| Artículos | 01 OCT 2001

Formatos de DVD regrabable

Tags: Histórico
Noé Soriano.
Analizamos los tres formatos de DVD regrabable que se encuentran actualmente en guerra abierta por convertirse en el estándar del futuro para la grabación doméstica de vídeo digital, que sustituirá a medio plazo al anticuado VHS.

Para los lectores afortunados que piensen que su equipo está a la última y no tengan pensado gastar dinero en actualizaciones o nuevos dispositivos en mucho tiempo, tenemos que decir que sentimos desilusionarlos. Un nuevo dispositivo ha aparecido en escena y amenaza con convertirse en poco tiempo en un elemento corriente en cualquier ordenador personal. Las grabadoras de DVD han dado el salto al sector doméstico incluso antes de lo que se esperaba. Al contrario que las primeras grabadoras IDE de CD-ROM, los modelos de DVD han salido al mercado con un precio asequible, ya que utilizan parte de la tecnología que se ha ido desarrollando durante los últimos cinco años en las grabadoras de CD-ROM.
Al contrario que con estas últimas, con el formato DVD se han desarrollado comercialmente tres sistemas distintos de regrabación, con sus respectivas unidades y soportes: DVD-RAM, DVD-RW y el reciente DVD+RW. Cada uno de ellos tiene características y prestaciones distintas que el comprador debe conocer para elegir el que más convenga a sus necesidades. Por este motivo hemos realizado esta comparativa, en la que analizaremos detenidamente cada unos de los sistemas y sus propiedades.

Un poco de historia
En la primera mitad de la década de los noventa dos grupos de empresas desarrollaban paralelamente un sistema de almacenamiento óptico que multiplicaba varias veces la capacidad del CD-ROM. Por un lado Sony y Philips con el sistema MMCD, y por otro Toshiba, Matsushita y Time Warner con el SD. Un grupo compuesto por las principales compañías informáticas, con IBM a la cabeza, buscó la unificación de ambos formatos insistiendo en que ambos grupos se pusiesen de acuerdo y evitasen los gastos e inconvenientes de la confrontación que, en su día, se produjo con los sistemas VHS y Beta. Finalmente se alcanzó este acuerdo y se formó el denominado DVD Consortium, que más tarde pasaría a denominarse DVD Forum (www.dvdforum.org). Esta organización internacional compuesta por más de 200 empresas, tiene como objetivo definir las especificaciones de los distintos formatos de DVD aceptados y moderar entre las empresas para que los desarrollos de cada una no perjudiquen a los intereses financieros de las otras.
La tregua alcanzada en primera instancia, con el DVD, se convirtió de nuevo en guerra abierta, esta vez con tres bandos distintos, con la aparición de los DVD grabables y más concretamente regrabables. Este nuevo enfrentamiento se debe a que todo parece indicar que el DVD regrabable acabará sustituyendo, a corto o medio plazo, a los clásicos magnetoscopios domésticos de formato VHS, con todo el negocio y dinero que esto supone. Por tanto la empresa o empresas propietarias del formato que acabe imponiéndose, recaudarán royalties durante décadas, tal y como sucede hoy en día con Philips y Sony y el formato CD Audio y CD-ROM.
Desde la aparición del DVD-ROM ya se anunció que existía la tecnología necesaria para fabricar unidades informáticas y de salón capaces de escribir y reescribir sobre el nuevo formato. Primero, en 1998, de la mano de Pioneer apareció el DVD-R, que permitía grabar discos de 3,95 GB compatibles con la mayoría de lectores informáticos y de salón existentes. Seis meses después fue mejorado alcanzando los 4,7 GB de capacidad de los DVD-Vídeo y DVD-ROM estándares. Ya entonces se estaban preparando los tres sistemas regrabables, DVD-RAM, DVD-RW y DVD+RW, que ahora se disputan el mercado y la compatibilidad de los lectores.

Compatibilidad y uso doméstico
Es la palabra clave: compatibilidad. De los tres formatos, el que se llevará el gato al agua es el que más versátil y compatible resulte al final. Cuidado al comprar, ya que algunos de los nuevos modelos de regrabadora de DVD afirman ser compatibles con la gran mayoría de lectores de PC y de salón. Esto se debe a que pueden grabar DVD-R (discos grabables una única vez), que son aceptados por la mayoría de dispositivos, pero en el caso de los DVD regrabables hay que tener en cuenta de cuál de los tres formatos estamos hablando. De momento el más aventajado en este sentido es el DVD+RW, ya que permite realizar grabaciones de vídeo compatibles con la mayoría los lectores DVD-ROM domésticos. Esto le aporta una ventaja respecto al DVD-RAM y DVD-RW, ya que los actuales poseedores de un lector DVD-ROM no tendrán que reemplazarlo para poder utilizar DVD regrabables. Pero tampoco es un aspecto definitivo, porque los fabricantes que apoyan los otros dos formatos se aseguran de que sus nuevos modelos de lector DVD-ROM tradicional puedan leer sus propios estándares de DVD regrabable.
Esto quiere decir que el usuario en realidad, para uso propio, no va a encontrar diferencia con cualquiera de los tres formatos. El problema vendrá a la hora de compartir los DVD grabados con otros usuarios que utilicen un formato distinto. De todas formas, el hecho de que los lectores actuales soporten o no cualquiera de los tres formatos tampoco es definitivo. En los próximos años es de suponer que el mercado se decantará por uno de los tres estándares, que se comercializará de forma masiva, y todos los fabricantes empezarán a lanzar grabadores para él. Es complicado decir cuál de los tres será el elegido, ya que aunque la elección lógica sería la del formato con mejores características y relación calidad precio, la experiencia de casos similares ocurridos en el pasado (en los ochenta el VHS se impuso sobre el Beta a pesar de ser un formato inferior), no permite realizar ninguna predicción.

¿Cómo se graban los datos en un DVD?
Los tres formatos se basan en el mismo principio de funcionamiento para escribir los datos en el sustrato del disco: el llamado sistema de cambio de fase. Este sistema es el que permite realizar regrabaciones sobre un DVD con un único láser. El diámetro e intensidad del mismo varía según los sistemas, pero mantiene la estructura y reducida anchura de pistas de los microsurcos del DVD para obtener una alta capacidad. Un haz de alta intensidad calienta el sustrato deformando su superficie. Esta deformación es leída por medio de otro láser de baja intensidad que detecta el cambio de reflectividad y lo interpreta como 1 ó 0. Para volver a rescribir el disco, el sustrato puede retornar a su estado original, volviendo a ser calentado por el haz de alta frecuencia. El DVD-RAM, además del sustrato del disco, utiliza zonas magnéticas para guardar parte de la estructura de los datos.
Otro factor que influye en la grabación y en la posterior lectura del disco grabado es el sistema de rotación del motor de giro del disco, que es el que determina finalmente de qué forma pasa el láser sobre la superficie del disco. Existen tres modos de operación distintos:
- CLV (DVD-RW): Constant Linear Velocity, Velocidad Lineal Constante. Sistema de giro del motor de una unidad de CD que mantiene constante la velocidad de la transferencia de datos independientemente de la zona, interior o exterior, del CD, por lo que es necesario incrementar la velocidad de giro para mantener ésta. La mayoría de copiadoras actuales usan este sistema para grabar.
- Z-CLV (DVD-RAM): Zone Constant Linear Velocity, Velocidad Lineal Constante por Zonas, nuevo sistema

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