| Artículos | 01 SEP 2007

Ancho de banda, ¿insuficiente o mal gestionado?

Tags: Histórico
Las aplicaciones críticas no suelen ser las que más recursos consumen
Arantxa Herranz.
Con el ancho de banda pasa algo similar a lo que ocurre con las casas o los coches: siempre parece que se nos queda pequeño. Pero, ¿realmente es insuficiente? ¿O el problema está en la gestión y uso que hacemos de ello? ¿Podemos sacar más partido de los recursos con los que contamos o estamos abocados a hacer una migración?

Siguiendo con el símil de los coches, nuestro ancho de banda no deja de ser una carretera con varios carriles. Podemos dejar que todos ellos sean “iguales” o, por el contrario, otorgar a uno de ellos un tratamiento especial, como ocurre en los carriles sólo para autobuses o bicis de muchas ciudades. En este caso, también deberíamos ver si las dimensiones han de ser iguales para un bus o una bici. Y, sin duda, también nos enfrentaremos a la típica congestión en horas punta, como cuando todo el mundo intenta acceder, a la misma hora, a la ciudad para ir a trabajar y acabamos con el tradicional cuello de botella.
Lo que se antoja evidente es que el ancho de banda nos parecerá, en muchos momentos, a todas luces insuficientes, en parte también porque las necesidades de ancho de banda son cada día mayores, dado que los servidores y las nuevas aplicaciones empresariales demandan mayor capacidad. El mejor ejemplo de estas nuevas y crecientes necesidades es la Voz sobre IP (VoIP). Así pues, es imprescindible plantearse cómo podemos administrar mejor el ancho de banda que actualmente poseemos para evitar, en la medida de lo posible, los inconvenientes de no tener caudal suficiente por el que transmitir toda la información, sobre todo si nuestro negocio está en plena expansión y, o bien necesitamos utilizar nuevas aplicaciones (como la mencionada VoIP) que nos van a consumir más recursos o porque vamos a añadir nuevo personal a nuestra plantilla.

Megas suficientes
Lo cierto es que si sondeamos la opinión de algunos de los jugadores de la industria, la sensación mayoritaria es que en estos momentos se tiene una banda ancha con la que se pueden satisfacer las necesidades laborales y profesionales de nuestro país. La oferta de servicios que hay en el mercado cubriría una amplia gama de necesidades, que pueden variar desde prestaciones básicas (acceso a internet, correo electrónico, ftp) como el ofrecido por ADSL y cable módem, con unos costes muy asequibles tanto para el usuario final como para pequeñas empresas, hasta exigencias más empresariales y necesidades mayores, como servicios redundados, gran ancho de banda, tanto para descarga como para subida de datos, con servicios como Frame Relay y/o MetroLAN como propuestas para garantizar un servicio de mayor fiabilidad.
Sin embargo, la entrada en escena de nuevas aplicaciones, como el vídeo, puede hacer que estemos ante un previsible cuello de botella, sobre todo teniendo en cuenta que ofertas como el ADSL2+, que permite conexiones de hasta 20 Mbps, sólo llegan en estos momentos a determinados lugares y no siempre con las velocidades puntas prometidas.
No obstante, para algunas fuentes, el problema no es la cantidad de megas disponibles, que sí serían suficientes, sino la calidad, “que dista mucho de ser la necesaria. No porque las líneas sean más o menos malas, sino porque no están tecnológicamente avanzadas como para hacer que las aplicaciones tengan un rendimiento apropiado sobre ellas”, defiende desde Riverbed su responsable de negocio, Alejandro Gutiérrez.
Sea como fuere, quizá lo primero que deberíamos analizar es cuáles son las aplicaciones que más ancho de banda consumen y comprobar si este gasto está justificado y proporcionado. En líneas generales, podemos establecer el correo electrónico, la navegación y gestión de la web y el acceso a ficheros como aquellas actividades más “consumidoras”. De hecho, según algunos cálculos, entre la tres suelen usar más del 80 por ciento del trafico de las empresas. Hablando de ficheros, Antonio Navarro, director comercial de D-Link, identifica a las aplicaciones P2P y de descarga de archivos de gran tamaño desde internet precisamente como uno de los principales consumidores del ancho de banda de las empresas. Sí, de las empresas y a través de aplicaciones P2P. Junto a estos aplicaciones cada vez más utilizadas como la videoconferencia y VoIP están ganando protagonismo en el consumo de megas.
Considerando, pues, que parece que las aplicaciones que más ancho de banda consumen tienen un carácter más lúdico que profesional, no parece adecuado que quienes más recursos emplean en el ámbito laboral sean, precisamente, las herramientas que menos tienen que ver con estos aspectos.
No obstante, y aunque hayamos controlado, por ejemplo, el empleo de aplicaciones P2P, quizá el correo electrónico o descarga de ficheros siga sin ser la principal función a la que debamos destinar nuestra inversión en red. Puede haber otras aplicaciones, las denominadas críticas y en las que reside la “lógica” de negocio de la compañía de una manera más directa (como sistemas de gestión de clientes –CRM-, de recursos –ERP- o de procesos –SCM-), las que deberían consumir más ancho de banda pues, además, tienen la peculiaridad de que necesitan establecer mucha comunicación constantemente aunque lo que transmitan sean pequeñas cantidades de información. Algo que, según Riverbed, hace que sean muy sensibles a líneas de baja calidad.

Ejemplos de buena gestión
A tenor de estos datos, parece bastante evidente que la red no está bien gestionada, en muchas ocasiones porque, hablando de redes LAN, “no se suelen utilizar prestaciones QoS (calidad de servicio, de sus siglas en inglés) y priorización de tráfico”, constata Javier Herrero, técnico preventa de SMC Networks.
Es más, podríamos llegar a asegurar que, de hecho, las empresas no suelen gestionar el ancho de banda y que en la mayoría de ellas se tiende a sacrificar parte del ancho de banda para brindar a sus empleados cierta flexibilidad y usabilidad ante la imposibilidad de filtrar correctamente aplicaciones que no son de uso estrictamente profesional.
En este punto, y tal y como relata Pedro Martínez Busto, director del área de servicios y soluciones de HP, cuando se empiezan a observar los problemas lo que se suele hacer es incrementar el ancho de banda “sin pararse a pensar si esa aproximación va a solucionar realmente el problema”. Claro que existe otra opción, que consiste en limitar el tráfico de unas aplicaciones para que no afecten al funcionamiento de otras que consideramos críticas aunque, como hemos visto, no siempre es la opción elegida.
Por eso, hemos querido consultar a varios jugadores del mercado cuál sería, según su visión, una buena política de gestión. Así, desde D-Link apuntan a la combinación en la implementación de dispositivos hardware y “el sentido común, sobre todo a la hora de definir políticas de seguridad, permisos o restricciones, control y repartición del ancho de banda dependiendo de las necesidades de cada departamento”. Con soluciones adecuadas, “un administrador puede sentirse respaldado para cubrir las necesidades de su empresa. Así pues, se cerraría el grifo a aplicaciones P2P, filtrado de contenidos de páginas web, descargas de software ilegal o malware, protección ante posibles intrusiones, ya que no podemos olvidarnos de la seguridad a la hora de hablar de

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información