| Artículos | 01 OCT 1995

Iridio, la panacea celular

Tags: Histórico
José Mª Fernández Rúa.

Millones de personas en todo el mundo quedarán enlazados dentro tres años, gracias a este sistema de telefonía celular en el que se utilizarán avanzados sistemas informáticos para procesar las señales de sesenta y seis pequeños satélites.

Dentro de tres años el proyecto Iridio será una realidad. Ya son centenares los millones de dólares invertidos en este ambicioso proyecto, cuyo objetivo es construir una gigantesca "tela de araña" que cubra todo el planeta. De esta forma y gracias a sesenta y seis satélites situados en once órbitas diferentes, millones de personas en todo el mundo estarán conectadas entre sí. Cada uno de estos satélites emitirá hasta 48 haces radioélectricos a la superficie de la Tierra. Esto significa un aumento de la capacidad inicialmente prevista del 30 por ciento.

El número 7 era mágico para este proyecto de Motorola, ya que recibe el nombre del único elemento de la Tabla Periódica que tiene setenta y siete electrones alrededor de su núcleo atómico. Cabe recordar que el Iridio, al igual que el Osmio, fue descubierto a principios del siglo pasado por el científico británico Smithson Tenant, que trabajaba en su laboratorio con platino cuando hizo su descubrimiento: los compuestos del Iridio presentaban distintos colores. Esto le impulsó a darle ese nombre, que en griego significa "arco iris".

De acuerdo con las previsiones de esa multinacional, el año próximo se enviarán al espacio cinco satélites experimentales, para experimentar servicios de voz, transmisión de faxes y radiobúsqueda. Los futuros usuarios del Iridio tan solo precisarán un microteléfono portátil (Dual Mode), basado en el estándar digital terrestre. Al estar situados en órbitas bajas, estos ingenios permitirán sencillas conexiones de radio desde tierra con radioteléfonos portátiles. Para ello utilizarán pequeñas antenas, en lugar de las conocidas parabólicas.

Siempre según los actuales estudios, esta red de satélites recorrerá una órbita terrestre a una altura de 765 kilómetros, con el fin de asegurar que cada punto de la superficie terrestre esté en línea continua de visión con alguno de los satélites. Como se ha dicho, se desplegarán en seis órbitas polares, con once satélites por plano. Todos ellos viajarán en la misma dirección; es decir, los seis planos de los satélites co-rotan hacia el Polo Norte en una parte de la Tierra y cruzan éste, hasta el Polo Sur por la otra cara de la Tierra. Cuando el sistema sea operativo, será posible establecer la comunicación con estos satélites siempre que utilicen equipos que operen a 1,5 ó 1,6 Gigahertzios. Además de voz, el sistema digital podrá transmitir datos a una velocidad de 2.400 baudios.

El sistema ha sido especialmente diseñado para permitir al usuario sustituir una conexión de voz por otra de información que podría operar a esa velocidad de 2.400 baudios. Además, las conexiones de usuario emplean una modulación PSK, con un esquema de multiplexado que será compatible con los sistemas digitales celulares terrestres.

La Cúpula de Motorola entiende que el sistema Iridio debe ser operado por uno o más consorcios internacionales cuyos miembros posean las licencias necesarias para prestar servicios en cada país. Esta empresa actuará como proveedor del mismo sistema. Esto incluye los satélites, los enlaces de comunicaciones y todo el apoyo necesario. Después de las primeras etapas de desarrollo del sistema global de comunicaciones personales, cuyo coste asciende a unos 440.000 millones de pesetas, Iridio finalizó su plan de financiación de recursos propios, que ha alcanzado la cifra de 200.000 millones de pesetas, y consiguió la participación de tres nuevos inversores internacionales, en septiembre de 1994. Estos datos ofrecen una idea de la magnitud del proyecto.

En una rueda de prensa que se celebró durante la Conferencia Plenipotenciaria de la Unión de Telecomunicaciones que tuvo lugar en Kyoto (Japón), Robiert Kinzie, presidente de Iridium, anunció una inversión de 95.000 millones de pesetas en nuevos recursos propios y la incorporación de tres compañías en el consorcio inversor: Iridium Suramérica Co, Korea Mobile Telecommunications Co y Vebacom.

Una vez concluida la primera fase de financiación de capital se ha emprendido la segunda parte de la operación financiera que implica asumir la deuda pública y privada, probablemente gestionada por tres bancos líderes asociados que se encuentran en Asia, Estados Unidos y Europa. La emisión de la deuda estaría constituida principalmente por bonos de alto rendimiento, es decir, instrumentos financieros que permiten a los inversores obtener un tipo de interés más elevado al aceptar un mayor nivel riesgo. El mercado más importante para realizar este tipo de financiación se encuentra en Estados Unidos, donde el mercado alcanzó los 43.000 millones de dólares en 1993.

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