| Artículos | 01 NOV 2004

Hágalo usted mismo: ventajas y desventajas

Tags: Histórico
Francisco Núñez.
La posibilidad de adquirir uno a uno los componentes y configurar nuestro propio ordenador a la carta puede proporcionarnos grandes ventajas y satisfacciones, pero conviene tener presente que en algunas ocasiones se puede convertir en un auténtico calvario.

Afortunadamente las cosas han cambiado mucho desde los tiempos en los que oíamos hablar de ordenadores personales “clónicos” y equipos de “marca”. En lo que al PC se refiere, hoy en día la gran mayoría de soluciones hardware propietarias han desaparecido en favor de los denominados componentes “genéricos”.
De esta forma, actualmente resulta complicado encontrar un periférico o componente que sea compatible exclusivamente con un determinado fabricante, y muchos se llevarían las manos a la cabeza si se encontraran con algo tan habitual a principios de la década pasada como eran por ejemplo los componentes soldados a la placa base, lo que hacía imposible su ampliación.
Dejando a un lado la batalla entre los fabricantes de microprocesadores y la incompatibilidad entre sus plataformas –un procesador Intel Pentium 4 por ejemplo no podrá instalarse sobre una placa para microprocesadores AMD Athlon y viceversa- actualmente los distintos componentes (placa base, tarjeta gráfica, memoria, disco duro, etc.) no son más que piezas intercambiables del complejo mecano en el que se ha convertido el ordenador personal de hoy en día.
Con unos mínimos conocimientos hardware y algo de paciencia para elegir los componentes adecuados es posible configurar un PC a la medida de nuestras necesidades. A continuación le mostramos las ventajas e inconvenientes que tiene embarcarse en la aventura de montar por su cuenta su propio ordenador personal.

Qué se esconde bajo la carcasa
Resulta sorprendente comprobar cómo para muchos usuarios el ordenador personal es solamente aquello que pueden ver a través del monitor. Cualquier contratiempo, comportamiento anómalo del hardware o la necesidad de ampliar o cambiar algún componente pasado el tiempo se convierte en un obstáculo insalvable.
En esta situación la única salida pasa por contactar con el servicio técnico –si existe- del fabricante o establecimiento donde hayamos adquirido el equipo. Si esto no es posible, nuestras últimas opciones serán buscar ayuda en Internet o quizás acudir a ese amigo o vecino “manitas” que no siempre está dispuesto a resolver nuestros problemas.
Sin embargo esto cambia radicalmente si decidimos pasar por la experiencia de montar nuestro equipo paso a paso. Ésta es sin lugar a dudas la manera más efectiva de perder ese miedo a abrir la caja que hemos tenido todos al principio, y conocer a fondo qué esconde la carcasa del PC.
Además, los conocimientos que se adquieren durante este proceso nos permitirán resolver la gran mayoría de problemas que surgen con el PC o por lo menos aislar y determinar su origen. También sabremos qué componente debemos cambiar o ampliar en un momento determinado para mejorar el rendimiento del equipo.
Una vez superada la prueba de fuego de montar nuestro primer ordenador no habrá equipo que se nos resista: instalar una tarjeta gráfica, cambiar el procesador o montar un array de discos pasará a ser un juego de niños.

Un PC a la medida de su bolsillo y necesidades
El mercado de componentes informáticos se renueva a un ritmo vertiginoso: el procesador, tarjeta gráfica o placa base que hace tan sólo unos meses se presentaban como el no va más en lo que a tecnología y rendimiento se refiere, es en poco tiempo considerado producto de gama media, pese a mantener en muchas ocasiones prácticamente intactas esas características que ofrecía al usuario en el momento de su lanzamiento.
De esta forma, muchas veces consideramos erróneamente obsoletos determinados componentes cuando realmente no lo son y todavía disponen de vida útil suficiente para configurar un ordenador de altas prestaciones.
La ventaja que puede proporcionar a nuestro bolsillo crear un ordenador a medida es precisamente la posibilidad de elegir y comparar entre la variopinta oferta de componentes, tanto nuevos como de segunda mano, y sobre todo saber elegir el momento oportuno para realizar el desembolso económico. Así por ejemplo, si necesitamos una tarjeta gráfica de altas prestaciones y el fabricante lanza al mercado un nuevo modelo, puede ser quizá el momento de adquirir el producto considerado hasta hace poco tope de gama y que probablemente ofrecerá un rendimiento ligeramente inferior al nuevo y costoso producto estrella.
En cualquier caso, conviene tener en mente que adquirir los componentes por separado no siempre es la opción más económica. En muchos casos puede resultar igual o más caro que las configuraciones completas que ofrecen algunos establecimientos –a nadie se le escapa que al comprar los componentes por separado estamos pagando una serie de recargos (gastos de transporte de la mercancía, etc.) que seguramente pagaríamos de una vez al adquirir el PC completo, por no hablar del elevado precio de la mayoría del software comercial que queramos instalar-.
Conseguir un buen precio en la compra de un equipo por componentes exige tiempo y paciencia para comparar precios, sin dejar de lado posibilidad de adquirir material de segunda mano o reutilizar componentes, como veremos en el siguiente apartado.

Reciclaje informático
Si lleva algún tiempo en este mundillo habrá comprobado cómo según pasan los años es fácil encontrarse un buen día con distintos ordenadores o parte de estos que ya no utiliza y que probablemente termine regalando a algún conocido o abandonando en un contenedor de reciclaje. Sin embargo existe otro tipo de “reciclaje” que le permitirá sacar partido a esos equipos o componentes que considera inservibles.
Así, con la experiencia que obtenga ensamblando su propio equipo podrá aprovechar esos ordenadores o alguna de sus piezas –caja, fuente de alimentación, placa, memoria, etc.– como los mimbres para que, con un mínimo desembolso económico en algún componente (disco duro de mayor capacidad, una pequeña ampliación de memoria, etc.) configure un sencillo equipo para, por ejemplo, navegar por la web y llevar a cabo tareas sencillas de ofimática. Pero además también existe la posibilidad de adquirir una caja de tipo barebone y crear con parte de ese material un equipo de salón suficiente para reproducir DVD o música desde el sofá.

Los problemas
Hasta ahora sólo hemos hablado de ventajas, pero también existen inconvenientes que deben ser tomados en cuenta y que en muchos casos pueden condicionar nuestra decisión. El problema más evidente es sin duda la falta de soporte. Si adquirimos nuestro ordenador pieza a pieza no habrá un teléfono de servicio técnico ni una garantía general que cubra todo el equipo, para cualquier problema estaremos solos con la única ayuda de Internet, publicaciones técnicas o los conocimientos de otra persona más experimentada. Evidentemente, estas condiciones son inaceptables para un usuario que desea montar equipos en un entorno empresarial o de oficina.
Pero sin duda el inconveniente más grave son las posibles incompatibilidades a nivel de hardware entre dispositivos teóricamente compatibles entre sí. Si ha tenido la mala suerte de haber vivido esta situación, comprenderá lo frustrantes que son los reseteos, pantallazos y cuelgues con

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