| Artículos | 01 ABR 2009

Dispositivos móviles

Tags: Histórico
Un nuevo campo de batalla
"Desde hace algunos años, los usuarios han ido viviendo un proceso de concienciación alrededor de la necesidad de soluciones y productos de seguridad con el fin de proteger el principal activo de cada empresa o de cada usuario, su información. De forma paralela y totalmente relacionada, el comportamiento de los creadores de malware también ha ido sufriendo una evolución. Ya no nos enfrentamos a aquellos individuos que creaban graciosas aplicaciones que sólo buscaban molestar al usuario y llamar la atención, sino que enfrente encontramos verdaderas organizaciones que buscan en sus ataques o en sus creaciones de malware obtener un beneficio económico. Por este motivo, los ataques no se han quedado sólo en los sistemas de sobremesa, los más habituales en la base instalada, sino que se han extendido a otros dispositivos móviles que han ido proliferando, lo que ha favorecido que se conviertan en objetivo de estos ataques.

Lejos de lo que muchos usuarios consideran una verdad inamovible, los dispositivos móviles, tengan el formato que tengan, no están libres de ataques maliciosos. Simplemente, nos encontrábamos en un momento en el que el número de dispositivos en funcionamiento y el uso que muchos usuarios hacen de ellos, hacía que todavía no fuera una prioridad para los creadores de malware trabajar en ataques específicos. Sin embargo, la realidad ahora es diferente, y la tendencia marca que, a lo largo de los próximos años, no sólo habrá un crecimiento exponencial de los dispositivos móviles, sino que el uso que se hará de ellos será cada día más importante y más relacionado con elementos críticos en los usuarios, como es su información. Por ejemplo, el acceso a cuentas bancarías on-line o sistemas de pago por móviles son algunas de las acciones para las que los usuarios están empezando a utilizar cada día más los dispositivos móviles, motivo por el cual estas plataformas comienzan, a su vez, a ser una prioridad para los creadores de malware, que encuentran una mayor “rentabilidad” para los recursos empleados en esta tarea. Por tanto, ya no sólo es necesario contar con una solución de seguridad en la red o en los dispositivos no móviles conectados a ella, sino que “los dispositivos móviles comienzan a ser una pieza fundamental y, por tanto, un elemento a securizar”, señalaba Alfonso Ramírez, responsable de retail de Kaspersky Lab en nuestro país. Por tanto, las nuevas tendencias de la informática profesional no distan mucho de lo que hemos estado viendo en los últimos meses, pero sí marcan líneas más acusadas de desarrollo en algunos segmentos concretos, que son los que nos proponemos repasar en estas líneas.

Base instalada creciente
Al hilo de lo que nos comentaban desde Kaspersky Lab, y según un reciente análisis de Forrester Research, en el que la consultora ofrece sus previsiones a cinco años para este mercado, el 38 por ciento de los usuarios de teléfonos celulares en Europa Occidental utilizarán servicios de Internet móvil en 2013. Tal porcentaje representa un crecimiento importante, dado que supondrá que 125 millones de europeos, el triple de los que hoy lo hacen, accedan en 2013 regularmente a la Web desde sus teléfonos móviles.
Para la consultora, cuyos pronósticos están basados en entrevistas a 16 operadores móviles y 22.000 usuarios de España, Francia, Alemania, Italia, Holanda, Suecia y Reino Unido, uno de los principales detonantes para el despegue de este mercado será la proliferación de dispositivos móviles de tercera generación y media (3,5G), que en 2010 habrán igualado la cantidad de teléfonos sólo-GSM y GPRS en uso.
El informe indica que serán Austria, Italia, Reino Unido y los países nórdicos las zonas que liderarán la adopción de dispositivos 3G, según Forrester.
Más del 60 por ciento de los usuarios de teléfonos móviles en estos países tendrán handsets 3G o 3,5G en 2010. El pronóstico relativo a los dispositivos 3,5G señala que la penetración será de un 25 por ciento.
En lo que a ritmo de adopción se refiere, Forrester destaca a Francia, Alemania y Holanda, países en los que a finales de 2010 la consultora prevé que las tasas de penetración de los terminales 3G y 3,5G alcanzarán entre un 50 y un 60 por ciento. Aunque estos porcentajes son bastante similares a los del grupo anterior, en este caso, los teléfonos 3,5G tendrán una menor presencia, que podríamos cifran alrededor del 20 por ciento.
Por tanto, esta proliferación de dispositivos y el mayor y más intensivo uso de ellos llevará a una mayor preocupación por la seguridad de los mismos, algo a lo que aporta su granito de arena la inteligencia de estos dispositivos. Si habláramos de elementos de comunicación no inteligente u otra serie de dispositivos de funciones limitadas, la preocupación sería menor, pero, según un reciente estudio de la consultora Gartner, cuanto más inteligente es el dispositivo en cuestión, más necesaria es la seguridad.
Los teléfonos móviles se han convertido en smartphones (teléfonos inteligentes) y, cuanto más “inteligentes” son, mayores son los riesgos de seguridad. Por eso, algunos analistas consideran que la conveniencia de utilizarlos debería ser sopesada con el cada vez mayor riesgo de problemas de seguridad.
No hay que olvidar que las nuevas tendencias en la industria inalámbrica están conllevando que sea más sencillo para los atacantes cometer sus fechorías, según denuncia John Girard, vicepresidente de Gartner. Este experto relata que hace sólo unos años, no había ningún tipo de estandarización entre los dispositivos sin cables: diferentes sistemas operativos, diferentes implementaciones de Java e incluso varias configuraciones entre dispositivos con el mismo sistema operativo hacían muy complicado y difícil escribir un código maligno que fuera capaz de ser efectivo en diversos terminales.
Sin embargo, las cosas han cambio. Y en la medida en que cada vez son más comunes y populares plataformas como Windows Mobile o Symbian, esta estandarización hace que sea más sencillo para los atacantes poder desarrollar un programa maligno que pueda ejecutarse en varios dispositivos. “En la medida en que tu teléfono móvil se parece más a un PC, más probabilidades hay de que albergue un código maligno”, señala Girard, quien además constata que los usuarios “están acostumbrados a mandar código ejecutable”.
Muchos de los ataques que han sido plagas en las máquinas de sobremesa, como el phishing, cada vez serán más frecuentes en plataformas móviles. Además, los usuarios suelen ser más tolerantes con los fallos del sistema cuando se producen en sus móviles, pese a que estos errores suelen ser sintomáticos de haber sido atacados o infectados.
Esta situación se puede volver especialmente problemática cuando las empresas empiecen a instalar aplicaciones empresariales en los teléfonos móviles y, por tanto, sean capaces de almacenar datos de vital importancia para el negocio y muy atractivos para los atacantes, alerta el analista de Gartner. “No hay que perder de vista que nos estamos acercando muy rápidamente al momento en el que la gente va a poder hacer, de verdad, negocio con sus teléfonos móviles inteligentes

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