| Artículos | 01 JUN 2002

Internet eléctrica

Tags: Histórico
La tecnología PLC (Power Line Communications)
Eva Martín y Juan F. Marcelo.
Imagine sólo por un momento que puede disponer de Internet en cualquier lugar de nuestra geografía. Trate de imaginar que desaparecen radicalmente todos esos problemas de la España profunda que ni siquiera tiene telefonía de una cierta calidad.

Es más que probable que en muy poco tiempo tenga que dejar de imaginar. El sueño de una Internet de banda ancha accesible en cualquier parte del país está muy cerca de cumplirse. Es un sueño de la mayor trascendencia, que puede hacer que muchas zonas de España salten directamente del siglo XIX al siglo XXI. Se trata de Internet a través de la línea eléctrica. Esta tecnología, llamada Power Line Communications o PLC, utiliza la red instalada con mayor capilaridad del planeta. La red eléctrica llega a lugares donde ni siquiera hay teléfono. Compañías eléctricas de todo el mundo, excepto las de Estados Unidos, han demostrado su interés por esta nueva forma de comunicación que les abre las puertas de Internet de par en par. Hay diversos países europeos donde ya se está prestando servicio. Así, muchos internautas alemanes pueden disfrutar sin complicaciones de hasta 2 megabits por segundo de ancho de banda a través de la línea eléctrica por un precio aproximado de unos 35 euros al mes. Este precio va a ser muy similar en países como Austria o Suiza. Los usuarios alemanes de PLC están bastante satisfechos y no es de extrañar. La tecnología es bien sencilla. Basta con instalar en cualquiera de los enchufes del domicilio del usuario un módem, y conectar dicho módem a un ordenador dotado de una tarjeta de red. De hecho, la red eléctrica va a permitir a los usuarios de este sistema instalar varios modems en diversos enchufes del domicilio para poder crear eficacísimas redes domésticas.

Proyecto piloto
Prácticamente todas las compañías eléctricas españolas han mostrado un gran interés por esta tecnología. De hecho, todas han realizado ya algún tipo de prueba. Desde luego estas pruebas iniciales han servido, sobre todo, para comprobar que la tecnología es viable. Se ha tratado de verificar que efectivamente se pueden transmitir datos a través de la red eléctrica. De las compañías eléctricas españolas, la más avanzada es Endesa, que acaba de iniciar lo que se conoce como una prueba de carga. Ya no se trata de un tanteo más o menos tímido para comprobar si la tecnología funciona. En este caso se trata de experimentar en pruebas reales, con clientes reales, la capacidad del sistema. Esta prueba, realizada en Zaragoza, permitirá a la compañía dilucidar cuestiones tales como el número máximo de usuarios que tolera el sistema, de qué capacidad puede disfrutar cada uno de ellos y, por supuesto, decidir diversos aspectos de la futura comercialización. En la prueba están participando más de 2.000 usuarios.
Para comprender esas pruebas debemos retroceder un poco. La red eléctrica tiene tres tramos diferentes. En primer lugar, están las redes de alta tensión, que van desde los centros de producción hasta la puerta de las ciudades. Son esas inmensas torres que se pueden ver repartidas por la geografía española. La red eléctrica de alta tensión llega a unos centros especiales a la entrada de las ciudades y allí se convierte en red de media tensión para irse repartiendo por la localidad. Estas redes ciudadanas, que trabajan entre los 15 y los 20 kilovoltios, suelen estar enterradas. Como la mayoría de los aparatos eléctricos domésticos que hay en todos los hogares españoles suelen trabajar a 220 voltios, es preciso bajar aún más el voltaje de la corriente eléctrica. Por eso en los barrios existen unas casetas o instalaciones incorporadas en los bajos de los edificios, o incluso bajo tierra, que reciben el nombre de centros de transformación. En ellos se efectuará este paso de una corriente eléctrica que trabaja a varios kilovoltios hasta una corriente doméstica de 220 voltios. Desde los centros de transformación hasta los diversos domicilios se distribuye la energía mediante una red en forma de estrella. Cada centro de transformación puede dar servicio a entre 200 y 600 contratos o clientes. En la Unión Europea el número más habitual está entre los 300 y los 400. Lo bueno de la tecnología PLC es que utiliza esta red en estrella de baja tensión como “conexión de última milla”. Para ello hay que instalar un módem o un dispositivo de comunicaciones en el centro de transformación del barrio. Cada usuario conectado a la Internet eléctrica deberá además tener un módem conectado a un enchufe de su casa, que actuará como un eficacísimo puerto de datos.
Las ventajas de Power Line Communications son bien obvias. El ancho de banda que se alcanza es bastante apreciable. No hay que realizar obras de instalación, por lo que resulta ideal para edificios ya construidos que no tengan infraestructuras de redes. Además, en circunstancias normales se obtienen conexiones bastante estables.
Aunque haya costado bastantes años, lo cierto es que no es demasiado difícil utilizar la corriente eléctrica para transmitir datos. Cada tecnología tiene sus propios condicionamientos, pero en líneas generales el procedimiento es bastante similar. Se envía una señal de datos a través del cable de cobre por el que viaja la electricidad, en frecuencias que normalmente no se utilizan para emisiones. En el tramo de calle se suele trabajar entre los 3 y los 12 MHz, en lo que los expertos llaman islotes de memoria. En el interior de los domicilios se suele utilizar una frecuencia que oscila entre los 13 y los 30 MHz. La decisión de utilizar una u otra frecuencia se toma tras un detallado estudio de campo. Lo que PLC hace es insertar la señal en la red eléctrica normal. Se utilizan frecuencias que no van a provocar problemas de interferencias con redes de los radioaficionados o de la radio comercial.

Banda ancha en el enchufe
El módem instalado en los centros de transformación por el momento admite un ancho de banda de entre 4 y 5 megabits por segundo, pero en algunas pruebas de laboratorio ya se está trabajando con prototipos que superan sobradamente los 20 megabits por segundo. Precisamente es una empresa valenciana la que dispone del prototipo más avanzado en laboratorio. La compañía DS2 lleva trabajando con la tecnología desde el año 1998. El chipset que están experimentando podría poner el límite de la Internet eléctrica en 25 megabits por segundo de ancho de banda. Las pruebas de Endesa realizadas en Sevilla hace unos meses utilizaron el chip de DS2. Algunos expertos afirman que el prototipo de esta compañía podría llegar a alcanzar incluso los 45 megabits por segundo. No es de extrañar entonces que Endesa acabara invirtiendo en su día 13,5 millones de euros para hacerse con el 15% de esta compañía valenciana. Empresas de todo el mundo han mostrado su interés por la tecnología de DS2. El prototipo de la compañía puede convertirse en breve en algo más sólido, gracias al reciente acuerdo entre la firma y la compañía Vayris, que va encaminado a lograr una fácil integración en productos comerciales.
Otros aspectos que está probando la compañía española Endesa es la utilización de la red de media tensión para la transmisión de datos. Hasta el momento las pruebas ha sido b

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