| Artículos | 01 SEP 2006

Fallo en modelo de negocio

Tags: Histórico
Jaime de Yraolagoitia.
Internet se ha convertido en la principal herramienta para la distribución de contenidos digitales. Ya lo es en el terreno de la música y la fotografía, ahora le toca el turno al vídeo (películas y series), a pesar de la oposición que encuentra entre algunas productoras y cadenas de TV.

En España, el terreno de las teleseries y telenovelas está teniendo un auge impresionante. Y no se trata sólo de series extranjeras tipo Friends, Mujeres desesperadas o Perdidos, sino que existen producciones españolas (o con una parte importante de capital español) que están arrojando excelentes resultados, tanto en audiencia como en ingresos de publicidad; por ejemplo, Cuéntame, Aquí no hay quien viva o Los Serrano, por citar algunas de las más representativas.
Lógicamente, una gran parte de los ingresos y beneficios de estas series se los lleva la productora, que al final es la que arriesga contratando unos guionistas, actores y director/es para grabar unos capítulos piloto que luego sufren el juicio implacable de la audiencia y que, en caso de no tener el beneplácito del público, se retiran automáticamente de la parrilla de programación. Últimamente se ha impuesto el modelo de coproducción, donde la productora fabrica la serie para una determinada cadena de televisión, y participan los dos de los gastos incurridos (y de los beneficios).
En este contexto, la cadena Tele5 realizó su apuesta más ambiciosa produciendo la serie Vientos de Agua, que ha supuesto la mayor inversión presupuestaria de la historia de Tele5. Se trata de una miniserie de ficción dirigida por Juan José Campanella, el realizador de la espléndida El hijo de la novia, y con un reparto interesante encabezado por Héctor Alterio, su hijo Ernesto Alterio, Eduardo Blanco, Silvia Abascal, Angie Cepeda, etc. Narra una historia de ida y vuelta: por un lado, un joven asturiano que se ve obligado a emigrar a Argentina en plena guerra civil española, y, por otro lado, el hijo argentino de ese asturiano que, a su vez, se ve obligado a emigrar a España hacia el año 2001, en plena crisis argentina del dólar, para resolver los problemas económicos de su familia. En ambos casos, se relatan las vivencias y experiencias que han de pasar cada uno para adaptarse e integrarse en una sociedad muy diferente a la suya.
Aunque se trata de un producto de calidad, los resultados de la audiencia han sido bastante pobres, pues los capítulos 1 y 2, que se emitieron juntos el primer día, llegaron a un share de 16,1 por ciento, siendo barridos por la película estadounidense La momia, que se repetía por enésima vez en TV, y alcanzaba un 30,1 por ciento. El capítulo 3 apenas llegó al 12 por ciento y el capítulo 4 se quedó en 11,9 por ciento.
Una de las razones que se argumentan para justificar estos pobres resultados es que Vientos de Agua se trata de un producto dirigido a un público más acostumbrado a seguir producciones cinematográficas que televisivas; un público más proclive al coleccionismo, que disfruta viendo un capítulo de la serie de forma tranquila, no mientras está cenando o realizando otras tareas (algo habitual en el prime-time), un público que prefiere grabar el capítulo y verlo luego con tranquilidad. Esto ayuda a explicar un fenómeno curioso: en Internet los capítulos de Vientos de Agua sí que han tenido un share muy alto, si se puede llamar así, pues los 4 primeros capítulos han sido algunos de los vídeos más descargados durante febrero en los sitios P2P (peer-to-peer) de Internet.

Para evitar la piratería
La noticia saltó a mediados de febrero. Después de haber estado cambiando continuamente de día y hora la programación de Vientos de Agua (tres cambios en cuatro semanas), y a pesar de la desesperación de algunos telespectadores, Tele5 decidía retirar la serie de la pantalla y el 3 de febrero emitía su último capítulo (episodio 5).
¿Por qué Tele5 tomó esta decisión? Literalmente, se argumentaba que “se ha modificado el sistema de exhibición [de la serie] para proteger las futuras ventanas de explotación industrial, como el DVD, de los estragos de la piratería”. Es decir, se retiraba la serie porque Tele5 comprendía que el tipo de público de Vientos de Agua es proclive al coleccionismo y se la va a descargar de Internet para poder coleccionarla y verla cuando quiera, sin esperar a comprarla en DVD. Un público que, por encima de todo, quiere tener la serie en formato digital en su PC y aprovecharse de toda la flexibilidad que ofrece un ordenador para la gestión y edición de vídeo.
Pero si vamos un poco más allá comprendemos que la decisión de Tele5 no es única ni privativa de Tele5, sino que ejemplifica perfectamente la sensación que tienen la mayoría de televisiones y medios de comunicación: miedo y desconocimiento. Miedo ante los cambios irreversibles que está produciendo Internet y desconocimiento sobre cómo optimizar y hacer suyo el negocio de la venta de contenidos por Internet. ¿Cuántas veces hemos oído a periódicos y televisiones decir: “Si la gente puede conseguir de forma sencilla y gratis mis contenidos en Internet, ¿por qué va a comprarlos?”
Es cierto que si se dejan de emitir los capítulos de Vientos de Agua (como así se ha hecho a partir del capítulo 6), no podrán aparecer en los sitios de descarga ilegal de Internet y los piratas tendrán que esperar hasta que se ponga en venta la serie en formato DVD. Lógico: si no hay original del que hacer la copia, no existen copias. Pero también es cierto que al día siguiente de empezar la comercialización de la serie en DVD, aparecerán en los sitios P2P todos los capítulos de la serie, con una elevada calidad. Además, el pirata lo agradecerá, pues es más sencillo poner en Internet todos los capítulos a partir de un DVD que estar pendiente todas las semanas de un capítulo, grabarlo, digitalizarlo y colocarlo en el sitio P2P.
Y esto es lo que ha ocurrido, tanto una cosa como la otra, tal como se puede ver en las pantallas adjuntas. Por una parte, una de las pantallas muestra una página del centro comercial FNAC, accesible desde la portada de Tele5 (www.telecinco.es), en la cual es posible comprar por 25,95¤ un pack DVD con los 13 episodios de Vientos de Agua en formato panorámico. Tele5 se lleva una comisión por cada pack vendido y, según los responsables de la web de Tele5, las ventas de Vientos de Agua son muy buenas y están consiguiendo resultados muy aceptables.
Por otra parte, en la segunda captura de pantalla puede ver un sitio P2P (peer-to-peer), en este caso el programa E-mule, desde el cual es posible descargar todos los capítulos de Vientos de Agua, ya sea de forma individual o conjunta. Lógicamente, en cuanto es posible adquirir los DVD originales de la serie, aparecen de forma casi automática en los sitios P2P más importantes de Internet.

La mejor ventana de distribución
Ahora bien, ¿ésta es la única alternativa? ¿No queda más remedio que retirar la serie para proteger la venta en DVD? ¿Por qué adoptar siempre una actitud defensiva, de rechazo ante Internet? ¿Por qué no regocijarse y celebrar la aparición de una nueva ventana de distribución que abarata enormemente los costes de fabricación, una ventana de distribución que no necesita distribuidores intermedios en la cadena de venta que se

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