancos hacia sus clientes sobre estos nuevos sistemas ha generado que hoy sean pocos los servicios que se ofrecen e insuficientes los usuarios que los utilizan. En este primer momento, los bancos han demostrado un interés muy ajustado en ofrecer estos nuevos servicios. Sin embargo, lentamente comienza a producirse una mayor demanda por este tipo de servicio, lo que está provocando que las entidades comiencen a estudiar con mayor preocupación este nuevo negocio. Además, los operadores de telefonía no quieren perder la oportunidad de introducir un nuevo ámbito de ingresos en sus servicios, al comprobar que las comunicaciones de voz suponen cada vez menos en su bolsa de ingresos.

El teléfono móvil como “oficina bancaria”
La llegada de internet al mundo bancario aparcó casi de forma definitiva la clásica libreta de papel, donde se registraban todos los movimientos de una cuenta bancaria. Pero además abrió una nueva dimensión para prolongar las herramientas financieras más allá del ámbito de las sucursales. De este modo, hemos comprobado históricamente que los bancos han estado muy interesados en poner al alcance de los usuarios diferentes sistemas para que puedan hacer uso de sus servicios sin necesidad de tener que visitar la oficina bancaria. La banca telefónica fue el primer ejemplo y tuvo su rápido trasvase hacia la banca a través de internet. Así, mediante un ordenador conectado a internet, el usuario puede realizar una gran parte de las operaciones que generalmente haría en una oficina bancaria y la mayoría de las que se integran en los servicios de un cajero automático.
De este modo, el objetivo con la nueva banca a través de móvil es conseguir realizar, al menos en un primer momento, las principales operaciones que permitan al usuario sentir que dispone de todas las prestaciones de su oficina en el terminal: consulta de saldos, movimientos y cheques, domiciliaciones, contratación de servicios, anulación de libretas o tarjetas, transferencias, traspasos, órdenes, valores, fondos, tarjetas, préstamos, depósitos, planes de pensiones, seguros e impuestos, entre otras operaciones.

Internet abona el terreno para la banca móvil
Hace un par de años Telefónica decidió reunirse con las principales entidades financieras españolas para discutir en torno a los nuevos sistemas y servicios que se podían poner en marcha gracias al uso de los teléfonos móviles en procesos bancarios. Entre todos buscaban centrar cuáles serían las principales ventajas que se podían extraer de este nuevo uso y cuáles los beneficios directos para los usuarios, las entidades bancarias y los operadores. De este modo, se llegó a la conclusión de que la banca móvil permitiría mejorar la eficiencia de los procesos en un 80 por ciento, prácticamente. Y esta mejora se consigue gracias a que la banca móvil reduce el tiempo de respuesta en cualquier proceso y permite además acelerar la toma de decisiones, añadiendo una nueva dimensión a la hora de realizar operaciones.
Por otra parte, los principales estudios centrados en el uso de los dispositivos de telefonía móvil para funciones que van más allá de las llamadas de voz han señalado que la principal ventaja de estos dispositivos es su tremenda penetración entre los clientes de servicios de banca telefónica o electrónica, la cual hace varios años que en España supera el cien por cien. Esto, unido a que los servicios de banca a través de internet han sufrido un crecimiento exponencial en los últimos años, supone un terreno perfectamente abonado para la germinación de los nuevos servicios bancarios a través de teléfonos móviles que las entidades bancarias comienzan a poner en marcha.
Además, los operadores, basándose en servicios que ofrecen desde hace tiempo, como la gestión de acciones a través del teléfono móvil, la consulta de cotizaciones o incluso la localización de cajeros, han llegado a importantes acuerdos con las entidades para el desarrollo de servicios financieros conjuntos.
El objetivo de unos y otros es ofrecer esta nueva dimensión operativa a los usuarios y determinar la fórmula comercial más adecuada. Del mismo modo en que se ha alcanzado una estandarización en el uso de tarjetas de crédito y débito a nivel mundial, la banca móvil tiene que nacer ya normalizada y regulada para que su uso pueda estar en marcha en cualquier lugar, dentro de cualquier red de telefonía móvil y de forma estándar para todas las entidades financieras. Además, es muy importante determinar la fórmula comercial de estos nuevos servicios, en donde las entidades bancarias y los operadores quieren cada uno su parte y el usuario busca que las tarifas se adecuen a los servicios y sean gratuitas o al menos muy económicas.

Información como base para la adopción inicial
Sybase 365 ha realizado recientemente un estudio sobre banca móvil centrado en indagar cómo los usuarios abordan y utilizan los servicios móviles en los principales países europeos. La encuesta concluye que, aunque el uso de los servicios actuales de banca móvil se encuentra en una fase de adopción inicial, existe un notable entusiasmo por los servicios futuros, tanto por parte de los usuarios como de las entidades financieras. De este modo, sabemos que más del 60 por ciento de usuarios de banca tradicional estaría interesado en servicios móviles si su banco se los ofreciera y el 25 por ciento se plantearía cambiar de banco si un proveedor alternativo le ofreciera servicios d

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información