| Artículos | 01 NOV 2002

El uso privado del e-mail en el trabajo, nuevamente motivo de discordia

Tags: Histórico
Santiago Carro.
El empleo del correo electrónico continúa dando quebraderos de cabeza a jueces, empresarios y, por supuesto, a empleados. Mientras que los empresarios abogan por defender que se trata de una herramienta de trabajo más y que, como tal, no ha de ser utilizada para fines personales, los trabajadores estiman que es necesario su empleo para fines personales puesto que, al coincidir su horario de trabajo con el de bancos, por ejemplo, no pueden hacer efectivas las gestiones necesarias. Entre tanto, el poder judicial queda dividido pero sin saber aún a qué agarrarse debido al vacío legal existente.
Uno de los últimos casos se refiere a Interbel Software, que despidió a una empleada después de comprobar que estaba suscrita a más de 44 listas de distribución de las que sólo cinco estaban relacionadas con el trabajo que desarrollaba; además de ver que el salvapantallas que tenía su ordenador alojaba el virus Klez, infectando toda la red, a pesar de las prohibiciones expresas de abrir archivos adjuntos y efectuar descargas de programas desde la Red. Román Martín, director de Interbel, ha asegurado que se enteraron por casualidad de este hallazgo, al solicitar a una consultora externa una línea de actuación debido al bajo rendimiento de la empleada en cuestión. Interbel solicitó un peritaje al Colegio Oficial de Informáticos, quien descubrió más de 4.500 e-mail personales en la bandeja de entrada y otros tantos en la de salida, lo que supondría un consumo mínimo de una hora diaria de Internet.
Para Martín, el despido de esta empleada vino por culpa de un abuso de confianza, “con agravante al desobedecer las órdenes de abrir los archivos adjuntos, puesto que ya infectó la red con el virus I love you hace más de dos años”.
Una de las soluciones que aporta Interbel a sus empleados es facilitarles dos cuentas de correo, “una personal y otra para desarrollar el trabajo diario, de modo que cada usuario pueda recibir sus mensajes personales sin ninguna preocupación, pero no en horas de trabajo”.
Para Martín, la base de una buena relación está en la confianza que hay que dar a los empleados, “pero sin llegar a ser policías”.

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información