| Artículos | 01 JUL 2000

Formación virtual y entornos de aprendizaje

Tags: Histórico
¿Es usted de los que prefieren formarse o de los que necesita que le formen?
Rodolfo de Benito.

Formación virtual y entornos de aprendizaje
¿Es usted de los que prefieren formarse
o de los que necesita que le formen?


Número:
167, Julio/Agosto de 2000
Sección:
Internet
 Página: 214

Rodolfo de Benito
rbarango@pcw.idg.es

Los cursos a distancia existen desde hace tiempo, pero Internet abre nuevas posibilidades de interactividad y recursos multimedia. Que puedan aprovecharse con este fin depende básicamente del desarrollo de iniciativas, pues la tecnología está suficientemente avanzada.

La formación a distancia no es ninguna novedad, ha existido siempre y ha ido evolucionando a la vez que la tecnología que utilizamos para comunicarnos. En principio fueron los cursos por correspondencia, luego estos mismos pero con tutorías por teléfono, después la televisión y ahora, cómo no, el fluido vital de información que recorre nuestro planeta. Ya existía un nombre para esto antes de que existiera; según proponen ciertas culturas, todos los seres estamos interconectados e interrelacionados y compartimos un mismo fluido o energía. Los chinos lo llamarían CHI, los japoneses KI, los hindúes PRANA; yo lo llamo INTERNET.

Bromas aparte, este nuevo medio de comunicación masiva permite hacer más que factible la formación a distancia, facilitando el contacto entre alumno y profesor o entre los propios alumnos, y destruyendo la desagradable sensación de soledad que puede sentir un alumno de un curso a distancia. Por supuesto, ésta es sólo una de las ventajas que ofrece.


Figura 1: Estudios que se pueden cursar en la
Universidad Abierta de Cataluña.


Posibilidades
Imagínese poder estudiar una carrera universitaria sin tener que pisar un aula, eligiendo usted mismo cuándo le interesa estudiar, poder consultar las dudas cara a cara con los profesores mediante cámaras conectadas a Internet o por correo electrónico cuando no estén disponibles, formar parte de una comunidad de estudiantes e intercambiar ideas y conocimientos con ellos a través de foros de discusión, chat, etc. Todo esto es ya posible a través de los llamados campus virtuales, repartidos por todo el mundo pero centrados fundamentalmente en los Estados Unidos.

Desde luego, las posibilidades no apuntan sólo a la formación universitaria, sino que abarcan un espectro más amplio que incluye la formación continua para los trabajadores en activo, la enseñanza primaria y secundaria, etc. La tendencia es una formación sin fronteras; llegará el momento en el que usted pueda cursar estudios, por ejemplo, en Estados Unidos desde cualquier lugar y que se los reconozcan en su país. Piense por un momento en la oferta formativa que tendría a su alcance.

No sólo las leyes tienen que estar preparadas; también deben estarlo los alumnos. Necesitan contar con los medios necesarios para acceder a Internet, una pequeña cultura informática, estar motivados, ser disciplinados y organizados. No nos engañemos, a todos nos resulta más fácil estar oyendo, que no escuchando, a un señor que nos da una clase magistral o acudir al profesor cuando nos asalta la más mínima dificultad, que ponernos a trabajar con un material didáctico al cual debemos de prestar toda la atención y resolver las pequeñas dificultades por nuestra cuenta. Si además unimos a esto que el alumno elige cuándo “asistir a clase”, puede haber un pequeño problema de falta de tiempo para estudiar si no es organizado y la metodología de enseñanza falla.

Incluso los profesores deben sufrir una transformación asumiendo el rol de facilitadores. El alumno no beberá de los conocimientos del profesor, sino que éste le orientará y le mostrará el camino para adquirirlos por sí mismo. Como dijo recientemente el profesor de la Universidad de Berkeley Manuel Castells en el seminario La educación que queremos, refiriéndose a los profesores “no pueden saberlo todo como antiguamente”, su nuevo papel es “desarrollar en quien está aprendiendo la capacidad de aprender”.


Estado actual
El estado actual de la formación a distancia en Internet no es tan bueno como lo pintan. En España, esto se debe fundamentalmente a tres circunstancias:

  • La baja calidad y velocidad de las conexiones a Internet
  • El coste de la conexión,

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