| Artículos | 01 OCT 2001

Formación basada en web: WBT

Tags: Histórico
Rodolfo de Benito.
Conozca las líneas maestras de la creación de un curso para la Web, cuál es el equipo humano necesario, qué cosas hay que tener en cuenta y la importancia del diseño formativo.

Estamos sufriendo un cambio en cuanto al medio de distribución de los cursos de formación a distancia. El CBT (Computer Based Training, formación basada en ordenadores) se está transformando en WBT (Web Based Training, formación basada en la Web). Del reino del CD-ROM al reino de las redes TCP/IP. Las razones de este cambio son las innegables ventajas de utilizar Internet o una intranet como medio de distribución y comunicación en este tipo de cursos, hecho que está provocando que las empresas se planteen o ya utilicen la instrucción basada en Web como solución para satisfacer sus necesidades formativas. Incluso la onda expansiva de este fenómeno está afectando a los centros educativos, que en parte deseosos de incorporar las nuevas tecnologías y en parte presionados por las asociaciones de padres, comienzan a plantearse la posibilidad de poner online algunas asignaturas para que los alumnos puedan realizar trabajos desde su casa.
En este primer artículo obtendrá una visión general desde el punto de vista pedagógico del proceso de creación de un curso WBT y los agentes que intervienen. También encontrará referencias a páginas web y otros materiales que le permitirán ahondar más en las cuestiones planteadas.

Antecedentes
El Sr. Pérez, director de recursos humanos de una empresa, en respuesta a la necesidad de dar una formación básica en informática a los nuevos empleados, propone utilizar WBT. Ha descartado la formación presencial por motivos de compatibilidad de horarios entre sus trabajadores y argumenta que no le interesan los cursos en CD-ROM, puesto que una vez editados son productos con fecha de caducidad y no actualizables.
El Sr. Pérez no puede recurrir a los cursos online ofertados, ya que en la empresa se utiliza software a medida y los cursos tradicionales de introducción a la informática no contemplan esos programas. ¿Qué puede hacer? Está bien claro, dirá usted. Puede contratar a una empresa para que le desarrolle el curso o puede emplear personal de la compañía para dicho fin.
La última opción es la más económica pero, salvo excepciones, suele ser la peor decisión. La tarea de elaborar el curso con frecuencia es asignada a un informático que puede tener mucha experiencia en programación o incluso en el manejo de herramientas de autor, pero que desconoce (no es su competencia profesional) cosas como: realizar un diseño formativo, los principios que rigen una formación eficaz, los distintos estilos de aprendizaje, estrategias formativas, etc. También puede ser que la tarea recaiga sobre un experto en el contenido del curso con conocimientos de informática. En ambos casos, como resultado del desarrollo se obtendrá un material escasamente didáctico y, por tanto, no cumplirá adecuadamente su función.
No se trata sólo de dominar la tecnología o de conocer perfectamente los contenidos para desarrollar un buen curso. Faltan más ingredientes en nuestro cóctel.

El equipo humano
La elaboración de un material didáctico requiere un equipo multidisciplinar. Si no cuenta con el equipo adecuado, tendríamos que recomendar al Sr. Pérez que recurriera a una empresa especializada en desarrollos formativos para la Web.
Veamos entonces cuál sería el equipo mínimo necesario para afron-tarlo con éxito:
Director de proyecto. Se encargará de supervisar, coordinar el grupo y asignar las tareas. Tiene una visión global del proyecto y tomará las decisiones oportunas para superar las dificultades que se planteen en el desarrollo del proyecto.
Experto en diseño pedagógico. Se responsabilizará del diseño formativo del curso y aportará sus conocimientos en cualquier fase que requiera asesoramiento pedagógico, como por ejemplo el diseño de la interfaz gráfica del usuario. Su misión consistirá en lograr que el curso sea realmente didáctico.
Experto en contenido. Trabajará junto con el experto en diseño pedagógico. Su labor será la de redactar los contenidos siguiendo las directrices de este último. También tendrá una parte activa importante en el control de calidad del curso.
Diseñador gráfico. Su papel será el de realizar la interfaz gráfica del usuario con el consenso de los demás miembros del equipo y diseñar todos los elementos gráficos presentes en el curso, como ilustraciones y animaciones, además del retoque de imágenes.
Programador. Su principal tarea será la de integrar y ensamblar todas las piezas para dar forma al curso, así como dotar de “vida” al curso programando todas sus funcionalidades.
En la práctica suele ocurrir que una persona asume más de un rol, por ejemplo en el caso del director del proyecto y el experto en el diseño pedagógico, o a veces en el caso del diseñador gráfico y el programador.
Es fundamental que todo el equipo sea, en mayor o menor medida, parte activa en cada una de las fases de desarrollo del proyecto. Por ejemplo, si el diseñador formativo decide que determinadas actividades deben ir ilustradas con vídeo, el programador tendrá que tomar parte en esta decisión y explicar las dificultades y limitaciones derivadas de la utilización de vídeo en Internet, y entre ambos llegar a un acuerdo o buscar una solución alternativa.
También es conveniente que cada miembro del equipo conozca en qué consiste la labor del resto de integrantes. Pero sin olvidar que cada uno es especialista en su campo y no incurrir en el error de querer decirle a los demás cómo tienen que hacer su trabajo. De este modo podrá lograrse una mayor productividad y se evitarán bastantes problemas de “entendimiento”.

Fases de desarrollo
Una vez visto el equipo que interviene en el desarrollo del curso, enumeraremos las fases que vertebran la concepción de un curso para WBT.
Fase 1. Planificación del diseño del curso. Incluye el presupuesto, la estimación de tiempos, recursos humanos y materiales y las fases de desarrollo.
Fase 2. Elaboración de la primera parte del diseño formativo: análisis y diseño.
Fase 3. Elaboración de contenidos y evaluaciones en función del diseño formativo. Selección de los medios (ilustraciones, animaciones, vídeo, audio, etc.).
Fase 4. Búsqueda y/o creación de los medios necesarios.
Fase 5. Diseño funcional, concretando las funcionalidades del curso y su navegación.
Fase 6. Diseño y elaboración de la interfaz gráfica del usuario.
Fase 7. Elaboración del libro de estilo y formateo de los contenidos ajustándose al mismo.
Fase 8. Creación de prototipo.
Fase 9. Evaluación de prototipo, propuestas de mejora y traslado de las mismas al producto.
Fase 10. Integración y programación de todas las funcionalidades del curso.
Fase 11. Prueba de la primera versión del producto.
Fase 12. Recopilación y estudio de sugerencias, e implementación de las más necesarias en el producto. Corrección de errores.
Para ver la implicación más importante de cada miembro del equipo en las fases de desarrollo puede consultar la Tabla A.

Cuestiones a tener en cuenta
No todas las empresas que se dedi

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