| Artículos | 01 JUL 2010

"Hechos para ser tocados"

Tags: Histórico
Carlos Vidal.
La tecnología en la punta de los dedos. Así es ya el escenario en el que nos movemos hoy y así será el futuro que las TIC están dibujando. Un mundo nuevo, lleno de posibilidades en el que, con tan sólo rozar la pantalla de un equipo, interactuamos con la máquina, iniciamos sesiones en Internet, abrimos documentos, creamos presentaciones o visionamos una película… Los PC de nuestros días están hechos para ser tocados.

Una nueva forma de relacionarnos con la tecnología que desde hace relativamente poco tiempo se ha empezado a generalizar y extender a todo tipo de dispositivos, desde el teléfono móvil al ordenador de sobremesa y de ahí a los ordenadores portátiles y netbooks, y que ha provocado una auténtica avalancha de lanzamientos y noticias es lo que, sin duda, podemos denominar la revolución táctil.
Aunque, ¿realmente es tan novedosa la tecnología táctil? La respuesta, pese a la creciente popularidad de la misma, y la abundancia de anuncios, noticias, promociones, es que no. La revolución táctil no surge de repente; es el resultado de décadas de desarrollo tecnológico e innovación de compañías en la vanguardia de la industria TIC.
Es cierto que ha habido factores que han contribuido a su irrupción en este momento preciso: el sistema operativo Windows 7 de Microsoft, que incorpora nuevas capacidades de interacción táctil con el ordenador; el desarrollo de soluciones de movilidad, ya una realidad apoyada en los avances en telecomunicaciones; la reducción de costes de adquisición y uso de este tipo de productos y servicios a su alrededor; el crecimiento exponencial de usuarios de redes sociales, la necesidad de estar “conectado”, si se quiere decir así, todo lo cual ha permitido un contexto social, casi cultural, de relaciones entre personas o con fuentes de información y servicios que favorece la penetración de las nuevas tecnologías, siendo la táctil posiblemente el mejor de los ejemplos.
De esta forma, la tecnología táctil se convierte en un excelente medio para cambiar completamente la forma en la que interactuamos con los equipos que nos permiten estar conectados en todo momento a nuestro trabajo, a nuestro entorno de familia y amigos, a nuestras actividades de ocio o culturales… de un modo rápido, intuitivo, casi natural, podemos pasar las páginas de un libro (electrónico) o de nuestro álbum de fotos digital como lo hemos hecho desde pequeños con nuestros primeros cuentos: con la punta de los dedos; podemos escribir sobre las pantallas como lo hacíamos en la pizarra del colegio y, con movimientos sencillos de los dedos o de la mano acercar o alejar una foto de la pantalla para poder apreciar bien los detalles de la imagen; podemos preparar una lista de reproducción de nuestras canciones favoritas igual que si deslizáramos la mano sobre nuestra colección de CD o DVD, y personas poco acostumbradas a los conceptos clásicos de informática, como niños todavía pequeños o personas de cierta edad, no necesitan aprender nada extraño para poder disfrutar de todos los avances tecnológicos de forma casi instantánea desde que encienden el ordenador.

Natural e intuitiva
El concepto de “tactilidad”, tremendamente novedoso cuando se inició hace 20 años, ahora aporta una utilidad real y práctica. Cada vez hay más aplicaciones, programas, juegos, sitios de Internet de todo tipo, medios de comunicación con los que relacionarnos e interactuar de forma natural e intuitiva. Nadie necesita que le expliquen cómo pasar las páginas de un libro, y para un niño delante de una foto de una mascota lo más natural del mundo es que si se toca al animal, éste emita algún sonido y se mueva, como lo haría la mascota real.
La máquina, ya sea un teléfono, una pantalla o un ordenador, reacciona al contacto del dedo del usuario sobre la pantalla y transforma en acciones las órdenes que transmite con pequeños roces. Por fin, y éste es el verdadero valor de la tecnología táctil, la máquina se adapta a su dueño, y no es el dueño el que debe someterse a ella para utilizarla.
Lejos quedan ya las primeras pantallas táctiles de tecnología resistiva, que funcionaban mediante presión ¿Recuerda usted los primeros cajeros automáticos? Podíamos seleccionar la operación, la cantidad o la cuenta con la que trabajar con tan sólo tocar la pantalla, pero eso sí, presionándola con más ganas que tino muchas veces...
Una tecnología que, en su momento, representó prácticamente una revolución y sigue presente en multitud de dispositivos pero que, a día de hoy, resulta enormemente limitada.
La tecnología capacitiva representa una mejora muy significativa respecto de la anterior: no es necesario ejercer presión alguna sobre la pantalla; basta desplazar suavemente los dedos por la pantalla para que ésta reaccione y nos permita acceder a todas sus opciones y programas. De esta manera, la propia evolución de la tecnología nos permite más alternativas y opciones: abrir y ejecutar programas, gestionar carpetas de documentación, pulsar una vez y abrir nuestras páginas favoritas de Internet…
En un punto más evolucionado, ya existen dispositivos con tecnología táctil háptica, que hace reaccionar al ordenador según las variaciones de luz que note sobre su pantalla, lo que permite mayor rapidez, más facilidad de uso y la posibilidad de usar cualquier elemento a modo de puntero, ya que la pantalla responde a variaciones de luz por proximidad de un objeto con esta forma, ya sea un dedo, un lapicero, la patilla de unas gafas, o cualquier otro objeto similar.
Esta virtud hace que la tecnología táctil resulte idónea, tanto para usuarios noveles, que tienen ahora en sus manos la forma más sencilla de introducirse en el mundo tecnológico, como para usuarios más avanzados, a los que se les abre un nuevo mundo de posibilidades. Unos y otros encuentran en la tecnología táctil una ventaja real que les ayuda en el día a día y que les hace la vida mucho más fácil.
Algo realmente importante si tenemos en cuenta además que el uso de la informática es prácticamente generalizado entre los más jóvenes pero no entre sectores de población a los que les sigue dando algo de miedo incluso comenzar a interactuar con cualquier dispositivo. La tecnología táctil acaba con cualquier ‘pero’. Además, es una excelente forma de hacer llegar la tecnología a los más mayores, de una forma sencilla, casi como un juego en el que no les dará miedo nunca ‘tocar’. Y ese debe ser el objetivo, ofrecer una tecnología a los usuarios que, lejos de resultarles complicada u ofrecerles barreras, se adapte a ellos, a su forma de vida, a su modo natural de relacionarse con el entorno.
La filosofía de las TIC ha sido y debe seguir siendo desarrollar herramientas que mejoren la vida, que ayuden a la sociedad a avanzar, ya sea permitiéndole ser más productiva, ya sea ampliando sus posibilidades de comunicación, de desarrollo, de evolución…
Así que no hay duda: su diseño, posibilidades y novedades convierten a la tecnología táctil en una de las tendencias más importantes del sector tecnológico en la actualidad. Todos quieren probarla e incluso, sentirse diferentes con el resto de usuarios que aún no ‘tocan’ sus e

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información