| Artículos | 01 JUN 2004

El escritorio como centro de información

Tags: Histórico
José M. Alarcón.
El escritorio de Windows es un elemento presente en todas sus versiones y que no aprovechamos demasiado. Como mucho, quizá, para colocar accesos directos. Utilícelo además como centro de información automático.

Conseguir información útil
El escritorio es una gran ventana que siempre está presente en el fondo de la pantalla y que sirve como soporte para todas las demás. Su nombre proviene del paradigma utilizado por las actuales interfaces de usuario. Según éste, las ventanas de las aplicaciones equivalen a los objetos que colocamos en una mesa de trabajo y, por lo tanto, el fondo se correspondería con un escritorio en el mundo físico. Esta era la idea original. Lo cierto es que a la mayoría de nosotros el escritorio nos sirve únicamente para poner un fondo más o menos bonito que nos inspire al encender el sistema. En muchos casos también lo usamos para colocar sobre él accesos directos a programas, algo que acaba volviéndose más un problema que una ayuda cuando necesitamos encontrar uno de ellos entre las decenas que solemos tener. La próxima versión de Windows, de nombre clave Longhorn, promete dotar al escritorio de un nuevo protagonismo, aunque lo cierto es que ahora también puede resultar muy útil si conocemos todas sus posibilidades.
Una de las funciones menos utilizadas del escritorio es la que nos permite colocar áreas de información sobre él. Éstas son en realidad ventanas del navegador que nos muestran, con la frecuencia que deseemos, el contenido de ciertas páginas web. Estas páginas pueden estar en Internet o en cualquier otro servidor de nuestra red local. De este modo podemos tener de un solo golpe de vista acceso a toda aquella información que nos interesa de la Red, incluso mientras no estemos conectados.
La mejor forma de entender su funcionamiento es probándolo. Vamos a añadir un elemento web al escritorio que nos muestre la página web de PC World. Este truco funcionará más o menos sin cambios en cualquier versión de Windows que disponga de Internet Explorer 4 o superior, es decir, en la práctica totalidad de los ordenadores, aunque dependiendo del sistema los diálogos podrán estar colocados en otros lugares o llamarse de otro modo. Para este artículo hemos utilizado los de Windows XP.
Pulse con el botón derecho del ratón sobre cualquier zona libre de su escritorio y acceda a la opción de Propiedades. En la segunda pestaña Escritorio pulse el botón Personalizar escritorio… como se indica en la figura adjunta. Desde la ficha Web del diálogo podrá gestionar las páginas que desea que aparezcan en su escritorio. Pulse el botón Nueva…. Ahora sólo debe introducir la URL de la página que desee visualizar, por ejemplo www.pcworld.es. Cierre todos los diálogos pulsando Aceptar, y minimice todas las ventanas para que se vea el escritorio. Comprobará que ahora, más o menos en la mitad de éste se puede ver la página web de PC World. Eso sí, vemos más bien poco ya que el espacio que se le ha reservado es muy pequeño.
Si desplaza el cursor cerca de la parte superior del área de visualización verá como aparecen los bordes y una barra de herramientas arriba. Cambie el tamaño de la ventana colocando el cursor en cualquiera de estos bordes y pulsando sin soltar sobre ellos. Cuando tenga el tamaño adecuado desplácela a la zona en la que menos le moleste arrastrándola por la barra de herramientas. Podrá hacer también que ocupe todo el espacio disponible o todo menos una columna reservada a accesos directos usando los botones a la derecha de la barra. Pruébelos.
Observe que los accesos directos que se encuentran en el escritorio se ven siempre por encima de los fragmentos web, lo que puede resultar molesto. Si utiliza esta característica procure usar pocos accesos directos y ordenarlos bien.
Distribuya todas las páginas que necesite en el escritorio. Si alguna se solapa con las demás sólo tiene que pulsar encima de la barra de alguna de las que están detrás para que pase a primer plano.

Sincronizar la información
Al colocar una página en el escritorio ésta se muestra con los contenidos que tuviese en el momento en el que se capturó. Para actualizarla y forzar a que se descargue de nuevo se puede escoger la opción Sincronizar del menú situado a la izquierda de su correspondiente barra de herramientas. Sin embargo esto es incómodo y, para eso, simplemente las abriríamos en el navegador. Lo ideal sería que las páginas visualizadas se actualizaran automáticamente con una determinada frecuencia para tener en el escritorio siempre versiones recientes sin esfuerzo por nuestra parte.
Si escogemos una página en la lista de la primera figura, y utilizamos el botón Propiedades podremos asignar la frecuencia con la que deseamos que se actualice. Usando la pestaña Programación podremos marcar una o varias programaciones de entre las disponibles. Por ejemplo, en la figura inferior hemos programado la descarga automática de la página de PC World todos los días a las nueve de la mañana y a las cuatro de la tarde. De este modo siempre tendremos versiones recientes servidas directamente en el escritorio. Si nos estamos conectando a páginas que cambian con poca frecuencia siempre podemos crear nuevas programaciones a medida para descargarlas cuando nos parezca más adecuado.

Aprovechar tiempos muertos
La sincronización automática a horas preestablecidas es muy cómoda. Sin embargo puede entorpecernos si coincide con horas en las que estamos trabajando con el ordenador y usando la conexión a Internet, puesto que si las páginas a actualizar pesan mucho y nuestra conexión no es de banda ancha lo notaremos. En estos casos sería interesante realizar la actualización de una forma no determinista.
Si abre Internet Explorer, en el menú Herramientas encontrará la opción Sincronizar. En la ventana de propiedades de sincronización existe un botón llamado Configurar…. En el diálogo que aparece (vea la figura) podemos escoger que se efectúe la sincronización durante el inicio o apagado de nuestra sesión de usuario (o del sistema, claro). Sin embargo es más interesante todavía la siguiente ficha, de nombre Sin actividad. Marcando en ella nuestras páginas de escritorio haremos que se actualicen automáticamente cuando el sistema esté inactivo (por ejemplo a la hora de comer o por la noche), de modo que no interfiera en nuestro trabajo.

Profundidad de descarga, notificacionesy páginas protegidas
Cuando sincronizamos una página manualmente o con cualquiera de los métodos programados que hemos visto, por omisión sólo se descargan los contenidos necesarios para visualizar la URL en concreto que hemos definido. Si no disponemos de conexión permanente a Internet sería útil que además se descargasen otras páginas con las cuales enlaza la principal. Así podríamos navegar por la web en cuestión sin necesidad de estar conectados. Esto es precisamente lo que podemos conseguir ajustando la profundidad de la descarga durante la sincronización. Basta con consultar las propiedades de cualquiera de las páginas y acudir a la pestaña Descargar, como se ve en la figura. En el ejemplo ilustrado hemos marcado dos niveles de enlaces. Se descargarán por tanto todas las páginas a las que apunte la página in

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