| Artículos | 01 JUL 2005

Cómo registrar un dominio en Internet

Tags: Histórico
Piedad Bullón.
Ahora que se ha aprobado un nuevo plan nacional de dominios en Internet, y al mismo tiempo se han rebajado sustancialmente las tasas de los dominios .es, veamos por dónde empezar y cómo asegurarnos de que no habrá confusiones o litigios en el futuro.

El crecimiento espectacular del número de dominios registrados en todo el mundo durante los últimos tres años -en 2004 superaron los 68 millones, el 47% de ellos con la extensión .com y el 37% con extensiones nacionales– es una muestra elocuente de la implantación que Internet ha alcanzado. Pero el crecimiento viene acompañado de problemas que afectan al régimen de propiedad del dominio.
En principio, registrar un dominio es una tarea sencilla. Se diría que es imprescindible para cualquier empresa o personaje público que –aunque no le interese tener su propio sitio web, lo que suele ocurrir- no están dispuestos a aguantar que sus nombres se asocian en Internet a actividades ajenas, legítimas o no. Los ciberokupas son una plaga creciente, de modo que el mejor modo de mantenerlos a distancia es acudir cuanto antes al registro.
La proliferación de extensiones está complicando las cosas. Las más usadas son las genéricas .com y .net, pero determinados colectivos han promovido extensiones específicas, como las recientemente aprobadas .travel, .jobs y .pro, entre otras. La globalización de Internet conduce a la segmentación, también en los dominios que forman su sistema de identificación. Lo normal es, o debería ser, la aspiración a contar con un dominio nacional, pero no siempre es pertinente. El sistema de asignación de dominios tiene en cada país un registro oficial, con sus propios procedimientos, compatible con el sistema DNS internacional. En España, esta función corresponde a ESNIC [www.nic.es], departamento de la entidad pública Red.es [www.red.es], única autoridad competente para asignar nombres de dominio bajo el código por el que la comunidad internacional reconoce a nuestro país: .es.
El primer paso será averiguar si el nombre que se pretende registrar está disponible. Si no lo está, se abren varias opciones. La primera es registrarlo bajo otra extensión, la segunda es enterarse de quién es el titular y ofrecer comprarlo y la tercera intentarlo con alguna modificación. Puede darse el caso de que la titularidad existente encubra un fin espurio, y no quedará más remedio que llevar el caso a un abogado. Vamos a suponer que no hay problemas para registrar el nombre deseado: basta entonces con dirigirse a la página web de un registrador autorizado y comprarlo. Pero, atención, hay que cerciorarse de que este acto trivial deja como huella un contrato escrito, único documento que será reconocido por el derecho civil, en ausencia de legislación ad hoc.
Para quienes solicitan un nuevo dominio con la extensión .es, el sitio web de Red.es actualiza en línea la información asociada a los registros y dispone de un centro de atención a usuarios. Se ha automatizado al máximo la asignación y renovación de nombres de dominios bajo el indicativo .es; para los nuevos .com.es, .org.es y .nom.es, el trámite es automático si ya están registrados con el indicativo nacional. Para solventar las dudas de los demandantes de un dominio, la misma entidad incluye una Guía del Solicitante, en la que se aclara qué, quién y cómo solicitar un dominio, cuánto cuesta y cómo se puede pagar, además de los plazos de concesión. El proceso se rige por la nueva norma, que sustituye a la muy criticada de 2003, bajo la cual España apenas ha llegado a contar con 86.000 dominios. Red.es espera que la normativa y la bajada de precios ayuden a llegar el año próximo a 180.000.
En su papel de registro oficial, ESNIC ha habilitado a 33 agentes registradores, que enumera en su página web. Sus funciones consisten en hacer todas las gestiones actuando en representación de sus clientes. Es raro que un agente registrador se dedique sólo a esta actividad, en sí misma no rentable, por lo que en la lista de los 33 conviven empresas de hosting, filiales de proveedores de Internet y despachos de abogados especializados en marcas y propiedad intelectual. Además, muchos de ellos trabajan con cierto número de revendedores, lo que multiplica las oportunidades para el usuario. Un aspecto importante a tener en cuenta es saber si se ocupan del mantenimiento y renovación, porque conviene recordar que la propiedad de un dominio tiene carácter de concesión temporal, y corresponde al titular renovar su vigencia.
Para los dominios genéricos, de alcance internacional, bajo la coordinación de la ICANN (Internet Corporation for Assigned Names and Names), este organismo reconoce registradores que no tienen exclusividad territorial, lo que equivale a decir que es posible tramitar un dominio a través de un registrador que no tenga presencia física en el país donde se domicilia el titular. Aun así, el sentido común indica la conveniencia de recurrir a un registrador que opere en España. Cinco son los registradores españoles habilitados por ICANN. Como es lógico, se les exige que cumplan con una serie de requisitos técnicos, legales y de seguridad, que constituyen la garantía de calidad de sus servicios.
Por orden alfabético, esos cinco registradores son los siguientes: AllGlobal Names [www.allglobalnames.com], Arsys [www.arsys.es], Entorno Digital [www.entorno.es], Interdomain [www.interdomain.org] y Nominalia [www.nominalia.es]. Aunque, si nos atenemos al número de registros contabilizados por la empresa gestora de los dominios .com y .net, sólo tres de ellos tienen un volumen significativo.
Arsys, primero del ranking, ofrece sus servicios estructurados en ocho apartados, que se abren con un aviso para navegantes en el que se hace hincapié en la picaresca y los riesgos de este peculiar mercado. A continuación, explican didácticamente cómo tramitar un registro. Esta empresa se ocupa también de la renovación y cambios de titularidad. Los precios se especifican en el sitio web, muy bien estructurado. Si, a pesar de ello, quedan dudas, basta con visitar las preguntas más frecuentes o descargar la guía.
Otro registrador importante es Interdomain, que basa su oferta en los mismos preceptos. Pero en su sitio web, además del alta y la baja, la renovación y el cambio de titularidad, se ofrece el servicio de registro de marca, búsqueda y seguimiento global, reclamaciones y demandas, así como la intermediación en la compra de dominios ya registrados. Nominalia, por su parte, pone énfasis en sus servicios DNS: por 30 ¤ anuales, se puede mantener la asignación de servidor aunque se cambie de proveedor de Internet. Como sus competidores, asesora en la compraventa de dominios y puede actuar como depositaria para garantizar la transacción. Se ofrece también para actuar ante la OMPI, Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (www.wipo.org), en caso de conflictos. Los especialistas vaticinan que estos serán cada vez más frecuentes.

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