| Artículos | 01 FEB 2001

Cine en casa con un PC

Tags: Histórico
José C. Daganzo.
Muchos componentes y periféricos de nuestro ordenador nos brindan características propias de las salas de cine. Si podemos disponer de varios de estos dispositivos, tendremos el cine en casa.

Son muchos los usuarios de ordenadores que disponen en sus configuraciones de varios dispositivos cuyas características técnicas pueden convertir al PC en un “cine”. Estos dispositivos son un filón –a veces sin explotar— que pueden convertir la humilde habitación donde reside nuestro ordenador en una magnífica sala de cine. La proliferación de las películas en formato DVD hace que muchos usuarios utilicen este estándar de vídeo para ver películas en su PC. Para disfrutar plenamente de dichas películas hay factores, como el monitor o los altavoces, que muchas veces pasamos por alto. Por ello, en este artículo práctico pretendemos dar el primer paso para que los amantes del séptimo arte puedan mejorar las prestaciones de su equipo, y den la importancia que se merecen a otros elementos que no son el microprocesador ni la RAM. Para convertir el ordenador en nuestro pequeño cine particular, necesitaremos una unidad de DVD-ROM, una tarjeta de sonido que sea capaz de dar salida audio digital, unos altavoces con múltiples canales de audio, y en principio, cualquier tarjeta gráfica actual.
El procesador y la memoria RAM son los responsables más directos de la correcta descompresión del DVD. Con un Pentium II a 300 MHz o un K6 a 400 MHz y en torno a 64 megas de RAM, se puede descomprimir mediante software sin mayores problemas y no necesitaremos comprar una tarjeta descompresora MPEG que realice esta tarea. Como es lógico, toda configuración que supere en algún aspecto la que se ha sido descrita arriba, permitirá que nuestro equipo se desenvuelva con mayor soltura.
Si el procesador de que se dispone es inferior, entonces se deberá adquirir una tarjeta descompresora MPEG que será la encargada de realizar la descompresión del audio/vídeo. Para hacer uso de dicha tarjeta debemos disponer de un equipo nunca inferior a un Pentium II 133 MHz o equivalente, con una cantidad de memoria de no menos de 64 MB.
Actualmente, algunos fabricantes de hardware han desarrollado sus propias tecnologías para producir efectos y sonido envolvente. Del mismo modo, también podemos encontrar altavoces y tarjetas de sonido que dotan a nuestro equipo de sonido Dolby Surround (sistema multicanal orientado al ámbito doméstico y que se basa en el sistema profesional Dolby Stereo, y proporciona cuatro canales de audio: canal derecho, canal izquierdo, canal central y surround), Dolby Surround Pro Digital (que no es más que una mejora en la separación de los canales, consiguiendo así un canal nuevo para dar salida a las frecuencias bajas, 4.1), Dolby Digital o AC-3 (con el que se consiguen reproducir cinco canales de audio independientes, más otro canal para las frecuencias más bajas que son: tres canales frontales, dos traseros y un último para las frecuencias más bajas).
Las posibilidades de experimentar el cine en casa son muy amplias, todo depende de los dispositivos de que se disponga. Lógicamente, a mayor desembolso económico mejores prestaciones obtendremos, aunque en unos meses los dispositivos que se nos antojan como imposibles seguramente serán un poco más accesibles.

1- Evalúe su equipo y compruebe el sistema
Lo primero que debe realizar es una análisis exhaustivo de su PC, con ello obtendrá información de lo que es capaz de realizar su actual configuración, y a su vez también comprobará que no existe ningún conflicto interno. Para ello, acceda al administrador de dispositivos mediante (Inicio•Configuración•Panel de control•Sistema•Administrador de dispositivos), donde veremos los dispositivos de que se dispone y sus posibles conflictos, o también pulsando sobre (Mi PC) con el botón derecho y seleccionando en el menú contextual (Propiedades). Si encontramos alguna exclamación a la izquierda de algún dispositivo, ese dispositivo sufre algún conflicto. Para resolverlo suele bastar con actualizar los controladores.

2- Instalar la tarjeta de sonido
Instalar una tarjeta de sonido no reviste mucha complicación. A estas alturas casi todos los equipos tienen tarjeta de sonido, bien en forma de tarjeta PCI o bien en placa con el controlador AC´97. En el primer caso bastará con retirar la antigua tarjeta y alojar la nueva en una ranura PCI, para posteriormente cargar los controladores de la nueva tarjeta. Si la placa integra el chip de audio acceda a su BIOS y desactive el controlador de audio, después aloje la nueva tarjeta de sonido en una ranura PCI y configure los drivers en su sistema operativo. La tarjeta que elija deberá de ser capaz de proporcionar salida de audio digital; las más modernas incorporan una salida digital, otra normal y una tercera para el subwoofer. No obstante, si necesita más información para completar esta instalación, consulte el artículo Instalar una tarjeta de sonido, publicado en PC World nº 160, diciembre 1999.

3- Instalar un DVD-ROM y tarjeta MPEG
Si su sistema no tiene unidad DVD-ROM, busque una bahía de 5,25” libre y aloje el DVD-ROM, conecte el conector IDE o SCSI dependiendo del modelo que haya elegido y configure los puentes (IDE) o asigne el número de identificación ID (SCSI). Si nuestro PC tiene un microprocesador Pentium 300 o inferior, la descompresión se realizará de manera muy lenta mediante software, por ello se hace necesario instalar una tarjeta descompresora MPEG que realice esta tarea. La instalación de la tarjeta MPEG se realiza igual que cualquier tarjeta de sonido o audio. Una vez hecho esto, conecte los diferentes cables entre la tarjeta, el DVD-ROM, los altavoces y el monitor. Puede encontrar más información sobre este paso en el artículo práctico: Instalar una unidad DVD-ROM con tarjeta MPEG, publicado en PC World nº 170, noviembre 2000.

4- Instalar los altavoces y el amplificador Dolby Digital
Los altavoces son los principales responsables de la calidad del audio, y su posición influye de manera directa en el sonido que nos llega. Por tanto, una inadecuada orientación o colación de los mismos, tendrá resultados desastrosos en nuestro intento de conseguir un sonido realmente bueno. Si queremos realmente un sonido de cine, lo más recomendable es conseguir un sistema que sea capaz de dar salida Dolby Digital. Esto se consigue gracias a un amplificador Dolby Digital (que suele estar incluido en el subwoofer o puede ser un módulo aparte). En ambos casos deberá conectar los diferentes altavoces a dicho amplificador. Los mejores altavoces para nuestro propósito son los que incluyen altavoces satélite y que además nos permiten utilizar un canal de audio para dar salida a las frecuencias más bajas, es decir que dispongan de subwoofer. Para conseguir mejores resultados en una habitación pequeña, se puede usar un truco que consistirá en colocar el subwoofer de frente a la pared, lo que conseguirá un efecto envolvente. También es recomendable que todos los altavoces satélites estén colocados a la altura del oído.

5- Salida al monitor o hacia un televisor
La salida de la imagen debe realizarse sobre el soporte que mayor calidad nos ofrezca. Si nuestra tarjeta de vídeo posee salida a TV, podemos hacer uso de esta opción y conseguir una magnífica calidad de imagen.
Si por el contrario la salida se realiza por el monitor, convi

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