| Artículos | 01 SEP 2010

Cine y tecnología

Tags: Histórico
Una relación de película
Paula Bardera.
Toy Story, Shrek, Forrest Gump, Parque Jurásico, Matrix, Terminator, La Guerra de las Galaxias, El Señor de los Anillos, Titanic, 2012... títulos de todo tipo y de todos los tiempos que comparten un elemento en común, los efectos especiales. ¿Qué sería del cine sin la tecnología?

El cine ha caminado de la mano de la tecnología desde sus comienzos. Si bien al principio los “efectos especiales” se limitaban a un pianista que ponía la banda sonora a las películas de cine mudo mientras éstas se exhibían en las salas de cine, hoy en día no hay film que se precie que no saque partido de las bondades de la tecnología.
No es necesario que se trate de películas en 3D, sino que cualquier película necesita de la tecnología para dar lo mejor de sí misma, desde el campo de la imagen hasta el sonido, pasando por la edición.
Quizá algunas de las imágenes que tengamos todos en la memoria colectiva más directamente relacionada con los efectos especiales sean la de Superman o la de ET y Elliot volando en su bicicleta. Hoy en día hemos ido mucho más allá y ya hay películas enteramente realizadas con ordenador. Recordemos el éxito de público y crítica de Avatar, la primera película ejecutada enteramente por ordenador y quién diría sin saberlo que no son actores o paisajes reales los que nos muestra. El grado de realismo ha llegado a cotas muy altas. Pero aún quedan muchas fronteras por explorar y barreras que derribar en este campo.

Estrellas invitadas
La industria del cine ha evolucionado de manera espectacular, una evolución que ha ido de la mano a la propia evolución de la tecnología y, más en concreto, de la de los procesadores y estaciones de trabajo, que son los responsables, en gran medida, de los actuales logros de la animación, los efectos especiales o la nueva generación de películas digitales en 3D. Intel y AMD, como no podía ser menos, también compiten en este campo.
De hecho, la relación de Intel con el cine se remonta al año 1995, cuando la firma colaboró estrechamente con Pixar en la primera película totalmente generada por ordenador, Toy Story. Y es que, la producción artística de una película comienza en las estaciones de trabajo, donde se produce la primera versión de cada cuadro o filmación en baja resolución. En el proceso conocido como renderización, estas imágenes se procesan en alta resolución, lo que requiere una gran capacidad informática. Para hacernos una idea de lo que implica este proceso, baste decir que para Shrek hicieron falta 5 millones de horas de trabajo de servidores, 10 millones en Shrek 2 y 20 millones en la tercera parte.
Para realizar la animación y los efectos digitales de la trilogía El Señor de los Anillos, Meter Jackson también utilizó tecnología de procesador de Intel. Y, por ejemplo, para Kung Fu Panda, se emplearon cerca de 6.000 núcleos de computación.
Pero si algo ha impulsado el despliegue de la tecnología en el cine ha sido la democratización de la misma, es decir, hoy en día, son mucho más accesibles los servidores y estaciones de trabajo, además de más potentes, que son precisos para realizar todas estos efectos. Y, hoy en día, ya no son propiedad exclusiva de grandes productoras y compañías.
En el caso de AMD, la colaboración más reciente con el cine se ha materializado en Predators, la última película de Robert Rodríguez, de Troublemaker Studios. Para realizar la película han utilizado procesadores de seis núcleos de AMD, concretamente, los Opteron y aceleradores gráficos ATI FirePro, con los que han creado animaciones y efectos especiales. Ésta no es la primera vez que Robert Rodríguez utiliza la tecnología de AMD, pues ya sacó partido a sus procesadores en Spy Kids 2 y 3D, Planet Terror y Sin City. Predators es una historia sobre un grupo de guerreros de élite que se dan cuenta de que han sido reunidos en un planeta extraterrestre como presas. “Con las plataformas de AMD, mi equipo creativo tiene la libertad de diseñar y animar rápidamente todos los conceptos y diseños necesarios”, ha declarado el director, quien ha continuado explicando que “la solución de plataforma completa de AMD ayuda a convertir nuestras visiones en realidad, ya que podemos manipular imágenes o escenas de manera rápida y fácil sin necesidad del proceso previo de espera de la tecnología informática”.

Made in Spain
Si bien es cierto que el cine patrio no destaca precisamente por el despliegue de medios, que se suelen reflejar en grandes producciones estadounidenses de espectaculares efectos especiales, también lo es que cada vez hay más ejemplos de incursiones del cine local en el campo de los efectos especiales. Ejemplos como El Milagro de P. Tinto, Mortadelo y Filemón, El laberinto del Fauno o quizá el ejemplo más claro, la película de animación, Planet 51. Vamos dando pasos, pero aún queda mucho camino por recorrer. En esta trayectoria destaca El Viaje Mágico a África, la primera película española en 3D realizada con estaciones de trabajo y monitores HP. Se trata de una producción rodada enteramente en 3D, lo que significa que hay dos cámaras paralelas sincronizadas rodando la imagen a la vez para, posteriormente, poder reproducir la visión de ambos ojos y así crear el efecto 3D estereoscópico.
Se trata de una complicada técnica en la que, en el proceso de posproducción, han jugado un papel fundamental las estaciones de trabajo de HP. Tal y como explica Isabel Becerra, responsable de canal y desarrollo de negocio de estaciones de trabajo y Thin Cliets de HP, “para nosotros es un proyecto excepcional, ya que utiliza la tecnología más puntera del mercado audiovisual, visionado en 3D”.

Películas de estreno
Uno de los últimos estrenos de la cartelera, “Shrek 4: Felices para siempre”, ha sido posible gracias a la tecnología de HP y a la creatividad de DreamWorks Animations, que han utilizado las estaciones de trabajo HP Z800, los servidores blade HP ProLiant, las soluciones de telepresencia HP Halo, las de almacenamiento HP StorageWorks Enterprise Virtual Array y HP StorageWorks X9000 Network Storage Systems y las pantallas HP DreamColor.
Para una compañía tecnológica, la producción de una película de estas características es todo un reto y, por ello, siguen avanzando en el desarrollo de nuevas soluciones que les ayuden a romper las barreras de lo hasta ahora conocido. Así, con las estaciones de trabajo diseñaron cada detalle de la película, desde los personales hasta la animación. De hecho, para Shrek 4: Felices para Siempre, se necesitaron cerca de 76 terabytes de datos y más de 46 millones de horas de renderización, que contrastan con los 6 TB de datos y 5 millones de horas de renderización que se utilizaron en 2001 para la primera entrega de Shrek. Además de los adelantos para la iluminación de escenas, también los personajes han mejorado gracias a efectos en el tratamiento de sus cabellos. En Shrek, el pelo del personaje era muy corto, diseñado como una masa sólida y en forma de muchos hilos, para crear el mejor efecto posible; y la melena de Fiona era una larga trenza, sin grandes movimientos. Gracias a los avances aplicados en Shrek 4, los creativos han contado con total libertad y suficiente capacidad tecnológica para animar el pel

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