| Artículos | 01 FEB 2000

Cambiar la placa base

Tags: Histórico
Aurelio Llorente.
La instalación de una placa base es una tarea que puede parecer complicada. Nada más lejos de la realidad, si se siguen nuestras indicaciones.

Beneficios: Permite aumentar las prestaciones del equipo, y seguir ampliándolo al implantar nuevas características.
Coste: (2) Desde 15.000 PTA. Depende del modelo de placa base elegido y de si debemos cambiar algún otro componente.
Tiempo requerido: (1) de 50 a 70 minutos.
Nivel de experiencia: (3)
Herramientas necesarias: destornillador de estrella.
Recursos en Internet: Motherboard HomeWorld www.motherboards.org
La consideración del coste y del nivel de experiencia van de uno a tres iconos que equivalen a un nivel bajo, medio o alto de requerimientos.

Aunque cualquiera puede actualizar fácilmente el disco duro, la memoria o el procesador, cambiar la placa base suele imponer algo más. Tarde o temprano es imprescindible cambiarla, porque ya no podremos seguir actualizando procesadores. Al elevase la velocidad del bus, tendremos que cambiar la placa si queremos aprovechar las características de un nuevo procesador, o si queremos disponer de nuevas características implantadas en los chipsets lanzados recientemente.
En la mayoría de ocasiones es necesario cambiar más componentes, además de la placa base, porque cuando se decide cambiarla suele ser porque al querer actualizar el procesador nos damos cuenta de que no nos sirve la misma placa base. En algunos casos también deberemos reemplazar la memoria.
Al comprarla tenemos que asegurarnos de que tiene el mismo formato que la caja, porque si no, no podremos colocarla en ella, ni conectarla a la fuente de alimentación. Existen dos formatos, ATX y Baby AT. Este último es el más antiguo y tiende a extinguirse. Actualmente es muy difícil encontrar placas o cajas con este formato, pero es posible que si el ordenador que queremos actualizar tiene unos años sea Baby AT. En este caso lo más recomendable es cambiar también la caja.

1- Quitar la placa base vieja. Evidentemente el primer paso es quitar la placa base que queremos sustituir. Primero hay que desconectar todos los cables que estén conectados a la placa. Conviene quitar de la misma el procesador y la memoria, especialmente si las vamos a aprovechar con la placa nueva. Normalmente están sujetas a la caja mediante tornillos de estrella, con separadores por debajo. Hay que tener cuidado al quitar los tornillos, porque en algunas ocasiones el separador está poco apretado a la caja y puede desenroscarse de la misma, quedando sujeto a la placa. Tanto los separadores como los tornillos hay que aprovecharlos para la placa nueva, por lo que conviene no perder ninguno.

2- Colocación de la placa nueva. Antes de colocar la nueva placa base en su sitio hay que consultar en el manual la situación de los conectores, para tener una primera idea de donde están colocados a la hora de conectar los cables. También hay que ajustar los puentes que seleccionan la velocidad de la CPU, si es que no se ajustan a través de la BIOS.
Superponemos la placa en su emplazamiento, y confirmamos que estén correctamente situados los separadores en los que se atornillará. Normalmente los agujeros que están diseñados para sujetar la placa están rodeados de una zona metálica, para asegurar que la caja está correctamente conectada a masa. Una vez confirmada la situación de los separadores, y efectuadas las correcciones necesarias, se procede a colocar los tornillos, sin apretarlos, para enroscar fácilmente los demás. Cuando estén todos colocados ya podemos proceder a apretarlos todos, sin pasarnos mucho, porque los tornillos suelen ser bastante malos y no es difícil partirlos.

3- La memoria. No es imprescindible seguir un orden determinado a la hora de instalar los componentes en la placa base. En nuestro caso hemos empezado por la memoria. Elegimos el zócalo en el que vamos a montarla y se inserta el módulo, presionando por los dos lados con cuidado. Para asegurarnos de que está bien conectado se comprueba que estén bien cerradas las palancas de extracción que hay en cada lado.
Los módulos de memoria tienen solo una posición, las guías situadas en el zócalo impiden que puedan colocarse al revés. Si tenemos más módulos los instalaremos de la misma forma.

4- Instalar la CPU. El siguiente paso es instalar el procesador. Los de Slot 1 no tienen mucha dificultad. Existen varias versiones, pero en la práctica se instalan todos igual. Únicamente tenemos que deslizarlo por las guías del Slot 1 y encajarlo perfectamente en el conector. Conviene montar el disipador antes de colocar el procesador en su ranura, puesto que así es más fácil manipularlo.
Los procesadores de Socket370 se pueden colocar en un Slot 1 mediante un adaptador, o directamente en la placa base si esta dispone de este tipo de zócalo. Instalar el procesador es tan sencillo como levantar la palanca que se encuentra en uno de sus laterales, colocar el procesador sobre el zócalo y bajar la palanca a su posición. Si no se coloca correctamente, no llegará a colocarse en su posición, porque las patillas están colocadas de forma que no entra en el zócalo si no está bien orientado.

5- La importancia del disipador. En los procesadores modernos, que trabajan a frecuencias de reloj muy elevadas, se produce una gran cantidad de calor, y es imprescindible que funcionen con un buen disipador, equipado con un ventilador para garantizar la estabilidad del sistema.
Las placas modernas disponen de conectores diseñados expresamente para alimentar los ventiladores, y en las de cierta calidad, además se puede monitorizar el funcionamiento del ventilador, lanzar mensajes de alerta en caso de problemas o apagar el ordenador si se supera una determinada temperatura.

6- Conectar los cables. El siguiente paso es conectar todos los cables a la placa base. Podemos empezar por el de alimentación, que suele situarse en la parte derecha de la placa, junto a la fuente de alimentación. A continuación los de datos de los buses IDE y disquetera, teniendo en cuenta las marcas que evitan conectar al revés los cables. Si nos confundimos en este paso el ordenador no se encenderá o se quedarán las luces de acceso de las unidades permanentemente encendidas.
Por último hay que conectar los cables de la caja, a los indicadores luminosos, botón de reset, altavoz y botón de encendido. En el manual de cada placa se describen los conectores correspondientes, que suelen estar situados en la parte izquierda de la placa, cerca del frontal. Los indicadores luminosos tienen posición, si al encender el ordenador vemos que no funcionan habrá que invertirlos.

7- Colocar las tarjetas. El proceso de sustitución de la placa base termina con la colocación de las tarjetas de expansión en sus correspondientes ranuras. Si la placa no tiene gráficos integrados habrá que instalar una tarjeta de vídeo. Si esta utiliza el bus AGP conviene comprobar bien que está correctamente conectada, porque dadas las características de este bus, si la tarjeta queda ligeramente levantada no hará buen contacto y el ordenador no funcionará.
Durante el primer arranque, si la velocidad de la CPU se ajusta mediante el programa de configuración de la BIOS, aparecerá dicha aplicación para permitirnos seleccionarla. Si nos equivocamos en este paso y elegimos una velocidad superior a la que soporta el procesador, el ordenador no funcionará. Conviene conectar el

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