| Artículos | 01 ABR 2004

Capturando la pantalla

Tags: Histórico
José M. Alarcón.
Una de las preguntas que nos formulan a menudo los lectores es cómo conseguimos introducir en la revista capturas de pantalla de los programas y aplicaciones. Este mes le enseñaremos unos cuantos trucos relacionados con este tema. También aprenderá a crear con ellas manuales de la mejor manera posible.

Captura de pantalla en Windows: lo fundamental
Algo que mucha gente no sabe es que Windows, en todas sus versiones, ofrece “de serie” una forma sencilla y rápida de capturar la pantalla. Si se fija bien en su teclado verá que, arriba a la derecha, existe un grupo de tres teclas que apenas usamos nunca (ver figura). De estas, la que está situada más a la izquierda tiene una etiqueta que pone Impr Pant o bien Print Screen si su teclado está en inglés. Este grupo de teclas viene heredado de los tiempos de MS-DOS. En Windows no tienen demasiada utilidad (aunque sí alguna), si exceptuamos precisamente de la tecla mencionada.
En MS-DOS cuando se pulsaba la tecla Impr pant se enviaba el texto que hubiera en la pantalla actual a la impresora del sistema. Hoy en día en Windows se ha sustituido su función por la de capturar la pantalla. Sólo tiene que pulsar el botón para que el contenido actual de la pantalla pase directamente al portapapeles, incluyendo todas las ventanas abiertas, el escritorio, etc. Es como sacar una foto al monitor, sólo que sin cámara fotográfica. Una vez que tenemos esta captura en el portapapeles basta con pegarlo en cualquier programa de retoque fotográfico o en un procesador de textos para hacer uso de la “foto” de la pantalla.
Si no nos interesa capturar el contenido completo del monitor sino solamente una de las ventanas que tengamos abierta se puede combinar la pulsación de Impr pant con la de la tecla ALT, ambas al mismo tiempo. Con ello lo que haremos será capturar sólo la ventana que tengamos activa actualmente, algo todavía más útil.

Pegar las capturas en un documento de Office
Muchas veces cuando nos preguntan cómo hacemos las capturas de pantalla nos comentan que es para elaborar algún tipo de manual, dossier o curso, y que necesitan capturar las ventanas de ciertos programas para incluirlos como figuras en textos o presentaciones. Los programas más utilizados para elaborar estos recursos son Microsoft Word o PowerPoint.
Una tendencia que se observa cuando alguien utiliza la técnica de captura descrita en el apartado anterior es que a la hora de introducir la captura en Word o PowerPoint se limitan simplemente a pegar la captura en el documento. Esto supone un problema, ya que las capturas se realizan con la misma profundidad de color y resolución que tengamos configurados en la pantalla. Normalmente la profundidad de color de la pantalla está establecida en 24 ó 32 bits, es decir, más de 16 millones de colores. Esto es mucha información, ya que si cada píxel de la pantalla ocupa 24 bits (o sea, 3 bytes), y hacemos una captura a una resolución de 1.024 x 768 píxeles, el gráfico resultante ocupa 1.024 x 768 x 3 = 2.359.296 bytes, es decir, 2,3 MB. Si pegamos unas cuantas imágenes así capturadas en un documento de Office veremos que empieza a crecer de tamaño a un ritmo endiablado. Los archivos resultantes son inmanejables en disquetes o correo electrónico, dado su tamaño final.
Una opción es utilizar un programa de tratamiento digital de imagen para retocarla en él antes de pegarla definitivamente en Word o PowerPoint. Lo malo de esta opción es que necesitamos disponer de un programa de este tipo y también saber manejarlo. Además añadimos un paso intermedio bastante incómodo.
Otra opción es utilizar una característica de Office 2000 o superior que siempre ha pasado inadvertida y es la optimización de imágenes integrada.
Si abrimos un documento de Microsoft Word o PowerPoint que contenga imágenes (pegadas directamente o no) podemos disminuir mucho su tamaño en pocos pasos.
Pulse con el botón derecho encima de cualquiera de las barras de herramientas del programa. En la lista de barras de herramientas que aparece escoja la de Imagen. En la barra de herramientas Imagen hay un botón situado hacia la derecha (ver figura adjunta) que se denomina Comprimir imágenes. Al pulsarlo se abre una ventana que nos pregunta cómo queremos reducir el tamaño de las imágenes: para pantalla (el menor tamaño) o para impresión (necesita más calidad y hace que ocupe más, pero aún así reduce), la imagen que tengamos seleccionada o todas las imágenes del documento, etc. Además de comprimir el tamaño ocupado por las imágenes también las guarda a su tamaño final si las hemos reducido (algo muy habitual) e incluso, si las hemos recortado eliminará las partes no visibles de la imagen final para ahorrar todavía más espacio.
Hemos hecho pruebas con esta función, y dependiendo de la cantidad de imágenes que tenga el documento la reducción de tamaño puede ser espectacular. En un documento normal, con media docena de gráficos o menos se puede dejar el archivo resultante a un 25% del tamaño.
Es realmente curioso que esta función de Office sea tan poco conocida, dada su utilidad.

Captura avanzada de pantalla
La técnica de captura de pantalla de Windows es sin duda muy útil, sobre todo teniendo en cuenta que no necesitamos hacer nada en especial para que funcione. Sin embargo es bastante limitada si deseamos obtener un control mayor sobre lo que estamos capturando.
En muchas ocasiones necesitaremos capturar sólo una determinada zona de la pantalla, o un elemento concreto de una ventana (como un menú o un panel). La captura de Windows tampoco funciona con juegos DirectX a toda pantalla. Es en este punto donde necesitaremos un programa especializado de captura de pantalla.
En el mercado existen infinidad de programas para realizar esta función, tanto de pago como gratuitos. Uno de nuestros favoritos es MWSnap creado por Mirek Wójtowicz. Además de ofrecer unas características muy interesantes y ser muy fácil de utilizar, es un programa gratuito y está traducido al castellano y a otras lenguas españolas.
El programa permite capturar cualquier área de un tamaño determinado, ventanas, elementos concretos dentro de ventanas, el escritorio completo o áreas de tamaño dinámico y luego guardarlas a disco en formato BMP, TIFF, JPEG, PNG o GIF escogiendo la calidad y la profundidad de color. Permite incluso hacer algunos retoques sencillos a las capturas y trae un visor de imágenes incorporado bastante bueno. Se pueden definir teclas rápidas para hacer las capturas dejando el programa minimizado al lado del reloj. De este modo se pueden realizar las capturas más rápidamente. Con este programa podremos hacer la mayor parte de las capturas que necesitemos.
MWSnap se puede descargar desde www.mirekw.com/winfreeware/index.html.

Resolución de pantalla para las capturas
Si disponemos de un monitor de 17 pulgadas o más lo habitual será que nuestra pantalla esté ajustada a una resolución de, como mínimo, 1.024 x 768 píxeles. Si hacemos capturas de pantalla en esta resolución de ciertas ventanas de aplicaciones que funcionan maximizadas, las imágenes resultantes tienen un tamaño considerable. Es bastante frecuente que más tarde, al pegarlas en un documento y por lo tanto reducir su tamaño, se vean muy mal o no se distingan los detalles. En es

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