| Artículos | 01 MAY 2011

Alternativas a Microsoft Word

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Soluciones de pago y gratuitas para sacar toda tu creatividad
A la hora de pensar en un procesador de textos, a todos se nos viene a la cabeza Microsoft Word. Sin embargo, hay mundo más allá de sus límites. Cada tipo de usuario puede encontrar la propuesta que más se ajuste a sus necesidades, con alternativas para escritores, nostálgicos, exigentes o los que prefieren soluciones gratuitas, por ejemplo.

Microsoft Word está en todas partes. Es el procesador de textos estándar en la mayoría de los negocios y también suele acabar instalado en nuestros equipos domésticos debido a su compatibilidad y a lo familiar que nos resulta a todos utilizarlo. Aun así, es justo aclarar que no es la única opción que tenemos a nuestro alcance. Si tu principal preocupación es el precio, la complejidad, las funcionalidades especializadas, la huella que deja en el sistema o alguna combinación de los elementos anteriores, tienes razones suficientes como para mirar más allá de Word. Aquí te ofrecemos el panorama que se abre ante ti en el mundo de las letras.

5 alternativas gratuitas al software de productividad
Este artículo se centra principalmente en programas que ofrecen un conjunto de funcionalidades diferentes, una interfaz o un propósito distinto a Word. Pero seríamos negligentes si no mencionáramos una de las alternativas gratuitas más conocidas, OpenOffice.org, una suite ofimática de código abierto que cuenta con procesador de textos, hoja de cálculo, programa de presentaciones, base de datos y mucho más. Además, OpenOffice.org ofrece una funcionalidad bastante similar a la de Microsoft Office con una reducción del precio del cien por cien. La interfaz es bastante similar a las versiones anteriores a 2003 de Office, con barras de menú estándar en lugar de Ribbon y puede abrir documentos Word 2007. OpenOffice.org está disponible para Windows, Mac y sistemas Linux y Unix, haciéndola muy útil en múltiples plataformas.

Procesadores de texto especializados
Es cierto que Microsoft Word tiene muchísimas opciones de diseño, pero no es realmente un programa de autoedición. Si quieres ese tipo de control minucioso, una alternativa a tener en cuenta es PagePlus Starter Edition, que es gratuito. Proporciona la mayoría de las características estándar de autoedición, tales como páginas master, fluido de columnas y formas sencillas de moverse, ubicar y bloquear cajas de texto e imágenes. Starter Edition no impone tiempos límites o publicidad, pero es un buen ejemplo de software que muestra los objetos del menú y los botones de características disponibles sólo en la actualización comercial. En este caso, la versión de pago cuesta 100 dólares. Al menos, PagePlus Starter Edition facilita mucho saber qué características están disponibles, puesto que otros programas de este tipo esperan hasta que intentas utilizar las funcionalidades bloqueadas y luego aparece un mensaje de error.
Los autores suelen tener necesidades especiales y muchos programas se centran en hacer que la escritura de ficción sea algo más sencilla. Scrivener es muy conocido en el mundo Macintosh, y cuenta con una versión beta gratuita para su edición en Windows, el producto final cuesta unos 40 dólares. Scrivener ofrece un “corcho” en el que muestra las ideas y notas como si estuvieran clavadas en un tablero y permite marcarlas con notas como “finalizado”, “boceto” o de otro tipo encima de ellas. Integra este “corcho”, un estructurador y un editor de texto. Además, incorpora la posibilidad de ver fragmentos dispares de un texto como si se tratara de un documento continuo.
Otra herramienta que permite la creación de textos es WriteItNow que, por 60 dólares, ofrece muchísimas características especializadas tales como formas para personajes, eventos y localizaciones, junto con tablas para ayudarte a recordar que José ama a María, pero María ama a Juan y Juan es el clon malvado de Quique, que es el padre secreto de Samuel. La interfaz de WriteItNow es un poco desordenada y no es nada parecida a la típica de Windows, pero su conjunto de características es muy amplio.
Una herramienta un poco más vieja que Scrivener o WriteItNow es Rough Draft, que no ha sido actualizada desde hace tiempo. El programa incorpora un navegador de archivos y herramientas de formato destinados a hacer más fácil escribir guiones. También permite el uso gratuito de múltiples fuentes en un documento, algo que otras aplicaciones no tienen y que supone un modo de concentrarte en las palabras, no en la forma. Rough Draft carece de otras características más avanzadas, pero es gratuito, algo que no pueden igualar ni Scrivener ni WriteItNow. Se puede trabajar con él en una máquina con Windows 7, pero sus desarrolladores no nos han confirmado si funciona más allá de Windows XP.
Siguiendo también la estrategia de “divide y conquistarás” está Writer’s Blocks, que divide las notas de los trabajos en “bloques” de texto que puedes organizar en columnas. Tu manuscrito consistirá entonces en ciertos tipos de bloques de modo que puedes añadir y editar texto que no está en esos bloques si así lo quieres. El programa también cuenta con una serie de funcionalidades para clasificar, conectar y mostrar los bloques si así lo quieres. Eso sí, la interfaz puede ser un poco farragosa. La versión 3 de Writer’s Blocks está optimizada para su uso en XP, aunque también puede funcionar en un sistema Windows 7, a pesar de que algunos elementos de la interfaz aparecen distorsionados. La próxima versión, la 4, que aparecerá en los próximos meses, sí está optimizada para Windows Vista y 7. La versión de prueba gratuita de 15 días para el programa, que cuesta 149 dólares, es pequeña, pero muy completa en cuanto a características.
A veces, el problema no es que tenga pocas características, sino que tiene muchas. Y es que muchos escritores lo que buscan es simplicidad por encima de todo. De ese modo, pueden centrarse únicamente en las palabras y su concentración es mayor así. Dark Room es lo más sencillo que puedes obtener sin tener que pasar a una antigua máquina de escribir. Tiene una ventana y escribes en ella. Punto. Una barra de menú muy simple te permite guardar el documento y si prefieres, puedes pasar a pantalla completa y no ver nada más que tus palabras y unos pocos iconos para moverte por la página.
Si esto es demasiado minimalista para tu gusto, Jarte te ofrece algunas características más. Construido sobre el mismo motor que utiliza WordPad, Jarte proporciona una interfaz poco convencional pero útil y muchísimas funciones que no tiene WordPad tales como pies de página y encabezados, documentos con fichas y enlaces rápidos a páginas web. Jarte es gratuito, pero sus creadores también ofrecen, por 20 dólares, Jarte Plus, que incluye características adicionales. Jarte puede ponerse en marcha desde una unidad USB, de modo que es muy cómodo de llevar y es lo suficientemente rico en lo que a funciones se refiere como para ser muy utilizado.
Otro proyecto de código abierto es AbiWord, una evolución de un procesador de textos de Macintosh que ahora es un producto multiplataforma. No es tan rico en características como Microsoft Word, pero tampoco es minimalista. Aunque cuenta con un buen conjunto de características, da algunos problemas como los relativos a la instalación con

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