| Artículos | 01 OCT 2003

Ciberdelincuentes contra las cuerdas

Tags: Histórico
Grupo de Delitos Telemáticos y Brigada de Investigación Tecnológica
Santiago Carro.
Los delitos informáticos tanto online como off-line crecen a un ritmo alarmante. Por ello, las principales fuerzas de seguridad –Guardia Civil y Policía Nacional- se esfuerzan para erradicar un mal creciente. con un modo de operar diferente, el nexo de unión de estas dos unidades es la dificultad para hacer frente a la ciberdelincuencia debido a la excasez de personal.

Pornografía infantil, delitos de fraude económico, delitos contra la propiedad intelectual y el hacking son algunas de las tareas encomendadas a las dos principales unidades que luchan en España contra los delitos informáticos y los cometidos vía Internet. Estas dos unidades, aunque ambas prefieren dejar claras sus denominaciones originales -Grupo para la Guardia Civil y Brigada para la Policía-, se crearon a mediados de la década de los 90. El Grupo de Delitos Telemáticos -GDT- se creó en 1996, coincidiendo con el despertar de Internet y con una cifra de internautas en torno a los 200.000 usuarios. Sin embargo, la baja cifra de usuarios no impidió que las denuncias pronto aparecieran. Éstas se centraron en el robo de informaciones, accesos a bases de datos, etc. El caso más relevante en aquella época fue bautizado por la Guardia Civil como Hispahack, con una investigación abierta en 1997 que culminó un año después. El origen de la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT) se remonta a 1995, ya que dentro de la Brigada de Delincuencia Económica se investigaba la piratería informática y los delitos que se realizaban a través de canales informáticos.

Diferentes líneasde investigación
Al igual que la Guardia Civil, la Policía divide en diferentes categorías los delitos. Juan Salom Clotet, comandante jefe del grupo de delitos telemáticos, comenta que la clasificación de delitos no responde a una iniciativa de la propia Guardia Civil, sino que está en consonancia con el Convenio de Ciberdelincuencia del Consejo de Europa, firmado el 23 de noviembre de 2001 en la localidad de Budapest. Sin embargo, aún no ha sido ratificado por todos los países “debido a pequeños problemas internos”. En cualquier caso, al menos en España, los diferentes organismos emplean unas divisiones muy similares tanto en su denominación como en su contenido. Policía y Guardia Civil se refieren a la pornografía infantil en los apartados de Protección al menor y Delincuencia de contenidos, respectivamente.
Enrique Rodríguez Martín, inspector jefe de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía, explica que “si bien en la actualidad la tenencia de pornografía infantil no es constitutiva de delito, sí lo es el tráfico aunque no haya dinero de por medio”. Por esta razón, la unidad que se encarga de pornografía infantil dentro de la BIT cuenta con el apoyo de numerosos actores: Interpol, policías de otros países, mossos d´escuadra y ertzainza.

El correo electrónico,un punto de partida
En la visita de PC World a las instalaciones de la BIT, Rodríguez enseñó cómo se trabaja desde la Brigada “aunque preferimos no dar excesivas pistas para no facilitar el camino a los delincuentes”. A través del correo electrónico la BIT obtiene un gran número de páginas web donde, al menos en un momento concreto, hubo rastros de pornografía infantil. “Nuestro cometido”- señala un operario de la BIT- “consiste en rastrear la web en busca de pornografía infantil, y una vez que la hallamos, al no precisar denuncia de nadie, se trata como delito de oficio, se investiga para llegar al fondo de la cuestión”. En la gran mayoría de casos las páginas aparecen ya caducadas, sin ningún tipo de contenidos pornográficos. “Los proveedores de Internet ahora son conscientes de que no pueden ofrecer un sitio para colgar lo que sea”, comenta Rodríguez y añade que “Terra ya se ha deshecho de más de 300.000 páginas personales con contenidos dudosos; y como Terra, varios ISP”. Para Salom, “Internet era visto en un principio como el paradigma de la libertad y acabó siéndolo de la impunidad”. En este sentido Rodríguez “entiende” la gran facilidad de los pedófilos con Internet “con multitud de canales como el chat o las comunidades de IRC, que posibilitaban el tráfico de estas imágenes”.
Desde la Brigada de Investigación Tecnológica se está procediendo a detener a los usuarios que intercambian este tipo de material. Como novedad –comenta Rodríguez- “estamos investigando para dar con las víctimas a través de los elementos que aparecen en las fotografías como decorados o paisajes de fondo”.

Carta desde Nigeria
Quién no ha recibido alguna vez una misiva desde el Congo donde se ofrece la suculenta posibilidad de ser millonario casi sin hacer nada, desde casa. Detrás de esta inocente carta hay un fraude en toda regla. Sin embargo, no ya sólo Policía y Guardia Civil alertan a los usuarios instándoles a no abrir esos correos, no solicitados por otra parte; sino que también multitud de fabricantes de antivirus avisan de los peligros de hacer caso de falsos chollos. Salom apunta que “investigamos fraudes de todo tipo, desde los 906 hasta e-mail que engañan a los internautas haciéndoles creer que se encuentran ante grandes negocios, pero jugamos con una gran ventaja: el rastro que se deja”. Salom explica que si bien los rastros telemáticos son escasos, sí hay transferencias bancarias que ayudan a llegar a quien origina el fraude. Sobre la mesa, Salom muestra una denuncia de un usuario de un portal de subastas que afirma haber adquirido un vehículo para uso en el campo pero el bien supuestamente adquirido no llega a su destino. En este caso, aunque la mercancía no llegue a manos del comprador, lo que sí llega es un dinero a una cuenta corriente de un banco y los datos sí se conocen. De este modo, con seguir la pista que va dejando el dinero de la transacción se puede llegar hasta el final. Para la Policía, “los sitios de subastas en Internet tienen un gran número de denuncias que son investigadas por parte de la BIT”.

El riesgo de las tarjetasde crédito
Rodríguez comenta que “el robo de números de tarjetas de crédito supone para los delincuentes tremendos beneficios con una rentabilidad casi inmediata, puesto que los usuarios sólo se enteran del hecho a mes vencido”. Para Rodríguez “hoy día es una completa irresponsabilidad la costumbre de entregar la tarjeta de crédito y no tenerla a la vista mientras se manipula en el establecimiento. En el tiempo que se pasa la tarjeta por la canceladora y es aceptada por la pasarela de pago hay tiempo suficiente para hacer un duplicado de la banda magnética que, junto a programas de software para crear fechas de caducidad, puede permitir al delincuente actuar con total impunidad en Internet con la tarjeta falsificada”.
Los delitos relativos a la propiedad intelectual son investigados tanto por la Brigada de Investigación Tecnológica como por el Grupo de Delitos Tecnológicos. Las principales referencias en este sentido son emule y KaZaA, con posibles delitos por permitir la descarga de canciones sin haber satisfecho las licencias de autor. La paradoja que sucede en esta clase de delitos es que después de múltiples denuncias –como explica Salom- “quien cobra es Philips por propiedad int

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