| Artículos | 01 ENE 1997

El primer rastro de vida

Tags: Histórico
José Mª Fernández Rúa.

Los primeros seres vivos aparecieron en nuestro planeta hace 3.850 millones de años, 400 millones antes de lo que indicaban los microfósiles más antiguos conocidos.

Hace 3.850 millones de años aparecieron en la tierra los primeros seres vivos, concretamente 400 millones de años antes de lo que indicaban los microfósiles más antiguos conocidos hasta que un grupo de investigadores encontrara en una franja costera al suroeste de Groenlandia y en la isla cercana de Akilia las primeras huellas químicas de actividad biológica en el planeta. Este hallazgo, recientemente publicado en una revista científica especializada, significa también que la vida se abrió paso muy rápidamente una vez que cesó el bombardeo de meteoritos que mantenía estéril a nuestro planeta. Para llegar a estas conclusiones, ha sido necesaria la utilización de una nueva microsonda de iones que operó en conjunción con espectrómetros de masa y ordenadores, así como con programas informáticos muy complejos.

Los autores de este interesante trabajo, es un equipo multidisplinar de investigadores que trabajan en las Universidades Nacional de Austria, de California, en Los Ángeles, y Oxford, así como en el Instituto norteamericano de Oceanografía Scripps, coordinados por Gustaf Arrhenius. Este científico, acreditado experto en moléculas precursoras de ácido ribonucleico y miembro de un selecto grupo financiado por la NASA para averiguar el origen de la vida, opina que cuando se trata de hallar formas de vida primitiva en las rocas y minerales más antiguas de la Tierra, es preferible buscar quimiofósiles que objetos con formas similares a seres vivos, ya que su morfología de éstos puede ser un capricho de la naturaleza. Según relata, emplearon una microsonda de iones, que disparó partículas cargadas sobre la muestra geológica para que ésta liberase sus propios iones y pudieran ser analizados con un espectrómetro de masas. La capacidad del instrumento permite apuntar a específicas áreas microscópicas de la muestra, para averiguara su contenido.

De esta forma, los científicos pudieron analizar las incrustaciones de carbono existentes en las rocas, concretamente en las diminutas áreas donde había apatita. Este mineral, presente en la composición de nuestros huesos y dientes, actúa en las rocas como una cápsula protectora que preserva posibles rastros químicos de vida. Los resultados arrojaron el dato de que en las muestras existía una cantidad mucho mayor de carbono-12, el isótopo más común del carbono, que de carbono-13, mucho menos frecuente en la naturaleza. Este desequilibrio es característico de un desecho biológico provocado por un microorganismo. Para Arrhenius, la cantidad de carbono-12 en las muestras es un 3 por ciento mayor de lo que cabría esperar si no hubiera intervenido un organismo vivo.

Este científico, uno de los más acreditados estudiosos sobre el origen de la vida, señala que la apatita es a menudo formada por microorganismos, aunque también puede aparecer por procesos inorgánicos. La asociación del carbono con la apatita es sugestiva, pero no es sorprendente y no indicativa por si misma de estar causada por actividad biológica señala con ciertas dosis de cautela Gustaf Arrhenius.

Este trabajo resuelve un problema científico que no tenía solución hasta la consecución de una nueva generación de microsondas de alta resolución. Las muestras individuales son muy pequeñas, y ningún otro instrumento tiene la sensibilidad suficiente para revelar la precisa composición isotópica y la localización de las incrustaciones de carbono en esta roca de Groenlandia.

Cabe resaltar que el origen de las primeras formas de vida en la Tierra continúa siendo un enigma. Las evidencias anteriores más antiguas fueron obtenidas por William Schopf, experto en Paleobiología de la Universidad de Utah quien demostró la existencia de fósiles de cianobacterías hace 3.460 millones de años. La evolución de materia sin vida hacia formas primitivas de vida, y sus organizaciones hacia complejas estructuras de células encontradas por este investigador representan, según Arrehenius, un enorme desarrollo en la historia anterior a la deposición de los elementos de la isla de Akilia.

Para resolver el enigma sobre cyabdido surgieron los primeros seres habitantes de la Tierra, otros científicos han intentado estrategias diferentes, apoyándose en la biología molecular. En este sentido, el pasado año el profesor Russell Doolite, de la Universidad de California, en San Diego, aseguró que la vida celular surgió hace 3.500 millones de años.

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información