| Artículos | 01 ENE 1997

Instalación de una Impresora de inyección

Tags: Histórico
Aurelio Llorente.

En este mismo número se publica una comparativa de impresoras de inyección de tinta. Aprovechando que más de uno se animará a comprarse una, este mes enseñaremos como instalar y configurar su nueva impresora.

Una vez elegida y comprada la impresora tendremos que señalar su ubicación, y en función de la misma el cable que deberemos comprar, puesto que ninguna impresora se vende con el cable de conexión al ordenador.

Antes de desembalar la impresora conviene echarle un vistazo al manual, aunque el ansia de poner en marcha deprisa y corriendo nuestra flamante impresora nos tiente, hay que ser fuertes y resistirse, para evitar disgustos posteriores. El desembalaje es muy sencillo, nos limitaremos a quitar la cinta adeshiva que sujeta los distintos elementos móviles de la impresora y, consultando el manual, la pieza que suelen tener todas las impresoras para bloquear el cabezal de impresión durante el transporte. Ahora la impresora está lista para ser conectada. En el mundo de los PC lo más normal es utilizar, para la impresora, una conexión paralelo Centronics, pero también se pueden conectar por puerto serie, o a través de adaptadores de red. Aquí nos centraremos en la conexión por puerto paralelo, puesto que es la más utilizada.

Pues la conexión no puede ser más sencilla, y es imposible equivocarse al conectarla. El conector Centronics a la impresora y el SubD en el ordenador, podemos sujetar los conectores con sus tornillos o los clips. Yo, personalmente, y debido a la ubicación de mi ordenador y mi impresora, tengo la precaución de no fijar uno de los dos conectores, puesto que el cable está en una zona de paso, y si alguien se engancha con los pies al pasar, puede acabar en el suelo uno de los tres.

Es preferible que se suelte el cable de la impresora, y en el peor de los casos se rompa un conector, a que el ordenador, por ejemplo, se caiga al suelo.

Si la conexión es a través del puerto serie, no tiene ninguna dificultad añadida, únicamente tendremos que configurar el puerto a la máxima velocidad posible para no eternizarnos con las tareas de impresión. Un buen comienzo, para asegurarnos del buen funcionamiento de la impresora es 9.600 baudios, con 8 bits de datos, paridad impar y un bit de parada, con control de flujo de datos por hardware, para después ir subiendo la velocidad hasta conseguir la máxima posible sin errores.

Conectar la impresora por red local complica un poco las cosas, puesto que hay que configurar la tarjeta de red o el adaptador de la impresora, pero esa es otra historia.

El siguiente paso es la conexión de la alimentación. En unos modelos simplemente se conecta un cable a la red eléctrica, mientras que en otros la fuente de alimentación es externa, mediante un transformador, que debemos conectar a la red y a la impresora. Estos transformadores no tienen interruptor de apagado, lo cierto es que casi ninguna impresora, hoy día, se puede apagar totalmente sin tener que desenchufarla. Puesto que aunque las de Hewlett Packard tienen interruptor, lo tienen en la impresora, el transformador se mantiene permanentemente conectado a la alimentación, y mientras no inventen el transformador perfecto que no tenga pérdidas de energía por calor o campos electromagnéticos seguirá gastando electricidad aunque la impresora esté apagada.

Cuando conectemos el cable de datos y el de alimentación debemos montar el cartucho de tinta. Cada marca es un mundo, incluso dentro de cada marca no se usan los mismos cartuchos en todos los modelos.

Por un lado están los partidarios de cambiar los inyectores cada vez que se cambia el cartucho, como por ejemplo Hewlett Packard, y por otro los que dicen que esto no es necesario y únicamente cambian los recipientes de la tinta, manteniendo el cabezal de impresión, como por ejemplo Epson.

A efectos prácticos, para la instalación de la impresora no nos importa que sistema utilice nuestra impresora. En primer lugar hay que indicarle a la impresora que queremos ponerle el cartucho, puesto que el carro que transporta el cabezal de impresión suele estar en la posición de reposo. Algunos modelos lo desplazan a la posición de cambio de cartucho al abrir la tapa, y en otras hay que pulsar un botón o una combinación de varios. En el paquete del cartucho suelen incluirse instrucciones gráficas para la instalación del mismo. Conviene leerlas (o más bien mirarlas) para evitar problemas. Todos los cartuchos tienen un trozo de cinta de plástico que protege los inyectores, o el orificio de salida de la tinta, ni que decir tiene que hay que retirarlo si queremos que la impresora cumpla su función. Insertando el cartucho en su alojamiento, y bloqueándolo correctamente habremos finalizado este importante paso.

La primera operación que hacen las impresoras al darse cuenta de que tienen un nuevo cartucho es limpiar los inyectores.

Esta es una operación que debemos realizar de vez en cuando para asegurar una máxima calidad en la impresión. Esto no quiere decir que los limpiemos antes de cada impresión, pero debemos realizarla cada vez que veamos líneas en blanco en la hoja. En algunos modelos si no utilizamos la impresora durante un largo período, es posible que la tinta se seque alrededor de los inyectores y la autolimpieza de la impresora no funcione. En estos casos podemos quitar el cartucho y limpiarlo con papel de cocina y un poco de alcohol o agua (dependiendo del tipo de tinta, consulte el manual) para eliminar los restos de tinta seca. Antes de realizar esta operación es MUY IMPORTANTE consultar el manual y comprobar cuidadosamente si se puede hacer este tipo de limpieza, puesto que algunas aconsejan no limpiar el cartucho, y ni siquiera tocar la zona de los inyectores.

Una vez conectada la impresora e instalado el cartucho o cartuchos, debemos instalar los controladores. En la mayoría de las impresoras modernas (las que se supone que son Plug and Play) es mejor una vez conectada la impresora, reiniciar el ordenador, para que la detecte Windows durante el arranque, y pida los discos de los controladores. En otras ocasiones tendremos que ejecutar un programa instalador, o agregar la impresora mediante el panel de control de Windows 95, utilizando el botón Utilizar disco de la ventana Asistente para agregar impresora cuando nos muestra la lista de impresoras disponibles. Nuevamente consultar el manual nos ayudará enormemente en la instalación de los controladores y evitará problemas posteriores.

Los programas instaladores de los controladores de las impresoras son bastante simples de utilizar, pero el sistema que utiliza Windows para almacenar estos ficheros deja bastante que desear. Todos los ficheros se copian en el directorio SYSTEM de Windows, esto no es mucho problema para los usuarios normales, pero imagínese, que como nosotros al realizar la comparativa de impresoras, instala los controladores de cinco o seis impresoras. El resultado es el de siempre, el directorio de Windows empieza a crecer de una forma desmesurada, sin que sepamos muy bien porque. La respuesta es sencilla, los controladores de una impresora de Hewlett Packard ocupan aproximadamente 3 MB de espacio en disco, mientras que una de Olivetti sólo requiere 1,3 MB de espacio, y las que instala Windows se quedan en 1 MB. Muchas empresas se dedican a poner adornos a sus controladores sin fijarse en su utilidad, por ejemplo los de Lexmark indican el estado de la impresora mediante voz, con ficheros .WAV que nos dicen de viva voz cuando se inicia la impresión, o se queda sin papel la impresora, esto evidentemente, ocupa mucho espacio en el disco duro, y no tiene mucha utilidad, excepto cuando le enseñamos las maravillas de nuestra nueva impresora a los amigos.

Al final de la instalación se nos pregunta si queremos imprimir una página de prueba de la impresora. Conviene contestar que si para poder comprobar que todo funciona corr

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información