| Artículos | 01 OCT 2003

Configuración de tarjetas gráficas ATi bajo Linux

Tags: Histórico
Alvaro Ortiz.
El principal escollo a salvar a la hora de adquirir nuevo hardware para Linux es asegurarse de que ya existan controladores. En el caso de las tarjetas gráficas, Xfree86 se encarga de proporcionar drivers genéricos. Sin embargo son necesarios drivers específicos para explotar la aceleración 3D al máximo.

Hasta no hace mucho, nVidia era prácticamente el único fabricante que proporcionaba controladores de sus dispositivos para instalarlos en Linux. El hecho de que el segundo de los dos gigantes que copan el sector de las tarjetas gráficas haya seguido también esta línea de desarrollar controladores propios supone un importante avance para Linux. Aunque hasta hace no menos de un año, la casa ATi resultaba casi tabú para los más entendidos en capacidades gráficas, lo cierto es que hoy en día las cosas han cambiado. A la hora de jugar, pues no nos engañemos, los juegos son el punto clave de las controladoras de vídeo, puede que ATi siga dando resultados ligeramente más bajos en las pruebas de benchmarking. Pero, en general, teniendo en cuenta cosas más serias, como las herramientas CAD, ATi vuelve a competir por el liderazgo con sus últimos modelos. Es más, en el montaje de portátiles, ATi se lleva la palma frente a nVidia, si bien últimamente esta diferencia se está reduciendo. Existe un bloque de pasos comunes que, con pequeñas diferencias, nos servirán para todas las tarjetas ATi. Por desgracia, los paquetes se distribuyen únicamente en formato rpm y por tanto los usuarios de Debian, una vez más, tendrán alguna complicación añadida, como instalarse rpm y Alien, y confiar en que funcionen como se espera.

1- ¿Qué necesitamos?
Básicamente tener a mano la caja o la guía de referencia que indique el modelo de tarjeta gráfica ATi de que disponemos y una conexión a Internet para poder descargarnos los drivers. A pesar de ser pocos requisitos, es importante tener muy claro el modelo de tarjeta con todas sus letras y números de referencia, ya que ATi proporciona drivers muy específicos en algunos casos. En el paso 4 veremos que también es necesario conocer la versión de algunas librerías del sistema.

2- ATi en Internet
Para obtener el controlador que buscamos, debemos conectarnos a la página de ATi (www.ati.com) y en la columna Products (productos), seleccionar Desktop Solutions (soluciones para el escritorio). En el siguiente paso escogemos PC o Mac según el ordenador que tengamos. Dado que lo más habitual es tener un PC, nosotros no entraremos en las particularidades de los Mac. A partir de aquí, lo cierto es que la página no es especialmente intuitiva. ¿Por qué decimos esto? Pues básicamente porque en primer lugar nos dirige a una lista de todas las posibles tarjetas ATi y, sin embargo, al seleccionar algunas de ellas, accedemos a una página en la que un enlace en la parte izquierda, con el nombre de Download Driver, nos conduce a dos cajas desplegables en las que de nuevo deberemos indicar qué sistema operativo y qué tarjeta gráfica tenemos (www.ati.com/support/driver.html).
En cualquier caso, llegados a este momento ya tenemos al alcance el controlador. Entonces, tras el habitual trámite, que no conviene saltarse, de leer la licencia, aceptaremos las condiciones de uso y realizaremos el siguiente paso.

3- ¡Bingo¡ hay un driver para mi tarjeta
Si tenemos suerte, ATi tendrá un driver específico para nuestra tarjeta y seguiremos el proceso. De no ser así, lo más normal es que con los controladores genéricos proporcionados por Xfree86 nos baste, es decir, que sigamos trabajando con nuestra tarjeta gráfica tal y como ya lo hacíamos. Esto no implica directamente que no podamos aprovechar la tarjeta al máximo, sino más bien que tendremos una vieja aceleradora que no supone grandes exigencias técnicas y que ya estamos utilizando como mejor podríamos hacerlo. De hecho, en este caso es casi seguro que, al configurar dispositivos de vídeo durante la instalación de Linux, la tarjeta fuese detectada sin problemas.
Este artículo va, por tanto, orientado más bien a aquellos usuarios que en ese momento de la instalación no encontraron el nombre exacto de su ATi. Para el resto, un rápido vistazo a www.xfree86.org. por si acaso, y en realidad, para ellos aquí se acaba este paso a paso.

4- Chequeo de versiones
Antes de proceder a la descarga del driver debemos hacer una pequeña comprobación en el sistema. Los módulos de ATi son específicos para cada una de las últimas versiones de Xfree86; las series 4.1.0 y 4.2.0. Es importante tenerlo en cuenta. Además, ATi indica que debemos tener instaladas las librerías de C (lo normal en Linux) en su versión glibc2.2 (también conocida como libc62) o superior. Para estas comprobaciones hay dos opciones. La primera, desde el sistema, es básicamente explorar los paquetes que tenemos y ver en su nombre directamente la versión. Si tiene una distribución tipo Red Hat, deberá hacer lo siguiente:

rpm –qa | grep –I xfree
rpm –qa | grep –I libc

Para Debian:

dpkg -l | grep –I xfree
dpkg -l | grep –I libc

La segunda opción es descargarse y ejecutar el script de chequeo Check.sh de ATi. Tras este paso, proceda a descargar el módulo que le corresponda.

5- Recomendaciones previas
Antes de proceder con la instalación, y para evitarse quebraderos de cabeza en caso de malas configuraciones, es absolutamente recomendable hacer una copia de seguridad del fichero de configuración de Xfree86,/etc/x11/XF86Config-4:

cp /etc/X11/XF86Config
/etc/X11/XF86Config.old;

Y a continuación asegúrese de que el sistema no arranca en modo gráfico. Esto se hace editando /etc/inittab y en la línea id:5:initdefault: cambiando el 5 por un 3. Por seguridad, renombre los posibles enlaces de arranque que haya en /etc/rc3.d con nombres que empiecen por ‘S’ y contengan subcadenas xdm, kdm o gdm. Además, comience con una almohadilla inicial, si existe, la línea x:5:respawn:/etc/X11/prefdm -nodaemon del /etc/inittab.

6- Instalación
Como binarios que son, la instalación es realmente sencilla para el caso de distribuciones tipo RedHat. Lo primero es ejecutar lo siguiente como usuario root:

rpm -ivh <nombre_del_*.rpm>
Entonces sólo restaría ejecutar el script fglrxconfig para configurar automáticamente el sistema X-Window (Xfree86). Si tiene Debian antes deberá hacer alien <nombre_del_*.rpm> para convertir a formato .deb y entonces simplemente sustituir el paso de RPM por:

dpkg -i <nombre_del_*.rpm>


BENEFICIOS: Explotar al máximo las posibilidadesde nuestra tarjeta gráfica
TIEMPO REQUERIDO: 30 minutos (depende de la velocidadde descarga)
NIVEL DE EXPERIENCIA: Medio
COSTE: Gratuito
HERRAMIENTAS: Ninguna

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