| Artículos | 01 NOV 2006

Intel vPro una plataforma profesional

Tags: Histórico
Lejos han quedado los días en los que era necesario explicar qué aportaba la tecnología al mundo de los negocios. La imparable evolución de la realidad ha hecho de la tecnología el combustible de su motor. Pero este mismo ritmo es el que plantea nuevas necesidades para las empresas y, por tanto, para la tecnología. Y es que las empresas deben innovar para seguir creciendo y asegurar su futuro, pero, para ello, necesitan plataformas empresariales que les permitan centrarse en el núcleo de su negocio. Para ello es necesario contar con una propuesta tecnológica que ayude a eliminar de la cabeza de los directores de TI los tres grandes problemas a los que se enfrentan en este momento: la gestión de la base instalada, la seguridad de sus activos y sus datos y la reducción de costes operativos para poder invertir en innovación para el negocio. Introducción Si nos planteamos qué necesita una empresa, la respuesta es evidente: hacer negocio y ganar dinero. Sin embargo, la pregunta que nosotros queremos plantearnos es qué necesita una empresa de la tecnología, y la respuesta vuelve a ser evidente: que le permita hacer negocio y ganar dinero. A estas alturas, con la evolución de la tecnología siguiendo un ritmo ascendente y casi sin freno, nadie se plantea montar una empresa, sea del sector o del tamaño que sea, sin apoyarse en las posibilidades que les brinda la tecnología. Puede que hace años algunos pudieran plantearse esta aseveración, pero, hoy por hoy, se trata de un debate sin sustancia, de una afirmación que no permite muchas negaciones, porque la tecnología se ha encargado de demostrar que es imprescindible en el adecuado desarrollo de una empresa, independientemente de la naturaleza o los objetivos de ésta. Sin embargo, lo que sí ha cambiado es la forma en que las necesidades de la empresa se manifiestan y, por tanto, la forma en que la tecnología debe dar respuesta a éstas con el fin de permitir a las empresas alcanzar sus objetivos. De hecho, lo que ha cambiado es el escenario en el que las empresas desarrollan su actividad y el campo de batalla en el que la tecnología debe mover sus peones para maximizar sus objetivos. Así, de contar con empresas a las que simplemente se hacía evolucionar con instalar un sistema de gestión de su almacén, hemos pasado a un punto en el que las empresas tienen cubiertas ya en buena medida sus necesidades básicas y requieren de la tecnología el impulso necesario para crecer. Así las cosas, la tecnología se ha visto empujada a reinventarse a sí misma, a buscar formas de satisfacer estas necesidades de las empresas sin llegar a crear otras nuevas, porque durante mucho tiempo se pensaba que la base para el desarrollo tecnológico en una empresa era contar con cuantos más elementos mejor, siguiendo el dicho de más vale que sobre que no que falte. Pero esto se ha demostrado que no es del todo positivo, dado que, como veremos posteriormente en estas mismas páginas, la propia tecnología, o, mejor dicho, su adquisición no planificada, provoca otras necesidades en la empresa que le impiden centrarse en lo que realmente le debería importar: el negocio en sí. ¿Qué necesitan las empresas? Volviendo a lo que señalábamos al principio, la principal pregunta es qué necesitan las empresas. Y la respuesta, como decíamos al comienzo, es clara: hacer negocio y ganar dinero o, lo que es lo mismo, centrarse en lo que es el corazón de su negocio, ya sea éste el desarrollo industrial, la construcción, el turismo, la abogacía o la gestión aeroportuaria, y que la tecnología sea una herramienta más de desarrollo, no un freno o, en el mejor de los casos, un quebradero de cabeza para los responsables de TI de las empresas, que no son capaces de gestionar convenientemente el parque instalado si no es empleando en el intento todos o casi todos sus recursos. Empecemos por el principio, el escenario empresarial en el que transcurre el mundo de los negocios hoy en día. Hace algunos años, alguien se decidía a montar una empresa y pensaba en miles de aspectos, tales como oficinas, personal, impuestos, proveedores o clientes, por poner algunos ejemplos, y sólo al final llegaba, y por desgracia no en todos los casos, a la tecnología. Pero ahora nadie concibe una empresa sin un PC por empleado, con acceso a Internet, con conexiones a todos los servidores de información, con capacidades para que los empleados remotos se conecten, con líneas abiertas constantemente con proveedores y clientes o, en definitiva, con cualquiera de los elementos que conforman el ecosistema de la tecnología en la empresa actual. Y este cambio ha sido uno de los factores para que, en determinados casos, la tecnología sea un lastre para las empresas, que no son capaces de gestionar sus recursos y crecer al mismo tiempo. Puestos a elegir, los responsables de TI apostaban por ser capaces de hacer funcionar correctamente lo que tenían instalado en vez de aportar elementos que hicieran a la empresa crecer en la línea adecuada, la de su negocio. Pero esto no es algo que digamos nosotros de forma gratuita, sino que en una reciente encuesta realizada por la consultora Coleman Parkes Research, los directores de TI de diferentes países europeos mostraban sus principales preocupaciones. Esta lista podemos resumirla en seis puntos: la aportación del valor de las TI al negocio, eficiencia de las TI, seguridad, gestionabilidad, consumo de energía y retos de los usuarios. También Gartner ha detectado algunas de estas necesidades en su informe Growing IT Trends Contribution: The 2006 CIO Agenda. Para la consultora, las tres principales preocupaciones de los directores de tecnología de las empresas son la mejora de los procesos de negocio, la reducción de costes a través del negocio y la mejora de las relaciones con los clientes. Con posterioridad, en la lista aparecen otras preocupaciones que nos suenan familiares, como la necesidad de soportar las ventajas competitivas de la empresa o las mejoras de la seguridad. Por tanto, las necesidades que plantean los responsables de TI a los desarrolladores e implementadores de tecnología pasan por éstas que hemos señalado y que procederemos a analizar con un poco más de calma. Empezaremos por la más importante, la necesidad que encuentran los responsables de TI de que la tecnología sea el soporte para el crecimiento del negocio. Evidentemente, es algo que todos sabemos, y que hace un tiempo se veía muy claramente cuando la tecnología se adentraba en las empresas, pero a medida que las empresas se basan más en la tecnología, ésta debe seguir reinventándose a sí misma con el fin de aportar ventajas competitivas, productividad y nuevas vías de negocio. En definitiva, innovación, que es, posiblemente, lo que más coste tiene para las empresas cuando no se tiene, dado que si no eres capaz de ofrecer algo que no tiene, tu competencia o, dependiendo del caso, si lo tiene tú no lo puedes hacer mejor, difícilmente se podrán no ya incrementar, sino mantener, las carteras de negocio. Pero para innovar es necesario emplear recursos, tanto tecnológicos como económicos o humanos, lo que nos lleva a otros de los puntos que quedaban al descubierto en la encuesta de Coleman Parkes Research: eficiencia de las TI y la gestionabilidad. En muchos casos, las instalaciones de TI de las empresas se han convertido en grandes monstruos heterogéneos que es difícil manejar y hacer eficientes. Según un reciente informe de Gartner, de los presupuestos de TI de las empresas, el 11 por ciento se dedican a la innovación, mientras que el 89 por ciento restante se dedican a labores de mantenimiento, tales como inventarios manuales, activos desconocidos, visitas al puesto, imposibilidad de gestionar los equipos que están desconectados o sin sistema operativo, actualizaciones manuales de seguridad o problemas de configuración homogénea. Así las cosas, si prácticamente todo el presupuesto se dedica a mantener lo que se tiene, ¿cómo es posible que se exija a los responsables d

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información