| Artículos | 01 JUN 2004

Cómo aprovechar discos desfasados en 5 pasos

Tags: Histórico
Montar discos en RAID bajo Windows
Daniel Comino.
La posibilidad de unir dos o más discos en volúmenes RAID hasta ahora ha sido una tarea reservada sólo a administradores de sistemas y técnicos especializados. En este artículo práctico aprenderá a montar volúmenes RAID de una forma muy sencilla, sin necesidad de instalar software adicional y totalmente gratis.

Sobre todo en las pequeñas y medianas empresas es relativamente común encontrarse con varios discos desfasados, de poca o media capacidad, que no merece la pena instalar en el ordenador individualmente pero cuyas capacidades sumadas permiten obtener un almacenamiento algo mayor. En estos casos la mejor solución es montar los discos en un único soporte externo (o en el propio ordenador) y juntarlos creando un único disco virtual con la capacidad total de cada uno de ellos. Para efectuar esa tarea tendremos que montar un volumen RAID.
A lo largo de este artículo le mostraremos cómo en cinco sencillos pasos podrá crear un volumen que comparta dos o más discos, aunque esto conlleva una limitación: es vital que los discos que pretendamos anidar sean del mismo modelo; es decir, que sean de igual capacidad y tecnología, ya que de lo contrario no será posible efectuar la fusión.
Otra de las ventajas es que los volúmenes RAID son independientes de la tecnología del disco, así que podemos crear un volumen RAID de discos tanto bajo soporte IDE (los discos más habituales de consumo), como SCSI (discos de alta disponibilidad y utilizados mayormente en sectores profesionales). No obstante, como los pasos a seguir son muy parecidos en ambos tipos de discos, nosotros vamos a montar un RAID sobre discos SCSI.
Además podemos contar con ciertos elementos opcionales (como una caja externa) que indicamos a lo largo del artículo y que, en caso de hacer uso de ellos, nos permitirá una mayor optimización de nuestro PC.

1- Reunir el hardware necesario
El primer paso que debemos realizar antes de comenzar con este montaje es reunir todo el material que necesitamos. Para ello, lo primero que tenemos que hacer es localizar los discos que vamos a montar, en nuestro caso unos HPC3324A de 2 GB de capacidad cada uno con tecnología SCSI.
Además, una consecuencia directa de utilizar discos SCSI es la obligación de utilizar una tarjeta controladora de este tipo de discos para que puedan comunicarse con nuestro ordenador (aunque hay ciertas placas que no lo necesitan, ya que incluyen este tipo de soporte por defecto). Para ello utilizamos el modelo AHA-2940AU de Adaptec, una tarjeta PCI convencional.
Como vamos a crear un RAID compuesto por tres unidades, vamos a utilizar una caja externa para colocar en ella todos los discos, y después llevar la señal a la controladora SCSI a través de un cable externo. Esta caja es un dispositivo opcional que podemos utilizar para mantener aislado el RAID del sistema, de tal forma que nos permita arrancar el ordenador sin el volumen RAID disponible simplemente accionando el interruptor para apagar la pila de discos. Esto nos da la opción de acceder a los discos únicamente cuando los necesitemos, con el consiguiente ahorro de energía y contaminación acústica.

2- Montar los discos en la caja
Una vez que tenemos todo el material a mano nos pondremos manos a la obra. Para comenzar vamos a montar los discos SCSI en la caja que tenemos para ello. Como la caja está diseñada para unidades de 5 ¼ (con el fin de poder insertar unidades de CD-ROM) necesitamos colocar unas guías que nos permitan acoplar los discos perfectamente a los laterales de la caja.
Una vez estén fijados deberemos insertar el bus de datos en cada disco duro. A la hora de fijar el bus de datos en los discos hay que tener en cuenta la posición de entrada, es decir, hemos de fijarnos en la parte del bus de datos coloreada en rojo y hacerla coincidir con el PIN 1 del conector, que siempre está situado en el extremo más cercano a la entrada de alimentación; es decir, situar el hilo rojo en el extremo derecho del conector.
Posteriormente hemos de colocar los conectores encargados de alimentarlos y, en nuestro caso, los cables que iluminan el diodo o luz de la caja que indica el acceso al disco. Una vez hayamos montado esto no tendremos más que cerrar la caja y atornillarla antes de continuar al siguiente paso.

3- Configurar la tarjeta controladora
Como hemos comentado anteriormente, siempre que tratamos con discos SCSI se hace necesario contar con un controlador que haga de intermediario entre la placa base y los discos (excepto en raras excepciones). Como la placa que hemos utilizado para hacer este artículo no incluye soporte para discos SCSI integrado, en nuestro caso vamos a necesitar la ayuda de la Adaptec AHA-2940AU. Así que tendremos que configurarla en nuestro sistema antes de conectar la caja con los discos. Para ello no tendremos más que (con el PC apagado) pinchar la tarjeta en una ranura PCI libre y atornillarla.
Posteriormente encendemos el equipo y esperamos a que el propio Windows XP la configure automáticamente. De lo contrario no tendremos más que acceder a la página web oficial de Adaptec (www.adaptec.com), buscar los drivers correctos de la AHA-2940AU para Windows XP y descargarlos para indicarle al sistema los ficheros que debe instalar. Una vez tengamos instalada la tarjeta controladora volvemos a la caja con los discos.

4- Configurar los discos SCSI
Ahora es momento de configurar los discos SCSI para que no haya problemas con ellos a la hora de que nuestro sistema los reconozca. Para ello debemos saber que tanto los discos SCSI como la propia controladora necesitan contar con un identificador único (dentro de un rango determinado) para distinguirlos. Al configurar correctamente los identificadores de los discos duros es necesario establecer adecuadamente los jumpers situados en la parte posterior del disco, colocándolos en números diferentes con el fin de no generar conflictos.
Además de esto es muy importante que los extremos del cable de datos (bus) tengan un recorrido limitado. Para ello se utilizan terminadores físicos que podemos colocar en los conectores de la caja que estamos utilizando. El caso de no contar con una caja externa, deberemos colocar el jumper terminador en el último disco asociado al cable. De lo contrario no estará bien configurado.
El modo más sencillo es colocar un terminador en el conector externo que no vamos a utilizar, de tal forma que la única vía de comunicación entre el PC y los discos sea mediante el cable externo. No obstante, si con eso no logramos detectar todos los discos insertados tendremos que avanzar en los identificadores hasta dar con una combinación correcta. Cuando en el proceso de inicio del sistema sea capaz de reconocer todos los discos, los habremos configurado correctamente y estaremos preparados para encarar el siguiente paso, la configuración del volumen RAID.

5- Montar el RAID con el administrador de discos
Vamos a afrontar este paso con la ayuda de una utilidad instalada por defecto en Windows XP conocida como el administrador de discos. Así que una vez que hayamos configurado los discos correctamente durante el arranque del sistema, bastará con hacer clic con el botón derecho en el icono Mi PC y pulsar la etiqueta Administrar. Después seleccionamos la opción Administrador de discos (dentro del apartado Almacenamiento) y obtendremos un listado tanto de los discos físicos que hay montados en nuestro sistema, como de las particiones de cada uno de ellos.En este momento deberemos configurar el RAID y para ello deberemos asegurarnos de no tener particio

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