| Artículos | 01 FEB 2001

El juicio antimonopolio de Microsoft da entrada a nuevos protagonistas

Tags: Histórico
Entran en juego el ex fiscal Starr, Walter Dellinger y John Ascroft
El juicio antimonopolio de Microsoft comienza a parecerse en ciertos aspectos a una telenovela. Cada día aparecen nuevos personajes, y todos ellos opinan acerca de la parte demandada, de la parte demandante e incluso de los propios jueces.

Recientemente el juez Thomas Penfield Jackson, del tribunal del distrito, afirmó a la revista "The Newyorker" que "Bill Gates tiene un concepto napoleónico de sí mismo y de su compañía, una arrogancia que se deriva del poder y de su éxito sin parangón, de no haber sufrido contratiempo alguno en su vida, ningún golpe duro".
A los abogados de Microsoft, como era de esperar, no les ha sentado demasiado bien, por lo que han contestado que estas declaraciones y otros comentarios públicos demuestran que el juez Jackson no es imparcial y que debe ser apartado del caso si los tribunales de apelación ordenan realizar un nuevo juicio.

Nuevos protagonistas
Para respaldar la demanda contra el fabricante de software, han sido contratados nuevos abogados. Por un lado, el ex fiscal Kenneth Starr, conocido por la famosa investigación de Bill Clinton por el caso Lewinski, y por otro, Walter Dellinger, otro ex abogado del Departamento de Justicia contratado independientemente por AOL-Time Warner. Más protagonistas para un caso que lleva dando que hablar ya unos años.
Aún así, a pesar de los múltiples recursos presentados por parte de las compañías demandantes, Microsoft ha logrado cosechar alguna que otra victoria, como la desestimación por parte del juez federal J. Frederick Motz de 38 de los 62 casos presentados demandando a la compañía en su sala. El motivo que conducía al juez federal a tomar esta decisión era que las compañías implicadas no habían adquirido los productos de Microsoft de forma directa, sino a través de intermediarios como Compaq o Dell. Basándose en un precedente legal establecido en 1977 por la Corte Suprema de los Estados Unidos, que restringe las denuncias contra "violadores antimonopolio" de terceros que no son clientes directos, denegaba las propuestas de demandas acortando en unos pasos el camino de Microsoft hacia la victoria definitiva.
Las últimas declaraciones que han tenido lugar acerca del caso provienen del fiscal general electo de Estados Unidos, John Ashcroft, quien ha afirmado que "una decisión judicial de dividir a Microsoft tendría consecuencias sustanciales", pero no quiso poner toda la carne en el asador y afirmar lo que haría en caso de que se le confirmara el cargo, ya que es uno de los candidatos y será el que ocupe el puesto de fiscal general por el presidente electo George W. Bush.

Demanda por racismo
Por si el fabricante de software no se había buscado suficientes problemas, siete empleados afroamericanos han presentado recientemente una demanda por discriminación racial contra la compañía, alegando que "les ha olvidado a la hora de llevar a cabo promociones o ascensos, y les ha discriminado en sueldos y políticas de despido con una mentalidad esclavista". Este caso ha sido asignado "casualmente" al juez Thomas Penfield Jackson, el mismo que hace unos meses dictaba una resolución sobre la disolución de la compañía en dos y que más tarde hacía las citadas declaraciones sobre Bill Gates a una revista norteamericana, lo cual no ayudará especialmente a la hora de dictar sentencia.

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información