| Artículos | 01 JUN 2002

Cómo crear volúmenes RAID por hardware

Tags: Histórico
Daniel Avila.
Posiblemente tenga nociones básicas sobre la tecnología RAID y ya estará al tanto de sus innumerables ventajas. En esta ocasión vamos a mostrar cómo se monta realmente un subsistema RAID mediante una controladora especializada y varios discos duros SCSI.

RAID (Redundant Array of Inexpensive Disks, aunque algunos textos usan Redundant Array of Independent Disks) es una tecnología en constante evolución usada principalmente en servidores de datos y estaciones de trabajo. Como su nombre indica, se trata de agrupar una serie de discos de bajo coste, supuestamente, en una única unidad lógica; es decir, el sistema operativo verá un volumen RAID de varias unidades de disco como un solo disco duro.
Además, existen numerosos niveles de configuración RAID, cada uno con sus ventajas e inconvenientes. La elección de los diferentes niveles RAID va a depender de las necesidades del usuario en lo que respecta a factores como seguridad, velocidad, capacidad, coste, etc. Cada nivel de RAID ofrece una combinación específica de tolerancia a fallos (redundancia), rendimiento y coste, diseñada para satisfacer las diferentes necesidades de almacenamiento (vea el artículo “RAID” publicado en el número 185 de PC World, marzo de 2002).
La mayoría de los niveles RAID pueden satisfacer de manera efectiva sólo uno o dos de estos criterios. No hay un nivel de RAID mejor que otro; cada uno es apropiado para determinadas aplicaciones y entornos informáticos. De hecho, resulta frecuente el uso de varios niveles RAID para distintas aplicaciones del mismo servidor. Oficialmente existen siete niveles diferentes de RAID (0-6), definidos y aprobados por el RAID Advisory Board (www.raid-advisory.com). Luego existen las posibles combinaciones de estos niveles (los niveles RAID 0, 1, 0+1 y 5 son los más populares).

1- Instalar la controladora
Agregar una controladora RAID por hardware no tiene más misterio que instalar cualquier tarjeta PCI. Es más, a ojos de la BIOS aparecerá como una tarjeta de almacenamiento igual que si fuera una tarjeta SCSI estándar. Por lo tanto, para abreviar, simplemente abrimos el ordenador, insertamos la tarjeta RAID en un slot PCI libre, arrancamos el equipo e instalamos los controladores que vengan con la propia tarjeta.
Para nuestro montaje hemos usado una tarjeta RAID de altas prestaciones de la firma Adaptec, en concreto el modelo 3200S con 4 canales Ultra160/SCSI-LVD, que puede llegar a soportar hasta 15 discos duros por canal. Además, esta tarjeta se instala en un slot PCI de 64 bits (usados en las placas de servidores principalmente) para aprovechar sus capacidades al máximo, aunque también funciona en slot PCI de 32 bits, reduciendo su rendimiento.

2- Agregar los discos duros
Aunque es posible crear multitud de configuraciones diferentes de discos duros, en nuestro caso usaremos tres discos duros para crear un volumen RAID, para lo cual deberemos tener en cuenta algunas medidas. Los discos utilizados son 3 modelos Quantum Atlas 10k de la marca Maxtor del tipo Ultra160/SCSI-LVD, con una capacidad de 18 GB y 10.000 rpm.
Cuando los discos se van a montar en un servidor, es habitual encontrarnos con conexiones SCA, que incluyen en un mismo conector los datos y la alimentación para simplificar la sustitución en caso de avería. Es el caso de los Fujitsu Allegro 7LE que vemos en la imagen superior.
En primer lugar, es conveniente separar los discos duros al menos 2 centímetros uno de otro para que no se sobrecalienten, más aún si los discos son de 7.200 rpm o más (debe consultar el manual de su disco duro -si no tiene, en la web es fácil de encontrar- para comprobar las especificaciones particulares). Si puede disponer de un ventilador adicional para los discos duros, mejor aún.
En segundo lugar, otra de las precauciones a tener en cuenta es el consumo eléctrico de este montaje. Para estar seguros de que no haya ningún problema en este apartado es necesario disponer de una fuente de alimentación de 250 W o más, dependiendo del resto de componentes instalados en su equipo.

3- Elegir la configuración RAID idónea
Hay que tener en cuenta que, en la mayoría de los casos, los sistemas RAID necesitan discos duros de idénticas características, e incluso muchos fabricantes de sistemas RAID recomiendan que sean, no sólo del mismo tamaño, sino del mismo modelo y fabricante (esto minimiza la posibilidad de fallos).
Aunque existen numerosas configuraciones, pensamos que la ideal para la mayoría de usuarios es la del tipo RAID 5, ya que además de mejorar el rendimiento, obtenemos redundancia en caso de fallo de uno de los discos, y no perdemos la mitad de espacio como en RAID 1. El único problema que encontramos a esta configuración es que necesitaremos, como mínimo, 3 discos duros para comenzar.
Para un usuario doméstico que no pueda hacer grandes inversiones, lo ideal será que compre una placa base con RAID IDE integrado y 2 discos duros de 7.200 rpm; y los configure en modo 0, con lo que conseguirá un único volumen del tamaño combinado de los dos discos duros y una mejora notable en la velocidad de transferencia. Si requiere, ante todo, seguridad, entonces decididamente debe elegir el modo RAID 1 y disponer siempre de un disco de repuesto para caso de incidentes.

4- Crear el volumen RAID
Normalmente, para crear los volúmenes lógicos es necesario acceder a la BIOS de la tarjeta RAID en cuestión, y configurarlos allí. Pero algunas tarjetas, como es nuestro caso, incluyen un gestor de volúmenes a través de software. Las nociones dadas en este apartado se pueden extrapolar perfectamente a la configuración a través de la BIOS, aunque en este caso ganamos comodidad.
Bien, crearemos un volumen RAID 5 con 3 discos duros de idénticas características. Para ello, seleccionamos en el software de administración de RAID o bien en la BIOS “Create a new Array”, que viene a significar crear un nuevo conjunto de discos. En este menú, añadimos los 3 discos duros al volumen RAID a crear y pulsamos Siguiente. Aparecerá un cuadro de diálogo en el que debemos introducir el nombre con el que identificaremos el volumen creado. Será necesario reiniciar el sistema para que los cambios se hagan efectivos.

5- Comprobación de funcionamiento
Si todo ha ido correctamente, deberemos apreciar el volumen creado en el administrador de discos del sistema como si fuera un disco duro más. En este caso, será necesario inicializar el disco desde la propia ventana del administrador de discos, para luego formatearlo como si fuera un disco normal. Esto se realiza pulsando con el botón derecho en el nombre del disco duro, tal y como se muestra en la figura.
Ya sólo queda formatear el volumen lógico con el sistema de archivos que deseemos -en Windows disponemos de FAT y NTFS- y ya tendrá su volumen RAID seguro, rápido y fiable instalado en su equipo.


Equipo de pruebas
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Para montar este RAID hemos empleado una tarjeta Adaptec 3200S montada en una de las ranuras PCI de 64 bits del servidor Compaq Proliant ML-350 del laboratorio de PC World, con tres discos duros Quantum Atlas 10k. Por otra parte, el servidor equipa su propio sistema RAID con conexiones SCA, en el que podemos montar otro RAID con los discos Fujitsu Allegro 7LE.


Beneficios: Mejora el rendimiento y la seguridad en los accesos a los discos duros.
Coste: (3) La tarjeta usada y tres discos SCSI Ultra 160 de 18 GB y 10.000 rpm, cuestan
unos 1.600 €.
Tiempo requerido: 60

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