| Artículos | 01 OCT 2006

Cámaras IP

Tags: Histórico
Más que una webcam
Juan Blázquez.
Para muchos usuarios, tanto domésticos como profesionales, la instalación de una cámara siempre parece que está justificada sólo por razones de seguridad. Si bien ésta es la principal razón de ser para estos dispositivos, no es menos cierto que sus aplicaciones y utilización aumenta cada día a la sombra del crecimiento de las redes IP, junto con el atractivo que supone su facilidad de instalación y bajo coste.
La profusión del uso de cámaras queda ilustrada con un ejemplo cotidiano y hasta trivial como es encontrar guarderías donde ya ofrezcen a los padres la posibilidad de mantener contacto con sus hijos, vía Internet, para que puedan ver qué hacen en cualquier momento y, por qué no, hablar con ellos. La monitorización de salas de maquinaria donde el ruido, temperatura y otras condiciones pueden resultar penosas para una persona, pueden ser controladas en remoto fácilmente con una cámara IP, sin ser obligatorio una costosa instalación y equipamiento. La videoconferencia y cualquier otra acción audiovisual en remoto, también puede cubrirse fácilmente sin complejas infraestructuras con este tipo de dispositivos.
Con esta idea se analizan dos cámaras de gama media de distintos fabricantes, MOBOTIX y AXIS.

MOBOTIX M22M
Lo primero que llama la atención de esta cámara es su diseño, donde cámara y sujeción vienen en bloque, aunque desarmable, con un diseño que se aleja de la forma convencional que suelen tener este tipo de dispositivo y está claramente pensado para su instalación sobre pared. No está pensada para ser colocada en superficies horizontales, como puede ser el mostrador en un control de acceso, por ejemplo. Como cabe esperar de una cámara de esta gama, no tiene posibilidades de movimiento por control remoto. Su posición es fija.
Mobotix presenta esta cámara de forma muy cuidada. Además de la cámara, manuales y los inevitables CD-ROM, tiene la deferencia de incluir los tornillos, tacos y llave para facilitar su instalación. Un detalle que parece no tener importancia, pero a uno le ahorra el viaje a la ferretería y puede ponerse manos a la obra para instalar, nada más recibir la cámara. Algo similar se puede decir de los latiguillos de red que incluye, que no se les da importancia hasta que faltan. Los manuales que se entregan vienen en inglés y castellano, son muy esquemáticos pero los usuarios de cualquier nivel los encontrarán de ayuda para manejar la cámara. También se incluye un sencillo programa para el tratamiento de imágenes, de distribución gratuita que sirve como punto de arranque para manejar las secuencias tomadas. Indudablemente, no es suficiente si se quiere hacer algo más serio con la cámara.
La información que se aloja en la carcasa de la cámara, se limita a dos leds para proporcionar información genérica sobre su operatividad. Seguramente esto es así porque el fabricante orienta su diseño para operar en el exterior. El objetivo está protegido por una cápsula y cubierto con una ligera visera que evita que agua o nieve pueda caer, en vertical, sobre él. El material plástico con el que está fabricado el conjunto de la cámara tiene que soportar bien los cambios de temperaturas y otras inclemencias, aunque el color podría ser un poco más sufrido, más oscuro, para que las consecuencias del transcurso del tiempo no ponga en entredicho al personal de limpieza, sobre todo si se instala en el interior. Si de acceso se trata, los conectores están mínimamente protegidos y no resulta inmediata su manipulación. No hay ningún control sobre el objetivo y la toma de red que hace las veces de conexión informática y alimentación eléctrica, viene con tapa de rosca y el cable oculta su recorrido en el interior de la peana. Para inutilizar la cámara hay que incurrir en vandalismo.
La puesta en marcha de la cámara es sencilla y rápida. Conectada a la red, con el navegador, se accede al sitio web de administración, donde se obtienen la imagen captada por la cámara y se encuentran todos los controles para su configuración. Su calidad de imagen es buena y puede trabajar con resoluciones muy altas. Entre sus características, destacan los accesos directos con resoluciones adecuadas a dispositivos de mano, como PDA y la posibilidad de segmentar la imagen captada en varios cuadros, para mejor control de los detalles, que se puede apoyar por las facilidades que da para archivar las imágenes grabadas directamente a un servidor remoto. El zoom es uno de los aspectos a mejorar, a cambio capta una imagen aceptable en condiciones de poca luminosidad. La posibilidad de generar alertas por imagen y por sonido es una capacidad que debe ser muy apreciada en algunos entornos de vigilancia. No ocurre lo mismo con la ausencia de facilidades en el sitio web para poder interactuar con la cámara por programa, que choca con las posibilidades de manejar la cámara por teléfono, mediante VoIP, Voz sobre IP, lo que le confiere capacidad para videoconferencia, apoyada por la inclusión de soporte de audio mediante micrófono y altavoz, que podrían haber sido identificados con algún botón luminoso.
Sin embargo, todos estos detalles y características quedan, desgraciadamente, diluidas por la conexión de red que proporciona, que no supera los 10 Mbps. Aunque en toda la documentación se indica que la conexión es 10/100 Mbps, lo cierto es que en las pruebas realizadas, con distintas tarjetas de red, la detección automática de velocidad no ha funcionado o sólo admitía 10 Mbps. Cuando se ha forzado la conexión a 100 Mbps, la cámara ha dejado de responder. Esto es posible que sea debido al conector PoE que da alimentación eléctrica a la cámara, única forma de dar corriente al dispositivo. Si bien esta velocidad no tiene que ser significativa para la calidad de imagen, sí penaliza la secuencia de movimiento que se hace más palpable según aumenta la resolución utilizad y puede ser un problema si hay que cubrir largas distancias. Ni en el menú de configuración, ni en la documentación, se ha encontrado ningún control para rectificar este parámetro. Una verdadera lástima.
En resumen, una cámara cuidada en su diseño y capacidad, orientada a entornos sencillos de vigilancia más que de monitorización, apta para ser instalada en el exterior. Como elección de compra, sin embargo, queda muy mermada por la velocidad de red que proporciona, que, actualmente, pesa más que otros detalles.

AXIS 211A
La presentación que ofrece el fabricante para esta cámara es escueta. Cámara, peana, una pequeña guía de instalación rápida, con instrucciones en castellano, y un par de CD-ROM que contienen los manuales en formato PDF y software complementario para manejar la cámara. Suficiente, aunque no hubiera estado de más haber incluido algún que otro detalle que facilitara su instalación, como podría ser algún tipo de tornillo y su correspondiente llave. La peana de sujeción, basada en una barra con rótula, permite la instalación de la cámara en cualquier posición, una circunstancia que se refuerza con su delgado diseño, por lo que la ubicación del dispositivo no planteará problemas si se quiere colocar sobre paramentos que no sean horizontes ni verticales, como puede ser el alero de un tejado. Debido a la gama en la que se encuentra, no tiene capacidad de movimiento en remoto, por l

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