| Artículos | 01 FEB 2001

FreeBSD 4.1

Tags: Histórico
Sistema operativo freeware basado en el UNIX de Berkeley
Daniel Avila.
Muchos usuarios conocen bastante bien el sistema operativo Linux. En cambio, pocos lo han probado, o incluso han leído algún documento que trate sobre BSD. BSD (Berkeley Software Distribution, Distribución Software de Berkeley) es un sistema operativo basado en la distribución de UNIX desarrollada en la universidad de Berkeley a raíz de las fuentes de código originales del UNIX, original de AT&T en 1975, cuyo fin era meramente educativo. A raíz de la versión oficial de Berkeley han aparecido varias versiones de libre distribución de este sistema con algunas variantes (ver recuadro “Variantes de BSD”). Una de las más prestigiosas y dedicadas casi en exclusiva a los micros compatibles x86 es la distribución FreeBSD que analizamos en este artículo. En concreto FreeBSD 4.1 está basada en el núcleo BSD4.4-Lite2 de la mencionada universidad, pero con numerosas mejoras y adaptaciones al hardware de los ordenadores compatibles.
En el paquete encontramos un estuche de 4 CD que contienen, además del CD de instalación, 3.600 aplicaciones extras preparadas para funcionar desde el primer momento; está prácticamente todo lo que deseemos, desde compiladores, hasta bases de datos o software de grabación de CD.
Debemos tener cuidado en el proceso de instalación, y es recomendable leer el manual antes si nunca lo hemos hecho, ya que al más mínimo descuido podemos eliminar todo el contenido de nuestro disco duro. Esto es debido a que FreeBSD usa un sistema de particiones propio, no compatible con las particiones DOS. Por ello, es más que recomendable usar un disco duro independiente para su instalación, e iniciar el gestor de particiones con las opciones automáticas. Una vez creadas las particiones del sistema y las de memoria virtual (swap), el proceso de instalación es muy sencillo, tan solo debemos elegir uno de los perfiles de que dispone para nuestras preferencias determinadas, servidor, estación de trabajo, desarrollador, X-Window, o bien usar la opción custom para seleccionar a mano los paquetes requeridos (los usuarios de Linux lo encontrarán bastante familiar).
Como equipo mínimo es necesario un microprocesador 386 con 5 MB de memoria RAM física. Esto es posible gracias al nuevo sistema de memoria virtual desarrollado para esta versión y posteriores, al contrario que muchas distribuciones Linux, que exigen como mínimo un ordenador Pentium simplemente para el proceso de instalación, debido a la forma en que está compilado el núcleo.
Muchos han criticado al BSD por la falta de compatibilidad con el hardware actual de nuestros ordenadores, pero eso es ya cosa del pasado. A partir de la versión 4 de FreeBSD, el soporte de hardware nada tiene que envidiar a las distribuciones Linux más actuales, soportando virtualmente todas las tarjetas SCSI, interfaces RDSI, ATM y FDI, tarjetas Fast y Giga-Ethernet, CD-ROM Joliet, sistemas NTFS (sólo lectura) y soporte especial para dispositivos USB de última generación (teclados, ratones, cámaras...).
La configuración del sistema se realiza mediante la utilidad sysinstall (/stand/sysinstall) mediante un sistema de menús basado en ncurses, pero aún así la mayoría de las opciones se deben modificar en archivos de texto estándar, al más clásico estilo UNIX. Por ejemplo, la configuración del kernel se realiza editando el archivo de configuración en modo texto, de forma diferente a los habituales menús de Linux (make menuconfig, make xconfig). Es recomendable leer el manual para realizar estas tareas sin complicaciones, al menos la primera vez. Como nota, podemos señalar que el archivo principal de configuración es /etc/defaults/rc.conf, donde se encuentra la mayoría de los parámetros del sistema, como la configuración de la red.
Las aplicaciones individuales están basadas en los llamados ports (puertos) de FreeBSD, que son simplemente los esqueletos necesarios para la correcta compilación de cualquier aplicación, con su correspondiente Makefile, que puede ser automáticamente descargada del servidor FreeBSD principal en la red o desde CD-ROM entre otros, para después instalarla en nuestro sistema.
En cuanto al soporte gráfico, disponemos del sistema de ventanas X-Window basado en el conocido Xfree86, con el que podremos configurar casi cualquier tarjeta gráfica del mercado con facilidad. Los escritorios gráficos que podemos elegir, al igual que en Linux, son el KDE o el Gnome.
La seguridad es uno de los aspectos que se han cuidado sin ninguna duda en esta versión. Ya en la instalación podemos elegir el sistema de encriptación de nuestros archivos de claves, entre el habitual DES o el más moderno MD5. Además, incluye el software estándar de criptografía Kerberos, OpenSSL y S/Key, lo que lo convierte en un sistema adecuado para entornos hostiles, informáticamente hablando (como en una universidad, por ejemplo).
A estas alturas, mucha gente estará confusa entre si instalar una de las muchas versiones que existen de Linux o bien optar por instalar FreeBSD. Bien, la respuesta es sencilla: si lo que quiere es iniciarse el mundo UNIX con las mayores facilidades posibles, Linux será mejor elección, pero si ya conoce UNIX y desea un “sistema real”, como lo denominan los fanáticos de BSD, optará por FreeBSD.
FreeBSD es utilizado por numerosos proveedores de servicios para servir páginas web, normalmente mediante el servidor apache. Entre los más destacados podemos citar a Yahoo!, que opera exclusivamente sobre máquinas basadas en este sistema y soporta una de las cargas por visitas mayores del mundo, y MP3.com, que usa FreeBSD para servir canciones en el extendido formato MP3 a millones de usuarios en todo el mundo. Como anécdota, reseñamos que Microsoft usó durante un periodo largo de tiempo (hasta que la prensa se le echó encima) el sistema FreeBSD en sus servidores de correo gratuito HotMail.
El manual que acompaña a la distribución, The FreeBSD HandBook, a pesar de estar escrito en inglés mantiene un nivel alto durante todo el recorrido por sus cerca de 500 páginas. Es un excelente material tanto para usuarios de BSD como de cualquier UNIX, ya que explica de una forma detallada las características básicas de administración, gestión y configuración del sistema desde cero. Sorprende leer el capítulo sobre ataques por Internet, en el que se explica la metodología de los ataques DoS (Denial Of Service) y Backdoors (puertas traseras). La única pega que tiene es la falta de imágenes o diagramas que aclararían el texto en capítulos como la configuración de la red. Aunque implica un coste mayor (la versión sin manual cuesta 44,99 dólares americanos), realmente merece la pena.
La distribución y venta del producto se realiza directamente desde EE.UU. a través de la página web del fabricante (www.freebsd.org), ya que no existe un distribuidor oficial en España. Con este ejemplar de PC World le regalamos la última versión completa de este sistema operativo en un CD-ROM. Para descargar las nuevas versiones que puedan aparecer, si dispone de un ancho de banda suficiente o tarifa plana, puede hacerlo directamente de Internet en esta dirección: ftp://ftp.freebsd.org/pub/FreeBSD/releases/i386/ISO-IMAGES/.
Por si fuera poco, el sistema incorpora un mecanismo de compatibilidad binaria con Linux, con el cual podemos ejecutar las aplicaciones compiladas para éste como si fueran nativas. Probablemente se preguntará: si estamos diciendo qu

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información