| Artículos | 01 ENE 2006

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Cómo crear una red local con Windows
José M. Alarcón.
Cada vez es más habitual tener más de un ordenador en casa. Todos los ordenadores modernos traen instalada de serie una tarjeta de red para poder conectarlos a otros ordenadores. Si conectas tus equipos en red podrás intercambiar archivos de forma sencilla, compartir la conexión a Internet y otras muchas cosas. Veamos cómo hacerlo.

Añadir TCP/IP y los servicios de archivos e impresión
Generalmente, sin que tengamos que hacer nada especial, al instalar la tarjeta de red se instalan también de forma automática junto a sus propios controladores los servicios para Compartir archivos e impresoras en redes Microsoft, el protocolo TCP/IP y el Cliente para redes Microsoft. En caso de no ser así tendríamos que instalarlos de forma manual.
Para comprobar si ya los tienes acude al Panel de Control de tu equipo y haz doble clic sobre el icono Conexiones de Red. Esto hará que aparezca una lista con los diferentes adaptadores de red que están presentes en tu PC. Generalmente dispondremos de un icono para la tarjeta de red que tengamos en el equipo. Si además disponemos de módem u otro dispositivo de comunicación existirán también iconos adicionales.
Para configurar uno de ellos (normalmente el que nos interesa se llama Conexión de área local) pulsa con el botón derecho sobre su icono y escoge la opción Propiedades en el menú contextual. Observa que en la ventana que surge, dentro de la primera pestaña (General) podemos ver qué protocolos y servicios están instalados para el adaptador.
Debes comprobar si en la lista aparecen los protocolos que nos interesan para compartir archivos e impresoras, mencionados al principio del párrafo: TCP/IP, compartir archivos e impresoras y cliente para redes de Microsoft.
En caso de que no estén instalados podemos agregarlos usando el botón Instalar... situado justo debajo de la lista, a la derecha. Se nos dará la posibilidad de elegir la adición de un Cliente, Servicio o Protocolo. Al elegir alguna de estas categorías se abre otra ventana desde la cual podemos seleccionar el elemento concreto a añadir. Busca los dos anteriores y agrégalos si no están ya disponibles.
Asegúrate de que los protocolos están instalados y de que están marcados en la lista. Repite la misma operación en cada uno de los equipos a conectar.

Configurar TCP/IP
TCP/IP es el protocolo más habitual utilizado para crear redes, tanto locales como de mayor ámbito. De hecho Internet está basada en este protocolo también.
En las redes TCP/IP todos los equipos deben tener asignado un número de identificación llamado dirección IP. Esta dirección IP debe ser única en cualquier red o en caso contrario se producirían conflictos a la hora de encontrar un equipo en la misma. Cuando nos conectamos a Internet es nuestro proveedor de servicios el que nos asigna de manera automática una dirección IP que sea única en el momento de la conexión de forma que no nos confundamos con ningún otro ordenador conectado a la red de redes. En redes de tamaño mediano o grande normalmente se dispone de un sistema similar que asigna automáticamente las direcciones IP de los sistemas conectados mediante el protocolo DHCP. En una pequeña red doméstica como la que pretendemos montar seremos muchas veces nosotros los encargados de asignar manualmente estas direcciones, las cuales no se verán modificadas con el tiempo.
La mayor parte de los routers para acceso a Internet de banda ancha que entregan los operadores vienen con un servidor DHCP instalado y funcionando. Si disponemos de uno de estos en nuestra red será suficiente con tener el protocolo TCP/IP instalado e indicar que queremos usar una dirección automática. Si no tenemos este aparato o no se nos asigna automáticamente una IP tendremos que ajustarla a mano.
En tal caso es importante escoger un rango de direcciones IP que no vaya a entrar en conflicto con direcciones IP públicas o de otras redes a las que nos podamos conectar (como Internet). Para ello existen unos ciertos rangos que están reservados y que nos aseguran la ausencia de conflictos.
El más empleado en redes locales del hogar u oficinas es el de las direcciones del tipo 192.168.0.x con máscara de subred 255.255.255.0, o sea, una red de clase C. Esto nos da juego para asignar direcciones IP a 254 equipos, ya que son válidas las direcciones 192.168.0.1, 192.168.0.2, y así sucesivamente (no van a ser válidas las direcciones terminadas en 0 o en 255). 254 equipos constituyen ya una red de tamaño considerable, en cuyo caso no la gestionaríamos manualmente sino con un protocolo de administración dinámico (como DHCP), así que no debemos preocuparnos por esta limitación en la cantidad de puestos.
En la ventana de propiedades de tu adaptador de red elige el protocolo TCP/IP y pulsa el botón de Propiedades. En la ventana que aparece marca la casilla Usar la siguiente dirección IP. Se habilitarán los campos inferiores en los que deberás introducir una dirección IP dentro del rango indicado, la máscara de subred y la puerta de enlace predeterminada. Este último parámetro se usa para indicar dónde se deben enviar los datos cuando el equipo destinatario no se encuentra dentro de la misma subred que el equipo actual. Normalmente en este campo se asigna la dirección IP del router por el que salimos a Internet. De este modo cuando se solicita una dirección que no está en la red local se redirige la petición a Internet, que es lo que queremos normalmente. La mayor parte de los routers que ofrecen las operadoras suelen tener la dirección IP indicada en la figura (192.168.0.20).
Una vez establecida la dirección IP de nuestro equipo debemos especificar las direcciones de los servidores DNS que queremos utilizar. Si sólo quieres montar una red local entre dos o tres equipos y sin salida a Internet no tienes por qué usarlos. Si tienes salida a Internet deberás introducir aquí las direcciones DNS que te haya facilitado tu proveedor de acceso.
Acepta y cierra las ventanas de propiedades de TCP/IP y de tu adaptador para que los cambios surtan efecto. En Windows XP no será necesario reiniciar.
Asigna una dirección IP diferente a cada equipo que desees conectar a la red local.

Conectando los equipos y comprobando la conectividad
Una vez configurada la parte de software de los equipos vamos a conectarlos físicamente.
Si sólo tenemos dos ordenadores podemos hacerlo utilizando un simple cable de red cruzado, sin necesidad de aparatos adicionales, basta con pedirlo así, con este adjetivo.
Si no tenemos cable cruzado o si hay más de dos equipos debemos comprar un aparato para poder hacer las conexiones. Se trata de un concentrador o hub. También nos valdría un conmutador o switch. De hecho este último es mejor porque aprovecha más el ancho de banda al no retransmitir los paquetes a todos los equipos de la red. En cualquier caso en una red doméstica no notaremos la diferencia. Muchos de los routers ADSL son también concentradores por lo que es probable que no tengamos que comprar nada. De todos modos uno de estos aparatos cuesta menos de 60 euros.
Una vez que tengamos el concentrador o el conmutador pincharemos un extremo de cada cable a éste y el otro a cada uno de los equipos.
Ahora comprobaremos la conectividad enviando paquetes de prueba entre dos de los equipos. Abre la línea de comandos de Windows (Inicio » Todos los programas » Accesorios » Símbolo del sistema) y u

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