| Artículos | 01 JUL 2001

Impresoras fotográficas

Tags: Histórico
HP PhotoSmart 1128, Epson Stylus Photo 895 y Kodak Personal Picture Maker 200
Las impresoras fotográficas de inyección de tinta se están convirtiendo en una alternativa a las clásicas impresoras de sublimación usadas en este campo, gracias a su excelente relación calidad/precio y, sobre todo, a sus estupendos resultados en papel especial.

Las impresoras de inyección de tinta en sus diferentes variantes son sin duda las reinas de las impresoras en entornos domésticos, un mercado difícil en el que hay que encontrar el punto exacto entre calidad y precio para ofrecer al comprador lo que necesita.
Últimamente la fotografía digital está dando mucho que hablar, principalmente por la cantidad de cámaras fotográficas digitales que están apareciendo en el mercado, que rivalizan, incluso, con las mejores cámaras ópticas tradicionales. Como es natural, los usuarios de estos dispositivos desean ver sus creaciones fotográficas en papel convencional, aparte del formato digital en el que estos dispositivos capturan las imágenes.
Tradicionalmente, en el mercado profesional, estas copias impresas eran hechas con impresoras de sublimación de tinta –diseñadas específicamente para este cometido- con un coste mayor al que muchos usuarios domésticos podían afrontar. La opción para este tipo de usuarios era usar las típicas impresoras de inyección de tinta a color que desde hace años inundan el mercado, con las que se consiguen unos resultados aceptables pero que en pocas ocasiones se podrían calificar de fotográficos.
Para cubrir este hueco existente entre las impresoras de sublimación de gama alta y las impresoras de inyección convencionales han aparecido las impresoras fotográficas de inyección de tinta.

Pasión por el color
El problema fundamental de las impresoras de inyección es la poca calidad que ofrecen en imágenes “al natural”, es decir, las imágenes que contienen rostros o exteriores con numerosos tonos intermedios no son reflejadas adecuadamente al usar solamente 3 ó 4 tintas.
Para evitar este problema han aparecido los llamados cartuchos fotográficos, que son simplemente cartuchos de tinta que contienen semitonos para representar este tipo de imágenes con mayor naturalidad.
En los cartuchos fotográficos se encuentran los tonos intermedios para los colores cián y magenta, así como una tinta negra llamada fotográfica, que normalmente suele ser más brillante que la tinta negra normal. No sustituyen al cartucho de color convencional, sino que se usan en conjunto para conseguir 6 ó 7 tintas puras. Normalmente es posible intercambiar el cartucho fotográfico por el de tinta negra de forma manual para imprimir documentos de texto y ahorrar en gastos; aunque el principal cometido de las impresoras fotográficas sea imprimir fotografías, siempre existe alguna ocasión en la el usuario desea imprimir documentos de texto en negro.
En general, las fotografías impresas al máximo de calidad con estos tipos de cartuchos son buenas, incluso es difícil distinguir entre una imagen hecha por una impresora de esta gama y una fotografía real, pero para conseguir estos resultados es necesario usar un papel especial.

Papel especial
Para conseguir resultados óptimos con impresoras de inyección de tinta es necesario usar un tipo de papel satinado especial, que hace que las gotas se adhieran con mayor fuerza, dando más consistencia y realismo a la imagen.
Esta clase de papel puede ser de muchos tipos, pero los más comunes son dos: glossy o satinado y mate. Con el primero se obtienen unos resultados parecidos al papel fotográfico convencional, ya que el papel es brillante, y con el segundo se consiguen unos resultados también excelentes, pero en acabado mate, como su nombre indica. Ambos son siempre de alto gramaje (al menos 90 gr/m2).
Hay que tener en cuenta que no todos los papeles especiales son válidos para todas las impresoras, produciendo resultados indeseados si usamos papel de una marca con una impresora de otra. Esto es debido a que los fabricantes optimizan el proceso de fabricación del papel para su propio tipo de impresora, y generalmente sólo es apto para ellas.

Entradas adicionales
Una de las diferencias de las impresoras denominadas fotográficas con las impresoras de inyección convencionales es la incorporación en las primeras de unas entradas adicionales para dispositivos de memoria. Estas entradas pueden ser diversas, pero las más comunes son para tarjetas de memoria Compact Flash, Smart Media, Memory Stick y PC Card.
Las cámaras fotográficas digitales suelen incorporar una ranura que acepte alguno de los tipos de tarjetas de memoria arriba indicados, por lo que es muy cómodo que la impresora tenga la posibilidad de imprimir directamente desde estas memorias sin necesidad alguna de utilizar el ordenador como paso intermedio.

Desventajas
La principal desventaja de esta tecnología para imprimir fotografías respecto al revelado tradicional es el coste por imagen impresa. Mientras el revelado de una fotografía ronda las 80 PTA (incluyendo los costes adicionales del carrete de calidad y la manipulación), la impresión en papel fotográfico en una de estas impresoras puede superar fácilmente las 100 PTA.
La segunda desventaja es la durabilidad de la tinta; las fotografías tradicionales son más resistentes que las fotografías de inyección de tinta a ataques externos como la temperatura, la luz, e incluso el agua.
Estos factores se ven compensados por la comodidad que supone imprimir las fotografías en nuestra propia casa, donde tenemos el control total de la imagen y podemos, por ejemplo, retocarla para mejorarla u ocultar partes delicadas, y por supuesto hacer tantas copias como deseemos. Además, no queda duda de la satisfacción personal que supone imprimir nuestras propias fotografías.

Epson Stylus Photo 895
Las impresoras de inyección fotográfica de Epson son reconocidas por su alta calidad de imagen, gracias al uso de una tecnología propietaria (Advanced Micro Piezo) que permite reproducir las imágenes con una resolución de 2.880 x 720 ppp, algo impensable hace sólo unos años.
El cartucho de color de esta impresora incorpora de serie los 6 colores necesarios para realizar impresiones fotográficas realistas, sin necesidad de comprar cartuchos de color por separado, como en el resto de modelos. Además, éste es uno de los puntos fuertes de la impresora, ya que al incluir los cabezales de impresión fijos se reduce el coste de los cartuchos casi hasta la mitad del coste de los otros fabricantes (teniendo en cuenta que incluye 6 colores en el cartucho de color), lo que supone una mejor relación precio/prestaciones a medio y largo plazo. Según el fabricante, la duración del cabezal de impresión es la misma que la de la vida de la impresora, pero como puede comprender, esto no lo hemos podido analizar.
Como novedad, incluye el soporte para la tecnología Print Image Matching, soportada por los principales fabricantes de cámaras digitales, que mediante una información extra (brillo, tamaño) guardada junto a las imágenes permite obtener resultados más parecidos a la fotografía original.
Otra de las características exclusivas de Epson es el adaptador para rollos de papel de diferentes tipos y tamaños (es posible usar papel fotográfico enrollado), con el consiguiente ahorro que conlleva comprarlos a granel. También merece la pena destacar el papel fotográfico punteado de Epson de 10 x 15 cm, co

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