| Artículos | 01 OCT 2002

Como funcionan las impresoras

Tags: Histórico
Descubra el funcionamiento de los periféricos de impresión
Félix Torán.
En esta entrega presentamos el funcionamiento de un periférico clásico pero imprescindible: la impresora. Ésta permite transformar los textos y gráficos electrónicos en auténticos documentos impresos.

En la actualidad, cualquier usuario de PC trabaja habitualmente en formato electrónico. Se redactan documentos mediante herramientas de proceso de texto, se crean presentaciones que se pueden mostrar directamente en la pantalla del PC, se escriben “cartas electrónicas” mediante e-mail, etc. Sin duda, el uso innecesario del papel se ha reducido considerablemente, lo que conlleva muchos beneficios (por ejemplo, el consiguiente impacto positivo en el ámbito ecológico o la reducción de costos debido al menor gasto de papel).
Sin embargo, se hace necesario el paso a versión impresa en un punto u otro de la vida de la mayoría de los documentos. La salida mediante un monitor no persiste durante años, y tampoco es transportable, mientras que la versión en papel sí que cumple con estas características. El periférico capaz de transformar texto y gráficos desde su versión digital hacia su forma impresa recibe el nombre de impresora, y constituye un dispositivo esencial para cualquier usuario de PC. De hecho, mucho antes de la aparición del PC, las impresoras ya se empleaban con los ordenadores primitivos como medio principal para la presentación de resultados. Y de hecho, todo parece apuntar a que las impresoras no se abandonarán en el futuro.
En este artículo presentaremos el funcionamiento básico de las impresoras y las tecnologías de impresión más aceptadas actualmente. En particular, prestaremos atención a las dos tecnologías más extendidas: las impresoras láser y las de inyección de tinta.

Introducción a las impresoras
Para llevar a cabo el proceso de impresión, toda impresora consta de tres subsistemas básicos: hardware de control, sistema de transporte del papel y un mecanismo de impresión sobre el papel. El hardware de control se encarga de gobernar el funcionamiento de los componentes de la impresora. El mecanismo de impresión hace que los caracteres y gráficos a imprimir queden efectivamente “dibujados” sobre el papel. Suele consistir en un cabezal de impresión que se puede desplazar horizontalmente. Finalmente, el sistema de transporte desplaza el papel verticalmente, haciendo que la tinta vaya a parar, finalmente, al lugar oportuno en el papel (es decir, a la línea oportuna).
El origen de la información a imprimir suele adoptar tres formatos básicos: texto (secuencias de códigos ASCII), objetos definidos vectorialmente (es decir, matemáticamente) o bien mapas de bits o bitmaps (que definen todo elemento a imprimir como un conjunto de puntos).
En general, y al igual que ocurría con los monitores, las impresoras forman las imágenes y el texto a partir de puntos (píxeles). Las impresoras suelen estar dotadas de una memoria ROM, que almacena el mapa de bits (bitmap) correspondiente a cada carácter, e incluso una memoria RAM que permite que el PC envíe otras fuentes a la impresora.

Características básicas
La caracterización de las impresoras en cuanto a prestaciones se lleva a cabo mediante cuatro parámetros fundamentales.
En primer lugar, la velocidad de la impresora se determina en páginas por minuto (ppm) o bien en caracteres por segundo (cps). En la actualidad, se usa prácticamente siempre la unidad ppm, y se reserva la velocidad en cps para las impresoras matriciales (muy poco extendidas en comparación con el resto de tipos). A la hora de interpretar la velocidad especificada por el fabricante, debemos ser realmente cautos, e indagar en los detalles: ¿cómo se ha medido dicha velocidad? Normalmente los fabricantes indican que su impresora alcanza 6 páginas por minuto, pero no especifican que se trata de páginas con un 5% de información impresa, sin gráficos y en baja calidad. Incluso se suele descontar el tiempo de cálculo empleado por el ordenador, aumentando más la cifra. Esta cifra es la máxima que puede alcanzar el motor de la impresora.
La resolución de la impresora es un parámetro íntimamente ligado a la calidad de impresión. Indica la cantidad de puntos (píxeles) que la impresora puede crear sobre el papel, por unidad de superficie. Se suele medir en puntos por pulgada (ppp), tanto en dirección horizontal como vertical. Por ejemplo, una impresora con resolución de 600 x 300 ppp es capaz de imprimir 600 puntos en cada 2,54 cm horizontales (una pulgada), y 300 puntos en cada pulgada vertical. Si sólo se indica un número, la resolución es la misma en ambas direcciones (por ejemplo, 600 ppp equivale a 600 x 600 ppp). No hay que olvidar que la resolución no es directamente traducible en calidad. Si la impresora presenta una elevada resolución, pero no sitúa los puntos con precisión sobre el papel o los puntos son demasiado gruesos, el resultado no presentará alta calidad.
El tamaño del buffer de memoria (zona de almacenamiento temporal de datos en la impresora) es otro dato importante, ya que determina el rendimiento de las comunicaciones entre el PC y la impresora. El PC funciona a una velocidad considerablemente más rápida que la impresora. Por tanto, sin un buffer, el PC debería esperar continuamente a la impresora entre envío y envío. Gracias al buffer, el PC envía datos a la impresora, y pasa a realizar otras tareas mientras la impresora procesa dicha información.
A mayor tamaño de buffer, más rápida es la impresión. El tamaño habitual es de 256 kB, aunque las impresoras más profesionales ofrecen hasta varios MB.
Finalmente, el último parámetro de interés es la interfaz de conexión. Hasta hace poco la más habitual era el puerto paralelo estándar del PC, utilizando el conector centronics de 36 terminales (ver entrega de esta serie en PC World nº 188, de junio de 2002). También existen impresoras que funcionan a través del puerto serie RS-232, lo que minimiza el número de cables a utilizar y permite emplear cables mucho más largos. Sin embargo, la impresión serie resulta mucho más lenta, por lo que no es la interfaz de conexión más habitual. Hoy en día, la conexión vía USB es la más común por su elevada velocidad frente al puerto paralelo.
Otras conexiones habituales, normalmente compartidas con una de las anteriores, son los puertos de infrarrojos, de red o hasta un enlace Bluetooth inalámbrico.

Tecnologías básicas de impresión
Existen dos tecnologías básicas de impresión: las que se basan en impacto (matriz de puntos y caracteres) y las que trabajan sin impacto. Las impresoras basadas en una matriz de puntos (Figura 1) contienen un grupo de “agujas” que se asientan sobre un cabezal móvil. Estas agujas impactan sobre una cinta impregnada de tinta (mediante la aplicación de fuerza producida por electroimanes), lo que hace que la tinta se transfiera al papel en cada pequeño punto de impacto. Estas impresoras eran muy populares antes de la aparición de las impresoras de inyección de tinta. Hoy en día, aún se utilizan en algunos contextos, debido a su capacidad de usar papel autocopiativo. Como desventaja, hay que resaltar que se trata de dispositivos lentos y con baja calidad de impresión.
Las impresoras de caracteres son, básicamente, máquinas de escribir computerizadas. Contienen una serie de b

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