| Artículos | 01 OCT 2001

El ataque terrorista a Estados Unidos recrudece la crisis del sector tecnológico

Tags: Histórico
La compra de Compaq por parte de HP inquieta al mercado informático
El mes de septiembre trajo la que iba a ser en la noticia del año en el sector: HP ha anunciado la compra de Compaq por 25.000 millones de dólares, una cifra que no tardó en bajar a tenor de las reacciones de la bolsa en los días siguientes. Sin embargo, los atentados terroristas sufridos por Nueva York y Washington el pasado día 11 han dado un vuelco a la actualidad, recrudeciendo aún más, si cabe, la crisis del sector informático, cuyas previsiones ya han sido revisadas a la baja por parte de las consultoras.

Hewlett-Packard sorprendía al sector tecnológico internacional el pasado 3 de septiembre con el anuncio de la adquisición de todas las acciones de Compaq por un total de 25.000 millones de dólares, una cifra cercana en aquel momento a los 4,5 billones de pesetas que en unas semanas ha sufrido importantes variaciones, tanto por la caída en bolsa de las acciones de ambas compañías como por la devaluación experimentada por el dólar tras los atentados terroristas del 11 de septiembre. Con este anuncio, analizado, alabado y denostado por diversos expertos y consultoras en los días siguientes, el nuevo gigante HP-Compaq pretende colocarse a la altura de IBM.
Precisamente esa fecha, 11 de septiembre, pasará tristemente a la Historia por los ataques terroristas sufridos por Estados Unidos en Nueva York y Washington. Una fecha que, como bien han afirmado la mayoría de los medios de comunicación, marcará un antes y un después. Pero no sólo en el desarrollo de los acontecimientos políticos internacionales, sino también en el desarrollo económico y -especialmente- en el del sector de tecnologías de la información, que es el que centra nuestra atención.
Probablemente la actualidad diaria imprima importantes variaciones al desarrollo de los acontecimientos que protagonizan estas páginas -el atentado, la crisis económica, la fusión HP-Compaq, todas ellas estrechamente relacionadas-, en las que revisamos los hechos más relevantes de las últimas semanas, sus implicaciones para el mercado informático y sus posibles evoluciones.

La primera potencia, paralizada
Los ataques terroristas coordinados, sin precedentes, contra los centros económico y militar estadounidenses más poderosos, inmovilizaron el tráfico aéreo de la nación e interrumpieron las telecomunicaciones y la infraestructura de transporte, así como los servicios de emergencia y las operaciones de gobierno. La administración de aviación civil cerró el tráfico aéreo en todos los aeropuertos estadounidenses. Del mismo modo, las agencias del gobierno evacuaron a todo el personal no necesario. El transporte público dentro y fuera de la capital de la nación se paralizó y las redes de telecomunicaciones se vieron sobrecargadas con avisos de emergencia. Todo el personal de hospital disponible en Washington D.C. fue convocado para establecer centros de trauma de emergencia, y la fuerza aérea de los Estados Unidos fletó varias patrullas de combate por los cielos de la ciudad.
Por su parte, las grandes compañías tecnológicas con sede en ese país trataron de mantener sus oficinas abiertas y operativas, aunque extremando las medidas de seguridad. Sun Microsystems ocupaba las plantas 25 y 26 de la torre Sur del
World Trade Center, con 300 empleados en nómina que, afortunadamente, pudieron ser evacuados. Otros grandes fabricantes de hardware y software con instalaciones cerca del Pentágono y el World Trade Center hicieron salir a los empleados y cerraron algunas oficinas. Compaq Computer evacuó a sus empleados de ventas y servicios de su oficina de Manhattan, y ha confirmado que un consultor tecnológico de su organización de servicios estaba a bordo del vuelo 11 de American Airlines que impactó contra una de las Torres Gemelas. También en ese vuelo se encontraba el fundador y CEO de Akamai Technologies, Daniel Lewin. Oracle también ha perdido un empleado en uno de los vuelos secuestrados, y se cree que otros seis empleados de la compañía se encontraban en las Torres durante el ataque.
Microsoft, cuya sede se encuentra en Redmond, mantuvo en marcha la mayor parte de sus actividades en todo el mundo, aunque cerró sus oficinas de Nueva York y Washington. Igualmente, Lucent Technologies incrementó sus medidas de seguridad y no exigió que sus empleados acudieran al trabajo.
Por su parte, los dos grandes fabricantes de procesadores Intel y AMD continuaron sus operaciones, aunque la cancelación del transporte aéreo afectó temporalmente a la distribución de componentes en el mercado. Tanto la sede de AMD como la de Intel se encuentran situadas en Silicon Valley y en ambas se continuó trabajando, aunque con medidas de seguridad reforzadas. En concreto, AMD canceló todos los desplazamientos aéreos previstos para sus empleados, una iniciativa que Cisco también puso en marcha, prohibiendo a su personal volar tras los atentados.

Planes cancelados
Tras los atentados, el grueso del sector tecnológico e informático mundial ha visto alterados sus planes. La feria de comunicaciones y redes Networld+Interop cerró sus puertas en señal de duelo, mientras que Apple anunciaba la cancelación de su AppleExplo 2001, prevista para finales de septiembre en París. Asimismo, también se retrasaron diversos lanzamientos y presentaciones de producto en nuestro país.
Las compañías del sector se apresuraron a ofrecer su ayuda en los trabajos de recuperación de las zonas afectadas. Es el caso de Microsoft, que donó un total de 10 millones de dólares en metálico y servicios, y Apple, con una aportación de un millón de dólares.
La población mundial, y especialmente la norteamericana, están especialmente sensibilizadas tras los atentados. Tal es así, que Microsoft ha anunciado su intención de eliminar las Torres Gemelas de la próxima versión de su juego Flight Simulator. La compañía está estudiando, incluso, la posibilidad de desarrollar un parche que elimine estos emblemáticos edificios de versiones anteriores del software.

El desplome bursátil
Casi una semana después de los ataques terroristas en Nueva York y Washington, tenía lugar la reapertura de Wall Street con la incertidumbre generalizada sobre el impacto que podrían tener los acontencimientos en el mercado. A pesar de los mensajes patrióticos alentando a los compradores y de que la Reserva Federal estadounidense recortara en medio punto los tipos de interés -iniciativa que el Banco Central Europeo imitó-, el esperado desplome de los mercados de valores no tardaba en llegar. La bolsa caía en un 5,5% y el índice de valores tecnológicos Nasdaq hacía lo propio en un 5,21%. El índice Dow Jones también descendía en un 7% con fuertes caídas de empresas tecnológicas como Intel (casi un 7%), Dell (8, 2%) u Oracle (7,8%). No fue tan catastrófico como se anunciaba, pero sí encendió las alarmas económicas en todo el mundo.
Los temores de los inversores ante la recesión económica han provocado que la situación general no mejorase los días posteriores, pese a que los descensos en líneas generales no fueran tan pronunciados. Pese a todo, tan sólo un día después de la reapertura de la bolsa estadounidense, compañías como IBM o Microsoft cotizaban al alza. En el aspecto positivo, los mercados no han experimentado ningún tipo de deficiencia técnica, teniendo en cuenta que m

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información