| Artículos | 01 ABR 2004

Comunicaciones inalámbricas: 5 tecnologías para un mismo fin

Tags: Histórico
Oscar G. Peinado.
A pesar de que el auge de las comunicaciones inalámbricas se ha empezado a vivir hace apenas dos años, el afán por deshacerse de los cables para facilitar las cosas a los usuarios no es en absoluto nuevo. Tecnologías como los infrarrojos o las conexiones por radiofrecuencia con sistemas analógicos se utilizan hace tiempo en diversos campos y aún deben convivir con los más recientes sistemas Bluetooth y Wireless LAN. Pero ¿en qué consiste cada una de ellas? ¿qué aplicaciones tienen? ¿cuál es mejor? En las siguientes páginas intentaremos contestar a estas y otras preguntas.

Han pasado ya muchos años desde que en 1896 Guillermo Marconi inventó la radio. Aunque pueda parecer una referencia remota, se trata en realidad del primer paso para las comunicaciones actuales en cualquiera de sus facetas. Aquellas primeras transmisiones darían paso a la radiotelegrafía, a la radio y a la televisión. Mucho más tarde, al iniciarse el desarrollo de la informática también serían el vehículo de las comunicaciones de datos que, aún hoy, comparten lo más básico con los primeros experimentos en que Marconi logró transmitir un código morse a una distancia de un kilómetro.
Actualmente existen cuatro tecnologías de transmisión por radiofrecuencia que podemos encontrar alrededor de un ordenador. A estas cuatro hay que añadir una quinta que cambia las ondas de radio por ondas de luz: se trata de los infrarrojos. Las tecnologías de radio son las transmisiones analógicas, las transmisiones digitales con protocolos propietarios e incompatibles, WLAN y Bluetooth. Veamos que nos ofrece cada una de ellas.

Radio analógica
Las transmisiones de radio analógicas son las más antiguas, y también las más imprecisas en lo que se refiere a transmisión de datos. De hecho, prácticamente el único campo en el que tienen aplicación hoy en día en el entorno del ordenador es la transmisión de sonido. Es la misma tecnología que utilizan las emisoras de radio o los walkie-talkies, con lo que puede hacerse una idea de los problemas implícitos de ruidos e interferencias que dificultarían una transmisión de datos fiable. Esto no quiere decir que sea imposible, de hecho existen modems de radio aunque actualmente resultan obsoletos.
Sin embargo hoy en día es la mejor opción para escuchar música con unos cascos sin que esto suponga atarse al ordenador. Normalmente disponen de un alcance en torno a 50 metros, y algunos modelos llegan a 100. La transmisión es eficaz incluso a través de las paredes, pudiendo por tanto usarla para moverse tranquilamente en el interior de un recinto. Esta es una característica común a todas las tecnologías de radiofrecuencia que no comparten las transmisiones de luz infrarroja.
Normalmente los transmisores funcionan en la banda de FM, pero en un rango de frecuencias diferente al comercial para evitar interferencias con las radios cercanas. Sin embargo es muy común encontrar interferencias con otros equipos similares situados cerca (por ejemplo en la planta contigua). Esto ocurrirá especialmente cuando el receptor está encendido y el transmisor apagado, pues ante la ausencia de una señal potente, puede captar otra más débil cercana, llegándose a escuchar perfectamente si está lo suficientemente cerca y las frecuencias coinciden.
Por otra parte, cada fabricante utiliza sus propias especificaciones, por lo que no hay que esperar ninguna compatibilidad entre equipos de diferentes marcas.

Infrarrojos
En la tecnología de infrarrojos se sustituyen las ondas de radio por ondas de luz, lo que provoca ciertos inconvenientes, pero también ciertas ventajas. El mayor inconveniente es el corto alcance que se consigue y la necesidad de que exista una línea de visión directa entre el emisor y el receptor. Lo primero es consecuencia de que la longitud de onda empleada es de baja energía (la energía aumenta en el espectro luminoso desde el infrarrojo hasta el ultravioleta), mientras que lo segundo está causado porque la luz sólo se transmite en línea recta.
Para transmisiones de datos esto es completamente cierto y normalmente no se pueden distanciar los equipos más de unos centímetros. Sin embargo también existen auriculares con este tipo de tecnología en los cuales la situación es más flexible puesto que utilizan luz difusa en lugar de directa. Para empezar es posible distanciarse algunos metros pero, además, no siempre será necesaria una línea directa de visión, pues se pueden aprovechar las reflexiones de la luz infrarroja en las paredes para conseguir que incluso de espaldas al emisor se reciba la señal. No obstante esto dependerá de demasiados factores (por ejemplo el color o la textura de las paredes) como para poder tenerlo en consideración. Lo que es imposible es interponer una pared sin que se pierda la conexión.
Sin embargo, estos mismos inconvenientes se convierten en ventajas, pues resulta mucho más difícil que otros equipos cercanos interfieran (nunca lo harán si están en diferentes habitaciones), y las transmisiones están más protegidas de las miradas curiosas.
En transmisión de datos se emplean los protocolos IrDA (www.irda.org) que definen conexiones punto a punto muy empleadas en ordenadores portátiles, ordenadores de mano, impresoras, teléfonos móviles, cámaras digitales, teclados, ratones, etc. El protocolo establece que se deben poder conseguir conexiones hasta a un metro, aunque existe una versión de baja potencia que reduce la distancia hasta 20 cm, consumiendo una décima parte de la energía. Dependiendo de la versión se consiguen velocidades entre 9.600 b/s y 4 Mb/s. Actualmente se encuentra en desarrollo un nuevo protocolo que permitirá conexiones de hasta 16 Mbps.
Actualmente los infrarrojos han iniciado su fase de declive en algunas aplicaciones, cediendo su puesto a las conexiones Bluetooth y WLAN. Sin embargo convivirán durante mucho tiempo y con las velocidades más rápidas aún pueden hacerlas frente durante una larga temporada.

Radio digital propietaria
Los primeros ratones y teclados inalámbricos utilizaban sistemas de infrarrojos, pero con cualquier objeto que se dejase en la mesa en el camino de la luz se producían cortes de transmisión. Por eso se sustituyó por tecnología de radiofrecuencia, similar a la ya comentada, pero en versión digital. Como se trata de transmisiones de muy corto alcance, no es frecuente que haya problemas de ruidos e interferencias, lo que unido a su carácter digital permite un buen control de la calidad. La principal ventaja de implementar un sistema de estas características es que se pueden disponer sistemas de seguridad que eviten que las pulsaciones de un teclado se capten desde algún equipo próximo, lo cual daría lugar a un grave fallo de seguridad.
La mayoría de los periféricos actuales como ratones, teclados, controladores de juegos, etc., emplean este tipo de comunicaciones aunque, al igual que en el caso de los infrarrojos, comienzan a caer en desuso al ser sustituidos por modelos Bluetooth. El mayor problema de los dispositivos que utilizan esta tecnología es que resultan incompatibles entre fabricantes diferentes y, por otra parte, pueden producirse interferencias entre los de la misma marca, por lo que se suele emplear un sistema manual de selección de canales, limitado normalmente a cuatro opciones como máximo.

WLAN
Las rede

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